viernes, 12 de abril de 2019
La misión espiritual de tu perro
Los perros son criaturas que se dejan llevar por el amor, el cariño y el cuidado. Son honestos, leales y en extremo fieles. Sí, son animales pero tienen una forma de ser que los ha hecho ganarse el título de “El mejor amigo del hombre”. Entonces, también podrás creer que los perritos puedan ser ángeles que andan entre nosotros con una misión especial para la humanidad.
Los perros son terapeutas emocionales, jamás dudarían en acercarse a ti y darte un buen lengüetazo y acompañarte si te sientes triste o desanimado. Su misión puede estar dedicada a una sola persona o a todo un colectivo. Muchos perros hacen labores impresionantes con una persona o pueden impactar a todo un grupo de personas como lo sería una familia. Una mascota canina en una familia se convierte en un amigo inseparable, pero hay algunos secretos detrás de esa amistad.
Son protectores energéticos
Los perros son ángeles protectores que absorben tanto de ti como de los lugares que habitas las vibraciones de desbalance. Después se purgan con agua, plantas y otros elementos. Ellos hasta se sacrifican por ti cuando hay malas energías que pueden afectarte. Saben cuál es su misión y no dudan en protegerte de lo que sea. Algunas muertes repentinas de perros se deben a esas energías fuertes que absorben.
Una buena forma de purgar esa mala energía de los animalitos es dándoles mucho afecto y cariño. Las caricias les devuelve la alegría.
Ellos te eligen a ti
Más allá de lo que crees, ellos te eligen a ti y no al contrario. Incluso cuando tienes la oportunidad de “elegir” entre muchos perritos, el que te ha elegido se acercará a ti y ganará tu confianza y cariño para que lo selecciones. Y sabrás que has elegido bien, pero no fuiste tú quien eligió.
Son portadores de amor incondicional
Los perros son fieles. A diario te darán muestras de humildad y amor incondicional.Jamás sentirás que tu perro te ha olvidado porque siempre llega a saludarte, mueve su cola de felicidad al verte aun si solo pasaron 5 minutos desde que te dejaron de ver.
Los ángeles caninos pueden crear un vínculo tan especial que incluso la muerte de la persona que más amaban los puede deprimir al punto de dejarse morir porque su misión ya no tiene fin en el mundo, ya no le encuentran el sentido a la vida. Se han conocido casos de que la pérdida del amigo humano lleva a esas mascotas a padecer de una espera “eterna”, la esperanza de que vuelva, y si comprenden que se ha ido para siempre se dejan morir para reunirse con él en otro plano de conciencia.
Son sensibles a vibraciones de todo tipo
Están conectados con vibraciones muy elevadas y son increíblemente sensibles.Ellos son capaces de percibir mucho más de lo que imaginas, son radares energéticos, siempre están alertas incluso cuando los ves descansando. Tienen una sensibilidad auditiva impresionante, al igual que su olfato y visión. Pueden ver a través de dimensiones y planos que las personas no pueden percibir. Es por ello que se ponen inquietos y ansiosos ante una presencia extraña.
Son los perfectos terapeutas emocionales
A nivel personal siempre estarán pendientes de su dueño y la familia que los haya acogido. Velan que todo esté siempre en armonía. Cuando sienten tristeza, depresión, desamor o cualquier sentimiento negativo, buscan la forma de mejorar tu estado de ánimo. El movimiento de su cola emite ondas vibracionales que armonizan el ambiente. Son señales de amor.
Los perros son los mejores amigos, los mejores compañeros de vida; son juguetones e inocentes, ellos simplemente son ángeles que van en 4 patitas alegrándote la vida.
domingo, 5 de junio de 2016
Carta de un perro
Si antes de morir, nuestros perritos pudieran dejarnos algo, seguramente sería lo siguiente:
"Mis pertenencias materiales son pocas y dejo todo para ti.
Un collar mordisqueado en una de las puntas, una cama de perrito desordenada. Un recipiente de agua que esta con el borde roto. Te dejo la mitad de una pelota de goma. Una muñeca rota que vas a encontrar debajo del refrigerador. Un ratoncito de goma que esta detrás de la cocina. Montones de huesos enterrados en la maceta de las rosas y bajo del piso de mi casita
Además de eso, te dejo mis recuerdos, que son muchos...
Te dejo el recuerdito de dos enormes y amorosos ojitos café, una colita corta y puntiaguda, un hociquito mojado y una lloradera detrás de la puerta.
Te dejo una mancha en la alfombra de la sala, al lado de la ventana, cuando en las tardes yo me apropiaba de aquel lugar, como si fuera mío y me enrollaba como una bolita a tomar un poco de sol.
Te dejo un tapete todo destartalado frente a tu silla preferida, el que nunca fue zurcido con el tipo de lana correcto, esto es verdad, yo lo masticaba todito cuando tenía 5 meses de edad, ¿Te acuerdas?
Dejo solo para ti, el ruido que hacía al salir corriendo sobre las hojas de otoño cuando paseábamos por el bosque.
Te dejo también, el recuerdo de los momentos en las mañanas, cuando salíamos juntos por la rivera del río y tu me dabas galletas de vainilla. Me acuerdo de tus carcajadas cuando yo no conseguí alcanzar a ese gato impertinente.
Te dejo como herencia mi devoción, mi simpatía, mi apoyo cuando las cosas no iban bien, mis ladridos cuando tu levantabas la voz enojado, y mi frustración porque habías peleado conmigo.
Yo nunca fui a la iglesia y nunca escuché un sermón. Sin embargo, aún si haber hablado siquiera una palabra en toda mi vida te dejo mi ejemplo de amor, paciencia y comprensión.
Tu vida ha sido más alegre, porque yo estuve a tu lado".
