sábado, 9 de diciembre de 2017

Guía útil para Navidad . Alzheimer y fiestas de fin de año.

Celebrar la navidad puede ser una fiesta agridulce para las familias afectadas por el Mal de Alzheimer. Para ello, considere estos simples consejos para que todos puedan disfrutar.

El Mal de Alzheimer afecta tanto la vida familiar como social de la persona. En este sentido, las celebraciones de fin de año, como la navidad, no son una excepción. Los recuerdos de navidades pasadas, antes del diagnóstico de la enfermedad, pueden ensombrecer una celebración de lo contrario feliz, además que las preocupaciones sobre la condición del familiar pueden afectar el estado de ánimo de la familia que se congrega a celebrar.


En vez de sucumbir a estas preocupaciones o entristecerse por cómo han cambiado las cosas, ponga sus esfuerzos en hacer de estas fiestas lo más agradables posible.

No se complique si usted está cuidando de un enfermo de Alzheimer en casa:

- Prepare todo juntos: Si cocina, el miembro de la familia con la condición puede ayudarle a medir la harina, mezclar los ingredientes o preparar las tortillas. Puede además pedirle que abra las tarjetas navideñas o envolver regalos juntos. Recuerde que debe disfrutar más el proceso que el resultado.

- No decore en exceso: Las luces parpadeantes y los decorados muy grandes pueden causar desorientación. Evite las velas y otros elementos que pueden atentar contra la seguridad, así como los adornos que pueden ser confundidos por comestibles, como frutas artificiales.

- Celebre tranquilo: La música, conversación y la preparación de la cena son parte integral del entusiasmo por las fiestas de fin de año. Sin embargo, para un paciente de Alzheimer, lo mejor es un ambiente tranquilo. Mantenga las rutinas diarias para evitar desconciertos y designe un espacio especial para su familiar con la condición para que descanse.


- Sea práctico
Si la persona que tiene Alzheimer vive en un asilo u hogar de ancianos considere lo siguiente.

Celebre en un ambiente conocido: Para las personas con Alzheimer, un cambio de escenario, incluso una visita a la casa, puede ser desconcertante. Por ello, para evitar una disrupción en su rutina, considere realizar una pequeña celebración familiar en el lugar donde se hospeda el paciente. Puede además participar en actividades para celebrar las fiestas de fin de año organizadas por el mismo recinto.

- Minimice el tráfico de visitas: Coordine las visitas de algunos familiares en días diferentes. Incluso si su paciente de Alzheimer no reconoce bien quién es quien, dos o tres rostros familiares serán bienvenidos.

- No le desgaste: Las personas con Alzheimer se cansan fácilmente, especialmente a medida que la enfermedad progresa. El paciente puede apreciar mejor visitas mañaneras o a la hora de almuerzo, pero trate de evitar visitas en la noche.



¿Qué es el Alzheimer?
Esta es una enfermedad que afecta la memoria, el comportamiento y la capacidad de pensar. Los síntomas se desarrollan lentamente, pero van empeorando con el tiempo, tanto así que finalmente obstaculiza realizar tareas diarias.

- Cuide al cuidador
Tome en cuenta sus necesidades de la misma forma que la del paciente de Alzheimer. A veces las expectativas son difíciles de cumplir, por lo mismo, siga estos consejos.

- Elija bien: Decida qué tradiciones y festividades son las más importantes para usted, y disfrute las que elija. Recuerde que usted no puede hacerlo todo solo o sola.

- Simplifique: Si le gusta hornear, esta vez prepare menos galletas de navidad. Compre menos regalos y no se sienta con la presión de ornamentar su casa por completo o escribir una tarjeta de navidad a cada miembro de su familia. Pídale a otros familiares si pueden preparar algún plato para la cena.

- Delegue: Recuérdele a sus familiares y amigos que le han ofrecido ayuda y pídale que limpien, que escriban tarjetas de navidad, o que le asistan con las compras estacionales. Pregunte a alguien si es posible que cuide al paciente de Alzheimer para que usted vaya a una fiesta de fin de año.
 
- Confíe en sus instintos
Como cuidador o cuidadora, usted conoce a su paciente bastante. Es probable que usted sepa qué cosas pueden agitar a la persona o incluso molestarle. Resista las presiones de otras personas de que celebre de la forma que ellos esperan. Recuerde además que usted no puede blindar a su familiar de todas las cosas que pueden complicarle, ni tampoco desacelerar la progresión de la enfermedad. Pero si planea y respeta los límites impuestos, puede evitar un estrés innecesario y disfrutar de estas fiestas de fin de año.

Fuente: washingtonhispanic

sábado, 18 de noviembre de 2017

Caídas en personas mayores

Caídas en personas mayores

Las caídas son la forma más frecuente de accidentes en personas mayores. Se estima que, alrededor de un tercio de los ancianos que viven en sus casas y la mitad de los que viven en residencias tienen al menos una caída al año.

☞ Lesiones importantes
De los indiviuos que sufren una caída, entre el cinco y el veinticinco por ciento, es habitual que presenten lesiones relevantes,

De entre quienes requieren ingreso hospitalario por tal causa, tan sólo el cincuenta por ciento sobrevive un año después.

De aquí la importancia vital que tienen las caídas en los ancianos y la imperiosa necesidad de incidir en su prevención.

☞ Consecuencias físicas
Además de poder llegar a la muerte si la caída es fuerte, las consecuencias físicas de las caídas en personas mayores pueden ser fracturas, lesiones graves de cadera, del radio, húmero y pelvis.

– Contusiones y heridas que provocan dolor desencadenando una situación de inmovilidad indeseada que se alarga en el tiempo.

– Lesiones neurológicas. Por hematomas subdurales y contusiones cerebrales.

– Lesiones asociadas a largas permanencias en el suelo, como hipotermia, que a edades avanzadas ocasiona complicaciones graves.


☞ Consecuencias psicológicas
Se trata del síndrome postcaída, que incluye:

– miedo a volver a caer

– pérdida de la autonomía personal

– pérdida de la autoestima

– alteración de los hábitos de vida

– actitudes sobreprotectoras de cuidadores y familiares

– ansiedad y depresión


☞ Forma de levantarse tras una caída
– Desde el suelo, intentar darse la vuelta para colocarse boca abajo

– Adoptar una posición de gateo.

– Tratar de incorporarse apoyándose en un mueble de base estable y sólida, o con el apoyo de una de las piernas si no hay otro medio.

https://alztivista.wordpress.com/2017/11/18/caidas-en-personas-mayores/

lunes, 13 de noviembre de 2017

Oremos por los enfermos de Alzheimer

OREMOS POR LOS ENFERMOS DE ALZHEIMER

Ora por mí, yo fui como tú.
Se amable y cariñoso conmigo trátame bien como yo te hubiera tratado.

¿Recuerdas que una vez fui padre y esposo?
Yo tenía una vida y un sueño para el futuro.

Háblame, te oigo, incluso si no entiendo lo que estás diciendo.
Háblame de las cosas de mi pasado, de las cuales todavía se pueden relacionar.

Sé considerado conmigo, mis días son una lucha.
Piensa en mis sentimientos, porque todavía los tengo, y puedo sentir dolor.

Trátame con respeto porque yo los lo hubiera tratado de esa manera.

Piensa en cómo era yo antes de que llegara la enfermedad de Alzheimer, estaba lleno de vida, yo tenía una vida, te hice reír y te amé.

Piensa en cómo estoy ahora, Mi enfermedad distorsiona mi forma de pensar, mis sentimientos y mi capacidad de respuesta, pero yo aún te amo incluso si no puedo decírtelo.

Piensa acerca de mi futuro porque también tengo uno.
Recuerdo que estaba lleno de esperanza para el futuro al igual que hoy.

Piensa en cómo sería tener las cosas bajo llave en tu mente y no poder dejarlos salir.

Necesito que me entiendan y no me culpes, por la enfermedad de Alzheimer.

Todavía necesito de compasión y, sobre todo, todavía necesito que me ames.

Mantenme en tus oraciones porque estoy entre la vida y la muerte.
El amor te hará ser una bendición de Dios y los dos viviremos para siempre.

Vive en amor y lo que hagas hoy será recordado siempre en el corazón de los pacientes de Alzheimer.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Recuerda Mis Olvidos

Recordamos tus olvidos,
y tratamos de que no olvides tus recuerdos,
porque no olvidamos que no recuerdas,
y te abrazamos y sonreímos;
¿por qué sonríes…?
Sonries porque te queremos.

#ConcienciaAlzheimerYOtrasDemencias

Alztivista

sábado, 4 de noviembre de 2017

Cuando los padres envejecen

Cuando los padres envejecen…

Querido hijo… querido nieto…

El día que me veas mayor y ya no sea yo, ten paciencia e intenta enterderme.

Cuando, comiendo, me ensucie; cuando no pueda vestirme: ten paciencia, recuerda las horas que pasé enseñándotelo.

Si cuando hablo contigo, repito las mismas cosas mil y una veces, no me interrumpas y escúchame.

Cuando eras pequeño, a la hora de dormir, te tuve que explicar mil y una veces el mismo cuento hasta que te entraba el sueño.

No me avergüences cuando no quiera ducharme, ni me riñas; recuerda cuando tenía que perseguirte y las mil excusas que inventaba para que quisieras bañarte.

Cuando veas mi ignorancia sobre las nuevas tecnologías, te pido que me des el tiempo necesario y no me mires con tu sonrisa burlona.

Te enseñé a hacer tantas cosas… comer bien, vestirte… y como afrontar la vida; muchas cosas son producto del esfuerzo y la perseverancia de los dos.

Cuando en algún momento pierda la memoria o el hilo de nuestra conversación, dame el tiempo necesario para recordar; y si no puedo hacerlo, no te pongas nervioso, seguramente lo más importante no era mi conversación y lo único que quería era estar contigo y que me escucharas.

Si alguna vez no quiero comer, no me obligues; conozco bien cuando lo necesito y cuando no.

Cuando mis piernas cansadas no me dejen caminar, dame tu mano amiga de la misma manera en que yo lo hice cuando tu diste tus primeros pasos.

Y cuando algún día te diga que ya no quiero vivir, que quiero morir, no te enfades; algún día entenderás que esto no tiene nada que ver contigo, ni con tu amor, ni con el mío.

Intenta entender que a mi edad ya no se vive, sino que se sobrevive.

Algún día descubrirás que, pese a mis errores, siempre quise lo mejor para ti y que intenté preparar el camino que tu debías hacer.

No debes sentirte triste, enfadado o impotente por verme de esta manera.

Debes estar a mi lado; intenta comprenderme y ayúdame como yo lo hice cuando tú empezaste a vivir.

Ahora te toca a ti acompañarme en mi duro caminar.

Ayúdame a acabar mi camino, con amor y paciencia.

Yo te pagaré con una sonrisa y con el inmenso amor que siempre te he tenido.

Te quiero hijo.

Tu padre, tu madre, tus abuelos…

viernes, 27 de octubre de 2017

Las 7 etapas del Alzheimer

Etapas del Alzheimer

Introducción
Primera etapa: Ausencia de daño cognitivo
Segunda etapa: Disminución cognitiva muy leve
Tercera etapa: Disminución cognitiva leve
Cuarta etapa: Disminución cognitiva moderada
Quinta etapa: Disminución cognitiva moderadamente severa
Sexta etapa: Disminución cognitiva severa
Séptima etapa: Disminución cognitiva muy severa

Introducción
La enfermedad de Alzheimer empeora con el tiempo. Los expertos han definidas unas "etapas" para describir cómo las habilidades de una persona cambian a medida de que avanza la enfermedad.

Es importante recordar que las etapas son guías generales y que los síntomas varían mucho. Cada individuo es único, pero aquí se describe lo que le ocurre a la mayoría. Las personas que padecen del Alzheimer viven un promedio de ocho años después de que sus síntomas hayan empezado a ser notados por otras personas, pero la expectativa de vida varía de solamente tres hasta unos 20 años, dependiendo de la edad y otras condiciones de salud del individuo.

Primera etapa:
Ausencia de daño cognitivo
(Función normal)
La persona no experimenta problemas de la memoria y no hay síntomas evidentes a los profesionales médicos durante las entrevistas médicas.

Segunda etapa:
Disminución cognitiva muy leve
(Pueden ser los cambios normales provocados por el envejecimiento o pueden ser las primeras señales del Alzheimer)
El individuo nota ciertas fallas de memoria como olvidar palabras conocidas o el lugar donde se colocan objetos de uso diario. Sin embargo, estos problemas no son evidentes durante los exámenes médicos, ni tampoco resultan aparentes para los amigos, familiares o compañeros de trabajo.

Tercera etapa:
Disminución cognitiva leve
(La etapa temprana del Alzheimer puede ser diagnosticada en algunos individuos que presentan estos síntomas, pero no en todos)
Los amigos, familiares o compañeros de trabajo comienzan a notar deficiencias. Los problemas de memoria o concentración pueden medirse por medio de una entrevista médica detallada.

Algunas dificultades comunes en la Tercera Etapa son:

Dificultad notable de encontrar la palabra o el nombre adecuado
Capacidad reducida para recordar nombres al ser presentado a nuevas personas
Mayor dificultad notable de desempeñar tareas sociales o laborales
Poca retención de lo que uno lee
Pérdida o extravío de un objeto
Menos capacidad para planificar y organizar

Cuarta etapa:
Disminución cognitiva moderada
(Etapa leve o temprana de la enfermedad de Alzheimer)
A este punto, una entrevista médica cuidadosa debería poder detectar deficiencias claras en las siguientes áreas:

Falta de memoria de acontecimientos recientes
Mayor dificultad en realizar tareas complejas, tales como, planificar una comida para invitados, pagar las cuentas o administrar las finanzas
Olvido de la historia personal
Estar de humor variable o apartado, sobre todo en situaciones que representan un desafío social o mental

Quinta etapa:
Disminución cognitiva moderadamente severa
(Etapa moderada o media de la enfermedad de Alzheimer)
Lagunas de memoria y déficit en la función cognitiva son notables y las personas empiezan a necesitar asistencia con las actividades cotidianas.

En esta etapa, los individuos que padecen del Alzheimer pueden:

Ser incapaces de recordar su domicilio actual, su número telefónico o el nombre de la escuela o colegio a que asistieron
Confundirse del lugar en que están o el día de la semana
Necesitar ayuda para seleccionar una vestimenta adecuada para la época del año o para la ocasión
Por lo general, todavía recordar detalles significativos sobre sí mismos y sus familiares
Por lo general, todavía no requerir ayuda para alimentarse o utilizar el baño

Sexta etapa:
Disminución cognitiva severa
Los problemas de la memoria siguen agravándose, pueden producirse cambios considerables en la personalidad y los individuos afectados por la enfermedad necesitan considerable ayuda en las actividades de la vida cotidiana.

En esta etapa, el individuo puede:

Perder conciencia de las experiencias y hechos recientes y de su entorno
Recordar su historia personal con imperfecciones, aunque por lo general recuerda su propio nombre
Olvidar ocasionalmente el nombre de su pareja o de la principal persona que lo cuida, pero por lo general puede distinguir las caras conocidas de las desconocidas
Requerir ayuda para vestirse en forma apropiada y cuando está sin supervisión, cometer errores tales como ponerse el pijama sobre la ropa o los zapatos en el pie equivocado
Sufrir una alteración del ciclo normal del sueño — durmiendo durante el día y volviéndose inquieto durante la noche
Requerir ayuda para manejar asuntos vinculados con el uso del baño (por ejemplo: tirando la cadena, limpiándose o deshaciéndose del papel higiénico de forma correcta)
Experimentar episodios de incontinencia urinaria o fecal en aumento
Experimentar cambios significativos de la personalidad y con el comportamiento, incluyendo recelos y creencias falsas (por ejemplo, creyendo que la persona que lo cuida es un impostor) o conductas repetitivas y compulsivas, tales como retorcer las manos o romper papeles
Tener una tendencia a deambular y extraviarse

Séptima etapa:
Disminución cognitiva muy severa
(Etapa severa o tardía de la enfermedad de Alzheimer)
En la última etapa de esta enfermedad los individuos pierden la capacidad de responder a su entorno, de hablar y, eventualmente de controlar sus movimientos. Es posible que todavía pronuncien palabras o frases.

En esta etapa, los individuos necesitan ayuda con la mayoría de su cuidado personal diario, incluyendo comer y hacer sus necesidades. Pueden perder la capacidad de sonreír, sentarse sin apoyo y sostenerse la cabeza. Los reflejos se vuelven anormales y los músculos rígidos. También se ve afectada la capacidad de tragar.

Sobre el sistema de las siete etapas:
Las siete etapas se basan en un sistema desarrollado por Barry Reisberg, M.D., director del Centro de Investigación de Demencia y Envejecimiento Silberstein de la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York.

jueves, 26 de octubre de 2017

No sé cómo me llamo...

"Hoy me han bañado, me han puesto ropa limpia porque según dicen tendré visita.

Y llegaron ellos, me abrazan, me besan y me miran con cariño.
Los señores, me dicen Papá y abuelito sus hijos.

Pero, quiénes son?. No los conozco...
No recuerdo sus nombres. NO RECUERDO SUS ROSTROS.
Ni tampoco sé porque me abrazan.
Me cuentan cosas, que según dicen,
yo les hacía cuando ellos eran pequeños!!!!!
Pero... por qué no me acuerdo?.

Si, los miro a los ojos y veo amor.
Me abrazan, me besan.
La tarde ya pasó, permanecí en silencio.
Si no recuerdo quienes son!!!!!

Ahora, me llevan a descansar, a seguir en mi soledad.
No sé como me llamo, ya no sé quién soy.
Sólo sé que en la puerta de mi cuarto está mi apellido:

ALZHEIMER.