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jueves, 20 de mayo de 2021

La inmovilidad: Prevenir males mayores.



El Alzheimer ataca en tres frentes: el cognitivo (amnesia, apraxia, afasia, agnosia), el conductual (agresividad, falsos reconocimientos, delirios, alucinaciones) y el funcional (pérdida de la capacidad de andar). Frente a éste último, deberemos reconocer cuándo ha llegado el momento en que debemos comenzar otra nueva pelea: la prevención de diversas complicaciones indeseadas que trae consigo la inmovilidad:

Cuando  la  persona  con  alzhéimer  comienza  a  dudar  en  la  marcha, balanceándose  sin  decidirse  a  echar  el  pie  para  el  siguiente  paso, es  que  está  olvidando  cómo  se  camina.  A  partir  de  ese  momento, el  cuidador  deberá  marcar  un  plan  de  paseos  para  mantener  la movilidad del enfermo el máximo tiempo posible. 

Hay  productos  de  apoyo  que  pueden  ayudar  a  mantener  al  enfermo erguido  durante  un  tiempo,  como  el  andador,  aunque  hay  que asesorarse  sobre  si  es  adecuado  para  una  persona  en  concreto  y cuál  es  el  modelo  idóneo  para  cada  caso.  La  silla  de  ruedas  puede ayudarnos  en  un  desplazamiento  largo  y,  luego,  levantar  al  enfermo para que camine. 

Si  es  posible,  acuda  a  un  fisioterapeuta  para  que  intervenga  y marque  pautas,  con  la  intención  de  retrasar  todo  lo  que  se  pueda el ingreso permanente en silla de ruedas. 

Si  el  enfermo  pasa  ya  mucho  tiempo  en  el  sillón  y  ponerle  a  andar entre  dos  personas  es  una  proeza,  hay  que  aceptar  que  le  falta muy  poco  para  perder  completamente  la  movilidad  por  sí  mismo. Elabore  un  plan  de  prevención  de  los  males  que  esto  conlleva. Pregunte  a  su  enfermero  del  centro  de  salud  y  manténgase  en contacto con él. 

Ahora  que  ya  no  puede  andar,  será  preciso  encontrar  una  nueva forma  de  bañar  al  enfermo.  Se  puede  comprar  una  silla  giratoria para  la  bañera  o  bien  encargar  la  sustitución  de  ésta  por  una  ducha  gerontológica  de  las  que  existen  en  el  mercado.  La  higiene escrupulosa es ahora imprescindible.   

Mantenga  bien  hidratada  la  piel  del  enfermo  con  una  crema  que contenga  urea,  con  la  clásica  tipo  Nivea  o  con  un  aceite  especial que  podrá  comprar  en  la  farmacia.  Habrá  que  cambiar  su  absorbente  siempre  que  sea  preciso,  para  evitar  ulceraciones  en  la  piel, muy difíciles de curar. 

Es  muy  importante  que  el  enfermo  no  permanezca  estático  en  el sillón  o  en  la  cama  más  de  dos  horas  seguidas.  Debe  incorporarle y  cambiarle  de  postura  regularmente  para  prevenir  las  escaras  en los  puntos  del  cuerpo  sobre  los  que  se  apoya. 

Podemos  utilizar  productos  de  apoyo,  como  cojines  y  colchones antiescaras  con  bomba  de  aire,  que  nos  ayudarán  en  la  prevención de las úlceras por presión. 

No  es  una  buena  costumbre  mantener al  enfermo  siempre  en  su  silla  de  ruedas;  ésta  debe  usarse  sólo  para  desplazamientos.  Para  el  resto  del  día,  existen sillones  gerontológicos  diseñados  para conseguir  una  buena  postura  y  un adecuado confort. 

Si  el  enfermo  está  encamado,  las  recomendaciones  anteriores  deben  practicarse  con  la  máxima  dedicación.  De aparecer  flemas,  o  cualquier  otra  complicación,  debe  avisarse  al  enfermero para  que  las  extraiga  y  decida  qué hacer en cada caso.

lunes, 15 de marzo de 2021

Alguien que me importa vive con demencia. ¿Qué debo hacer sobre el coronavirus?


Si está cuidando a una persona que vive con demencia, puede estar más preocupado por el coronavirus. 

Hay algunas cosas que puede hacer para ayudar a evitar que la persona contraiga gérmenes o virus. 

Si necesita autoaislarse, también hay otras formas de apoyar a la persona con demencia. 

- Verifique que tengan lavamanos y desinfectante de manos disponibles, y que los visitantes sepan que deben usarlo.

- Limpie cosas que se manejan mucho, como controles remotos, manijas de puertas y grifos.

- Si la persona o su cuidador principal se autoaislan, puede ayudar con tareas prácticas. Es posible que la persona necesite dejar las compras, recolectar medicamentos o dejar algunos libros de la biblioteca; pregunte cómo puede ayudar.

- Asegúrese de que la persona tenga acceso a la medicación que necesita. Si se le recomienda a usted o a la persona con demencia que se autoaisle, hable con un médico de cabecera o un farmacéutico local para asegurarse de que tengan un suministro. Siga revisando para asegurarse de que continúen tomando el medicamento correcto. 

- Verifique que sepan a quién llamar si no se encuentran bien; deje el número en un lugar destacado.

- Si la persona va a estar encerrada por un tiempo, aliéntela a mantenerse activa y considere hacer ejercicios suaves. 

- Trate de asegurarse de que tengan actividades que puedan realizar también en casa; lectura, revistas, rompecabezas, música, tejido de punto, sus programas favoritos de TV / radio disponibles.

- Mantenerse en contacto. Si no puede visitar a la persona, manténgase en contacto por teléfono, correo postal, correo electrónico o whatsapp. Dígale a la persona que está pensando en ella y aliente a otros a hacerlo también.

#PorEllosValeLaPenaLuchar
#Coronavirus
#Covid19  

viernes, 5 de marzo de 2021

DECALOGO DEL ENVEJECIMIENTO CEREBRAL SALUDABLE


1. MANTENGA UN CONTROL MEDICO REGULAR
• Muchas enfermedades pueden afectar su memoria si no se controlan adecuadamente, tales como hipertensión arterial, diabetes, problemas de colesterol, depresión, etc. 
• Un chequeo regular puede detectarlas y tratarlas satisfactoriamente evitando dañar su memoria.

2. REALICE EJERCICIO FISICO REGULARMENTE

• Inicie una actividad fisica gradualmente, según su tolerancia, hasta llegar a 30 minutos al menos 3 veces por semana. 
• Hay muchas altenativas: caminar acompañado con zapatos seguros, andar en bicicleta, bailat, tai chi, gimnasia grupal, etc.

3. DUERMA REGULARMENTE Y DESCANSE

• En caso de tener dificultades y no conseguir un sueño reparador consulte a su médico.

4. MANTENGA SU ACTIVIDAD INTELECTUAL

• Mientras más use su mente mejor. 
• Realice actividades que le interesen y desafien su mente, por ejemplo: leer escribir partiopar en juegos de mesa o de estrategia, adquirir habilidades, aprender cosas nuevas, mantenerse informado, ete.

5. MANTENGA Y AMPLIE SUS REDES SOCIALES
• Reúnase con amigos y familiares.
• Asista y participe en actividades grupales, voluntariados clubes. Converse, no se aísle.

6. ALIMÉNTESE DE UN MODO SALUDABLE
• Consuma diariamente frutas y verduras
• Prefiere el consumo de pescados y carnes blancas sin grasa
• Aumenta el consumo de legumbres, cereales, palta, aceite de oliva, aceitunas, nueces, almendras, maní. 
• Disminuya el consumo de sal y evite las grasas de origen animal (carnes rojas, crema, quesos, frituras).

7. NO FUMEY BEBA ALCOHOL CON MODERACIÓN

8. NO SE AUTOMEDIQUE
• Productos naturales y farmacéuticos pueden afectar negativamente la memoria y su salud.

9. PÁSELO BIEN 
• La alegria es un signo de buena salud.

10. EN CASO DE TENER QUEJAS DE MEMORIA, CONSULTE A SU MÉDICO, HAY MUCHO QUE SE PUEDE HACER

domingo, 8 de noviembre de 2020

¿Cómo diagnosticar a tiempo la enfermedad de Alzheimer?


¿Cuán pronto se puede diagnosticar la enfermedad de Alzheimer? ¿Cuáles son los primeros síntomas a los que hay que prestar atención? Los científicos nos dan las respuestas para detectar a tiempo una de las enfermedades neurodegenerativas más comunes en el mundo.

No existe un examen diseñado específicamente para diagnosticar la enfermedad de Alzheimer, pero generalmente se la puede detectar en las primeras etapas, según la valoración de los síntomas y junto a una variedad de análisis y exámenes. Buscar atención médica en cuanto empiezan a notarse los síntomas es fundamental.

El primer síntoma más común de la enfermedad es el olvido; no obstante, puede ser complicado distinguir entre la pérdida de memoria debido a la edad y la que es producto del alzhéimer.

A medida que la gente envejece, disminuye en el cerebro la cantidad de células o neuronas. Eso puede hacer difícil aprender nuevas cosas o recordar palabras conocidas. Los ancianos pueden, por ejemplo, tener dificultad para recordar los nombres de personas conocidas o problemas para encontrar los lentes de lectura o las llaves del auto. Sin embargo, en la mayoría de casos, esas lagunas mentales no son señales del comienzo de la enfermedad de Alzheimer.

El tipo de olvido que es preocupante implica olvidar información que antes siempre se hubiese recordado. Si eso ocurre de vez en cuando, posiblemente no sea motivo de preocupación; pero cuando alguien empieza con regularidad a tener problemas para hacer esas conexiones, entonces es hora de ir al médico.

Una evaluación médica asimismo viene al caso cuando las lagunas mentales conducen a problemas en la vida cotidiana o empieza a haber dificultades para realizar tareas mentales. Por ejemplo: sentirse abrumado o confundido por tener que tomar decisiones; tener dificultad para conducir; irritarse o enfadarse cuando es necesario concentrarse mentalmente para terminar un trabajo; perderse camino a lugares conocidos y tener problemas para seguir instrucciones paso a paso.

Otra señal temprana de advertencia sobre la enfermedad de Alzheimer puede ser un cambio en el comportamiento o en la personalidad; por ejemplo, cuando una persona normalmente extrovertida se aísla de sus amigos y familiares, rehusándose a tener contacto social. La depresión y otros cambios de humor también pueden ser síntomas tempranos del alzhéimer.

Cuando después de revisar los síntomas, el médico sospecha que una persona tiene alzhéimer, puede resultar útil hacer algunas pruebas para evaluar tanto la memoria como otras aptitudes del pensamiento y la capacidad funcional de juicio e identificar los cambios ocurridos en el comportamiento a fin de determinar si la enfermedad de Alzheimer es la culpable. 

Hablar con los familiares sobre las capacidades cognitivas y funcionales de una persona, así como de sus comportamientos diarios y cómo han cambiado a través del tiempo también suele resultar fructífero.

LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER. SÍNTOMAS y FASES.


     El Alzheimer es la demencia más frecuente. Es una enfermedad neurodegenerativa adquirida, que provoca la desintegración de los comportamientos de la persona y la pérdida de habilidades funcionales. Se produce una interrupción de la conexión entre neuronas que provoca una serie de lesiones, que hacen que la información no se transmita. Las demencias normalmente tienen un curso progresivo y crónico, y la  persona que la padece pasará por distintas fases que a continuación explicaremos, pero casa caso es distinto, y la forma y velocidad a la que avanza también.Actualmente, se desconoce la causa y la curación. 

      Las ACTIVIDADES DE ESTIMULACIÓN COGNITIVA, pueden ayudar a mantener las capacidades de la persona, mediante un conjunto de estrategias y métodos que pretenden optimizar el rendimiento funcional, social y cognitivo, mejorando la calidad de vida de las personas mayores, y su autoestima.  Desde MASIAC podemos ayudarte a conservar las habilidades de la persona con demencia el mayor tiempo posible.

➡SÍNTOMAS Y PAUTAS DE COMPORTAMIENTO

🔘Disminución de la Memoria a Corto Plazo. (¿Qué estaba diciendo?, ¿Qué he comido hoy?,etc.)

🔘Confusión mental, embotamiento. 

🔘Cambios y alteraciones en el comportamiento y la personalidad. ( Conductas que se salen de lo habitual)

🔘Desorientación espacio-temporal (¿Qué día es hoy?, ¿Cómo llego a casa?,etc)

🔘Activación de mecanismos de defensa, apatía, agresividad, huidos, etc. para no mostrar sus déficit si en público.

🔘Confusión al realizar tareas cotidianas. (¿Cómo se ponía la lavadora? ¿Cómo se dobla el pantalón?,etc.)

🔘Dificultad  para encontrar las palabras precisas (¿Cómo se llama esto del café?, ¿Cuál era tu nombre?,etc)

🔘Dificultad para concentrarse, atender, aprender, etc.

🔘Dificultad en la ejecución de gestos y movimientos voluntarios. 

🔘Alteraciones del sueño.

🔘Dificultad de expresión y compresión verbal.

🔘Desorientación en la realidad.

🔘Dificultad para recordar su historia personal. Desorden al recordar su memoria biográfica .

🔘Disminución de la autoestima. (Se empieza a dar cuenta de lo que pasa, y se siente mal por ello)

➡FASES DE LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER.

🔶FASE I O LEVE

Es difícil de detectar. La persona comienza a tener olvidos frecuentes de nombres, lugares, etc. que intenta disimular ante su entorno, ya que su nivel de consciencia es bueno, se da cuenta de lo que pasa, pero no quiere que el resto lo sepa. Comenzará a tener pequeños fallos a la hora de realizar actividades de la vida diaria, que se irán incrementando, que junto a lo anterior, puede provocar irritación, enfados desproporcionados, aislamiento, llanto, etc. A pesar de todo, en esta fase, sigue siendo independiente.

◻Síntomas comunes de esta fase:

Alteración de la Memoria a Corto Plazo
Dificultad para concentrarse
Desorientación temporal
Cambios en el comportamiento y la personalidad.

🔶FASE II O MODERADA

La persona pierde su independencia, ya no puede vivir sola, necesita supervisión para realizar actividades básicas de la vida diaria. Los síntomas anteriores irán en aumento y se pueden sumar otros nuevos como: 

Deambulación o escapismo, 
Descoordinación
Temblores
Lenguaje ofensivo.
Dificultad para el reconocimiento de objetos, lugares  y personas.
Desorientación espacio-temporal.
Pérdida total de la memoria a corto plazo.
Dificultad para la expresión y comprensión verbal.
Alteraciones del sueño.
Alteraciones de comportamiento desmesuradas.

🔶FASE III O SEVERA 

Esta fase incapacita para cualquier actividad independiente. La persona olvida los hechos inmediatos, recientes y pasados, pero conserva la memoria emocional. Los cambios de humor son imposibles de prever, tienen dificultad para articular palabras, no reconoce al entorno cercano, su comprensión también se ve disminuída, presentan trastornos del equilibrio al caminar, incontinencia, vuelven reflejos primitivos de estar tanto tiempo en la cama, etc.

Apatia en el Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer lleva asociados ciertos síntomas bastante frecuentes y comunes en las personas que la padecen. Uno de ellos es la apatía, definida como desmotivación, inactividad, indiferencia o ensimismamiento.

En 2006, Levy y Dubois la definen como “un déficit persistente de la motivación y una ausencia o disminución de sentimientos, emociones o intereses que conducen a una reducción significativa de conductas dirigidas a una meta concreta”.

Junto a la depresión, la apatía es uno de los síntomas más comunes en el Alzheimer.

La aparición de la apatía suele darse de forma temprana. Es frecuente su aparición como consecuencia de las dificultades que se experimentan en las actividades de la vida diaria. También puede aparecer si predominan lesiones en los lóbulos frontales del cerebro. Así, es fundamental identificarla para poder realizar las intervenciones necesarias.

La apatía puede conexistir con otros trastornos como la deambulación o la excitación.

Recomendaciones para disminuir la apatía.

Los expertos recomiendan ciertas tareas para evitar su inicio o reducirla:

Estimular a la persona para realizar una actividad (evitar si su puesta en marcha produce excitación).
Aceptar pequeñas tareas realizadas (es el inicio de otras mayores).
Reforzar el mínimo esfuerzo, aunque no acabe la tarea.
Intentar mantener cierta actividad física (masa muscular y funcionamiento de articulaciones adecuadas).
Estimular con actividades mentales.
Mantener el interés por el entorno y sus actividades gratificantes que aumenten su sentimiento de utilidad.
Por ejemplo, se pueden dar paseos por lugares conocidos, visualizar fotografías o vídeos que formen parte de su historia de vida o escuchar música significativa. Este tipo de actividades motivarán a la persona para mantenerse activo.

Fuente:

J, Peña-Casanova. “Las alteraciones psicológicas y del comportamiento en la  enfermedad de Alzheimer”. 
Fundación La Caixa.

sábado, 7 de noviembre de 2020

Nueve consejos para quien convive con alguien que sufre Alzheimer u otro tipo de demencia

Convivir con alguien que sufre demencia (incluida la enfermedad de Alzheimer) consume tanto tiempo y dedicación, que incluso puede llegar a parecer una vivencia insuperable.

A veces da la sensación es que, por mucho que hagamos de nada sirve; nuestro familiar enfermo sigue pareciéndonos frustrado y confundido.

Sin embargo, hay cosas que podemos hacer para ayudar a que un ser querido con Alzheimer disfrute de sus actividades cotidianas.

 Aquí hay algunos consejos que pueden ser de utilidad, incluso cuando, en apariencia pueden parecernos frustradas o confundidas fácilmente, siga estos pasos para ayudarlos a sentirse tranquilos y seguros:



  1. Cuídese como cuidador para que su familiar se sienta mejor

Aunque parece un consejo baladí, resulta fundamental que quien dedica varias horas al día a cuidar a un ser querido que sufre Alzheimer encuentre “sus” momentos en los que hacer algo que le guste o sencillamente poder “desconectar” del cuidado.

Resulta importantísimo evitar “quemarse” como cuidador. Si no se hace puede suceder que el cuidador se convierta a su vez en enfermo. Para conseguir estos espacios de descanso es importante que los seres queridos del entorno del enfermo se impliquen y no dejen toda la carga del cuidado en una única persona. Además es algo que hay que hacer de forma planificada, no se trata de “echar una mano” cuando el cuidador no puede más sino de, como dice el siguiente consejo, crear una rutina.



  1. Crear y mantener una rutina

 Las personas que sufren Alzheimer suelen vivir mejor si su rutina sigue un horario bastante fijo en el que tanto los espacios como las personas y las “cosas que pasan” siguen un orden que se mantienen. Los cambios pueden ser difíciles para ellos.

Parte de la rutina puede estar formada por una serie de “rituales cotidianos” como utilizar palabras y gestos parecidos cuando se va a hacer una actividad. Por ejemplo una frase, la misma, siempre, cuando nos levantamos para ir a comer, cuando vamos a ir al lavabo o a hacer otra cosa. Algunas familias han descubierto el valor de la música y las canciones para mantener ese “día a día” en el que la persona con Alzheimer se encuentra más cómoda.

 En la medida de lo posible conviene que las personas que interactúan con el enfermo sean también las mismas. Por eso conviene que los familiares que se implican en el cuidado no dejen pasar mucho tiempo sin verle y hablar con él o ella.



  1. Limite la cantidad de sonido y movimiento

Casi todos los que conviven con enfermos de Alzheimer saben lo fácil que es que los ruidos o las multitudes confundan, abrumen e incluso inquieten a sus familiares. Sabiendo esto, podemos adecuar la vida de la persona de forma que, cuando salgamos a pasear (algo muy conveniente), además de seguir un recorrido homogéneo en el que paremos si puede ser en el mismo banco, intentemos acudir a parques en los que no haya mucha gente o gritos. Incluso podemos preferir tiendas pequeñas en las que no haya mucha gente.

 Aunque nos parezca que lo mejor es que nuestro familiar vea a toda la familia en ocasiones especiales como la Navidad o una boda, quizás acabemos frustrados cuando se agobie por la presencia de tanta gente que no reconoce o encuentre molesta la presencia de niños pequeños.

 La televisión puede tener un papel positivo en algunos momentos del día pero solo cuando estemos “efectivamente” viéndola. Para algunos enfermos puede resultar difícil distinguir entre lo que sucede en la sala y en la televisión, algo que puede resultar muy confuso, por lo que cuando no la estemos viendo es mejor tenerla apagada.



  1. Pensemos en que cosas “sí” pueden hacer

 Aunque solamos caer en pensar en todas las cosas que antes podía hacer y ahora ya no, es posible que deba adoptar un enfoque diferente y centrarnos en lo poco o mucho que todavía puede hacer e incluso disfruta haciendo. El día a día suele “comerse” al cuidador por lo que vale la pena encontrar espacios y momentos en los que cuidar de una forma diferente, sencillamente recordando las cosas que gustaban a quien ahora no nos lo puede decir. ¿En qué era buena o bueno? ¿Con qué lo pasaba bien?

 Hay muchas mujeres con Alzheimer para quienes la cocina y algunas labores domésticas han ocupado una parte importante de su vida. ¿Las recordamos cocinando o planchando como una mera obligación o como algo con lo que disfrutaba? Hay que hablarlo. Quizás no pueda preparar todo un plato pero se sienta bien haciendo alguna de las labores o preparativos. Quizás le cuesta hacer muchas cosas pero puede poner orden en un armario en el que guardamos toallas.

 Algunas labores repetitivas que durante la juventud ocuparon parte de su vida pueden resultar ahora algo significativo que les haga pasar un buen rato.

 Como la memoria a corto plazo se pierde con la enfermedad, es posible que pueda realizar varias veces seguidas una actividad que para el o ella resulta significativa: emparejar calcetines, separar piedrecitas de las lentejas o lijar un trozo de madera. En eso, alguien que sufre Alzheimer es igual que los demás, lo pasa bien ocupando el tiempo en algo con lo que disfruta.

  1. Hay que salir fuera y consumir energía

Es una continuación del consejo anterior, no olvidemos que algo que a muchos gusta es sencillamente caminar. Muchas familias limitan las salidas de la persona enferma por miedo a que se pierda o pase algo. Lo que hay que hacer es integrar el ejercicio y el salir al exterior en la rutina de la persona.

El sol es importantísimo en la salud de todos. No sólo porque ayuda a que podamos aprovechar algunas vitaminas sino también porque ayuda a situarnos en el momento del día en el que estamos y a poner en hora nuestro reloj interno.En algunas ciudades se están instalando jardines terapéuticos en los parques públicos para que personas con Alzheimer puedan pasar más tiempo en el exterior. Aprovechémoslo.

 El hecho de salir al exterior y hacer ejercicio tiene también enormes virtudes que pueden repercutir en el bienestar del mayor. Quien se cansa durante el día duerme y come mejor además de hacer mejores digestiones. Además, cuando camina quien sufre Alzheimer también lo hacemos nosotros.



  1. Sea comprensivo con quien vive con el Alzheimer

Cuando se sufre Alzheimer resulta muy difícil mejorar las habilidades que se mantienen y aún más recordar instrucciones. Por lo tanto necesita hacer ajustes empezando por las expectativas que tiene sobre lo que puede o no hacer su ser querido.

 Una actividad como poner la mesa, formada de varias pequeñas tareas puede ser un indicador de como avanza la enfermedad. Si dejamos que nuestro ser querido se encargue y lo haga cada día, conseguiremos que una actividad vinculada a un momento del día y a la alimentación, le ayude a tener puntos de referencia. A media que aparezcan los errores, es mejor no reprender ni llamar la atención sobre los mismos. Podemos reorganizar discretamente la mesa.



  1. Controle la toma de decisiones

Las personas con Alzheimer pueden ponerse nerviosas cuando tienen que decidir entre varias opciones. Por eso es bueno tomar el control de las elecciones cotidianas y presentarlas de una forma adecuada.

 ¿Qué blusa quieres ponerte hoy? Puede ser una pregunta generadora de angustia. Poner dos blusas encima de la cama y aprovechar el rato en que se viste para preguntar algo como “tenemos la blusa azul y la verde, a ver cuál te sienta mejor”, puede ser una opción mejor que, además nos permita, si vemos signos de confusión elegir nosotros una mientras le explicamos algo como “como se acera el verano y ha a hacer calor, mejor la verde que es más ligerita y te sienta mejor”.



  1. Esté listo para “Sundowning”

Esta palabra inglesa que significa “puesta de sol” se refiere a un empeoramiento de las alteraciones conductuales del enfermo al final de la tarde y principio de la noche. Es como si al llegar la noche los enfermos se volviesen más sensibles e irascibles.

Muchos han intentado dar una explicación a esta situación. Algunos lo han relacionado con alteraciones en los ciclos “noche-día” que sufren los enfermos de Alzheimer. Como si estuviesen en un continuo jet-lag; otros dicen que puede tener que ver con el cansancio acumulado durante el día tanto por parte del enfermo como del cuidador.

 No existe una única forma de afrontar esta situación, aunque los siete consejos anteriores pueden servir para prevenir. Algunos expertos recomiendan escuchar al enfermo. En fases no muy avanzadas es posible que pueda decirnos qué le produce malestar o inquietud. Pueden ser miedos relacionados con algo que le ha pasado durante su vida y relaciona con la llegada de la noche como que algo puede pasar o alguien puede entrar en casa. Vale la pena no enfrentarse o descartar de plano e incorporar en la rutina un repaso de las puertas y ventanas para ver que están bien cerradas.

 Aún haciendo eso vale la pena armarse de paciencia.



  1. Esté preparado para pedir ayuda

Cuidar a alguien que sufre Alzheimer requiere entender que estamos en un proceso en el que la persona enferma cada vez estará peor y requerirá más de nosotros. Además hay que asumir que la pérdida de la capacidad cognitiva comporta en muchas ocasiones que la afectividad se viva de forma diferente e incluso que nuestro ser querido se olvide de quiénes somos.

 Esto unido al esfuerzo físico que requiere la atención puede llevarnos a necesitar ayuda. Hay que aceptarlo y no considerar que recibir atención domiciliaria, usar un centro de día o incluso el ingreso en una residencia es un fracaso o una traición a nuestro ser querido.

 Un buen consejo es acudir a asociaciones de familiares de Alzheimer donde podemos recibir la primera ayuda que es el apoyo y consejo de alguien que ha vivido situaciones parecidas a la nuestra

Fuente:

www.inforesidencias.com

Diez peticiones de un enfermo de Alzheimer


SE PACIENTE CONMIGO, 
soy víctima de una enfermedad cerebral.
HÁBLAME, 
incluso aunque no siempre pueda contestarte.
SE AMABLE CONMIGO, 
cada día mi vida es una lucha desesperada.
TEN EN CUENTA MIS SENTIMIENTOS, 
están todavía muy vivos en mi interior.
TRÁTAME CON DIGNIDAD Y RESPETO, 
como yo te trataría a ti.
RECUÉRDAME MI PASADO, 
una vez fui una persona sana y activa.
RECUÉRDAME MI PRESENTE, 
ya que todavía estoy vivo.
RECUÉRDAME MI FUTURO, 
aunque pienses que es muy sombrío.
REZA POR MI, 
ya que permaneceré en tu pensamiento eternamente.
QUIÉREME, 
y los regalos de amor que me des serán una bendición para siempre.

#PorEllosValeLaPenaLuchar 
#SíEllosOlvidanNoLoHagasTú

domingo, 25 de octubre de 2020

¿Qué tipos de alucinaciones son más comunes en la demencia?


Existen tantos tipos de alucinaciones como órganos sensoriales poseemos. 

Los tipos de alucinaciones que pueden aparecer  son:  
>  Alucinación visual:  En este caso nuestro familiar  dirá percibir personas, escenas o destellos de luz entre otras cosas. Lo más    frecuente en la demencia es la percepción  visual  de personas fallecidas, en la mayoría de ocasiones familiares.   
>  Alucinación táctil: Este tipo de alucinaciones está relacionado con la percepción de sensaciones térmicas (frío o calor) o la sensación de ser  tocado o tener  algo bajo la piel. Es muy  común que nuestros familiares nos hablen de que sienten un pequeño hormigueo bajo la piel.  
>  Alucinación auditiva: Junto con las visuales, es el  tipo más frecuente en la Demencia. Está relacionado con la percepción en nuestro familiar  de sonidos (como pitidos, murmullos o campanas)  y, sobre todo, de  voces.  
>  Alucinación olfativa: Implica la percepción errónea de olores. Lo más común en la demencia es percibir  olor  a quemado o    podrido.  
>  Alucinación gustativa: En este caso nuestro familiar  percibe sabores normalmente desagradables en la comida, como por    ejemplo sabor a podrido.  
>  Alucinación somática: Esta alucinación está relacionada con la percepción de una experiencia física en el  cuerpo, por ejemplo    que su cuerpo está  vacío o que desprende electricidad.

A MI CUIDADOR....


Ha dicho que tengo Alzheimer, yo no sé si es bueno o malo; pero creo que le preocupa lo que digo y lo que hago.

En el centro de salud, el médico de cabecera
me hace tantas preguntas, como cuando iba a la escuela.
Me lleva a otras consultas: al geriatra, al neurólogo; ellos me hacen muchas pruebas, y varios test el psicólogo.

Se ha enfadado conmigo, porque quemé las tostadas,tiré el vaso de la leche y se me manchó la falda.
No sé en que estaba pensando, esto a mí nunca me pasa;
intentaré arreglarlo, y aquí no ha pasado nada.
Pero ya nunca me deja cocinar, planchar, fregar…
y yo me estoy aburriendo y no paro de enredar.

A veces ella tararea canciones de mis recuerdos; siento muchas emociones, y me vibra todo el cuerpo.

Me suben al autobús, miro por la ventanilla;
veo las calles, las personas, y llego al Centro de Día.
Me reciben sonrientes, esto ahora es mi colegio;
aquí hago muchas cosas, se pasa rápido el tiempo.
Si hablan lo entiendo todo, aunque no sé contestar; y otras veces las palabras se me escapan sin pensar.

Estamos así todo el día, uno frente a otro sentados; si alguien nos acercara, nos cogeríamos las manos.
Nos sentimos muy tranquilos, mirándonos todo el rato;
si no está, le echo de menos, creo que me he enamorado.

Ya no voy en autobús, tampoco veo la calle;
estoy siempre en este sitio, donde no conozco a nadie.
Me dejan en esta cama, estoy sola y tengo miedo;
menos mal que en un ratito me vendrán bonitos sueños.

Ahora me toca la ducha, que me lo haga el pelirrojo; porque me enjuaga el champú sin que se meta en los ojos.
Hoy tiene la cara triste, ¿será que tiene problemas? o puede que simplemente ayer se quedó sin cena.

Luego me viene la rubia; me gusta ver su coleta,
cómo se mueve a los lados mientras ella me sujeta.

Aunque me cae bien a veces, el moreno sonriente; me fastidia más que nada cuando me lava los dientes.

Ella me pone la ropa (la de los ojos brillantes);
me siento como un bebé, me apetece que me abrace.
Vísteme con delicadeza, despacito, prenda a prenda; pues mis articulaciones están un poco maltrechas.

Cuando llega la comida, como bocado a bocado; masticando despacito, o me lo dan triturado.

Me gusta escuchar la música, se pasan todos mis males;
siento mi cuerpo ligero, y hasta parece que baile.

De nuevo estoy en la cama, me arropan como a una niña;
espero dormirme pronto y no tener pesadillas…

Me mira con el ceño fruncido, debo estar sucio y mojado; decide qué hacer conmigo, porque a mí, se me ha olvidado.

Y en toda esta singladura, hay alguien que me acompaña;
que me ayuda, que me entiende, son mis cuidadores....

#CuidandoAlCuidador 
#PorEllosValeLaPenaLuchar

sábado, 24 de octubre de 2020

ALIMENTACIÓN


Muchos pacientes de Alzheimer tienen problemas para comer.

Por ejemplo: Una persona puede perder su apetito o la habilidad para evaluar si la comida está muy caliente o muy fria. Además, una persona podría olvidar que apenas ha comido y pide que le sirvan otra vez.

Comience por evaluar el problema, preguntandose a Ud. mismo por qué la persona tiene dificultades para comer.

✔ Dificultades Fisicas.
- Posiblemente, el paciente tiene un problema fisico.
- El paciente podria tener llagas en la boca.
- Tal vez, su dentadura es muy sensible.
- También puede existir una enfermedad de las encias.
- Una boca seca podria ser una dificultad para comer.
- Visite o llame a su médico inmediatamente.

✔ Enfermedad.
  Investigue si el paciente sufre de una enfermedad crónica, intestinal, problemas cardiacos o diabetes.

Estos problemas podrían ocacionar la perdida de apetito. La constipación o depresión pueden también disminuir el apetito.

✔ Agitación Y Distracción.
El paciente podria estar agitado o distraido. Si es asi, probablemente no se sentará por mucho tiempo para comer una comida completa.
Si la persona está distraida, Ud. podria pensar acerca de como poder reducir las distracciones en el cuarto

✔ Forma De Comer.

¿Ha Ud. recientemente cambiado la forma de comer?
¿Tiene la persona una forma preferida para comer?

Algunos pacientes de Alzheimer no están acostumbrados a sentarse en la mesa para las tres comidas completas. Ellos preferirían mejor tener varias comidas pequellas o bocadillos nutritivos.

✔ Problemas Visuales.
¿Puede la persona ver adecuadamente?

Un paciente de Alzheimer que había estado perdiendo peso, comenzó a comer al usar sus lentes a la hora de comer.

✔ Medio Ambiente.

¿Hay olores o ruidos desagradables en el cuarto que puedan interferir con la digestión de la persona?

✔ Calidad De La Comida.
La presentación de la comida podria afectar al paciente Después de que Ud, ha evaluado de donde provienen los problemas para comer. Ud deberá hacer los cambios.

➡ PASOS A SEGUIR.

✔ Para Comer, adáptese a la Preferencia del paciente.
Recuerde que Ud. está tratando con una persona que ha tenido preferencias personales y gustos por mucho tiempo.
Cuando Ud prepare la comida, trate de recordar lo que le gusta y lo que no para que él/ella pueda disfrutar sus comidas favoritas.

✔ Evite La confusión a la hora de comer.
Mantenga un ambiente de calma a la hora de comer.

- Disminuya las distracciones, los ruidos y los movimientos bruscos. Ofrezca la comida a tiempos regulares. Haga que la hora de comer sea un evento agradable. Por ejemplo: Sirva los
platos de comida por separado, uno por uno.

- De a la persona un cubierto cada vez. Ud. podria omitir el cuchillo en los cubiertos. Evite usar cubiertos de plástico, ya que pueden quebrarse.

- Evite los platos y manteles con diseños que podrian confundir y distraer al paciente. En la mayoria de los casos, use platos de color blanco contrastando con las carpetas.

- Dé instrucciones simples y facilmente para entender. Por ejemplo: "Levanta el tenedor y pon un poco de comida asi. Ahora, llevalo a tu boca." Sea paciente. No critique los hábitos de comer ni apresure a la persona a comer más rápido.

- Hable claro y suavemente. Sea consistente y repita las instrucciones con las mismas palabras cada vez.

- Sea realista acerca de salir a comer afuera. Evite ir a grandes y ruidosos restaurantes. Seleccione pequeños restaurantes que sean comodos y familiares. Solamente Ud. puede decidir si la persona puede ordenar directamente del menů o como otra alternativa, Ud. podria hacerlo por ella.

- Haga uso positivo de las distracciones. Si la persona se resiste a comer, tome su tiempo involucrando a la persona en otra actividad y regrese a comer más tarde,

- Use aparatos para recordar a la persona acerca de la hora de comer. Ud. podria intentarlo con un reloj que contenga números grandes, una libreta de citas con calendario fácil de leer con letras y números grandes o un pizarrón y gis para recordar el horario diariamente.

✔ Evite Problemas Al Masticar Y Pasar Los Alimentos.

- Evite dar la persona nueces, palomitas de maiz y zanahorias crudas que podrian atorarse en la garganta. En lugar de esto, use alimentos molidos o cortelos en pequeños pedacitos. Ciertos alimentos como el pure de papas, pueden almacenarse en bolsas de plástico y guardarse para su uso más tarde. Explique gentilmente a la persona que deberá comer, masticar y pasar alimentos suavemente

- Motive a la persona para que se siente derecho, con su cabeza ligeramente hacia adelante. Si la cabeza de la persona se inclina hacia atrás, muévala a una posición hacia adelante.

- Sirva alimentos suaves, tales como: manzanas cocidas, huevos revueltos y queso suave. Sirva liquidos espesos, tales como licuados, nectares y jugos o sirva liquidos junto con la comida.

Fuente: Asociación de Alzheimer

domingo, 18 de octubre de 2020

Ejercicio para el paciente con Alzheimer avanzado.


La enfermedad de Alzheimer no sólo afecta la memoria, sino varias de las funciones que tienen que ver con la actividad cerebral, como la coordinación y el movimiento voluntario. El paciente parece no recordar cómo mover alguna extremidad o cómo ejecutar algún movimiento en especial.

En las primeras etapas de esta enfermedad, es posible tener actividades voluntarias con los pacientes, pero conforme va avanzando el deterioro se van perdiendo algunas otras capacidades. 

Cuando el paciente es capaz de realizar movimientos voluntarios, se pueden aplicar ejercicios de varios tipos: estiramiento, fortalecimiento, coordinación, etc. Pero al paso del tiempo, se va dificultando toda actividad, de tal forma que ya no es posible esperar mucha cooperación del paciente. Es ahí donde se introduce una modalidad de la rehabilitación denominada ejercicio pasivo.

Los ejercicios pasivos los realiza otra persona diferente al paciente, en algunos casos se puede lograr alguna actividad voluntaria, entonces se convierten en ejercicios activos-asistidos.  

Los ejercicios pasivos tienen como objetivo movilizar una articulación, un segmento corporal o toda una extremidad para mejorar su función; por ejemplo, evitar contracturas en los músculos, dar estimulación vascular en arterias y venas, mejorar la irrigación de la piel, evitar atrofia muscular, etc. 

En la aplicación de estos ejercicios se debe llevar un orden. Se recomienda iniciar por las extremidades superiores: cuello, tronco y extremidades inferiores. 

Antes de iniciar cualquier tipo de ejercicios, se deberán de tomar los signos vitales y verificar que estén dentro de lo adecuado. Como los pacientes tienen pocas facultades para movilizarse, se le deberá colocar en un colchón blando, vigilar que al inicio el pañal esté limpio, y de preferencia que haya orinado y defecado.  

Los movimientos deben de ser suaves y sin brusquedad; hay que recordar que la sensibilidad permanece vigente y el dolor puede provocar reacciones adversas. 

Es conveniente que los familiares de los pacientes con Alzheimer aprendan la forma de movilizarlos, además de cambiarlos de posición cada dos o tres horas. Con ello se evitan muchas complicaciones que deterioran aún más, no sólo la calidad de vida, sino que causan sufrimiento innecesario.

El empleo de pelotas o cilindros de plástico pueden mejorar la calidad de la terapia y facilitar la ejecución de los ejercicios, sólo que hay que aprender a utilizarlos para evitar accidentes. 

La estimulación sensorial tiene controversias. Existen médicos que no la recomiendan por considerarla ineficaz en una persona con déficit cognoscitivo; otros,  por el contrario, sí la recomiendan, pues aseguran la imposibilidad de saber si el paciente oye o no. Más allá de una discusión bizantina, lo que sí mejora es la interrelación con los familiares o personas que lo cuidan, ya que la práctica mediante los estímulos de voz, tacto o imágenes  hace más humana la relación, y evita que ese ser humano se convierta en un objeto. De ahí que siempre se le hable por su nombre, se comente como si escuchara y se le presenten estímulos visuales. 

Los estímulos táctiles suaves tienen un efecto positivo y tranquilizador, lo cual también forma parte de la rehabilitación.


Hay que recordar que en la enfermedad de Alzheimer no sólo es la memoria lo que se pierde, sino que hay transformaciones afectivas y cambios del humor, a veces en forma lenta y otras de manera súbita. Las actividades con el paciente deberán de realizarse dos o tres veces al día. Para ello, se deberán formar redes de apoyo para evitar el síndrome de fatiga crónica del cuidador.

sábado, 17 de octubre de 2020

Seis medidas para evitar los factores de riesgo del Alzheimer



Aunque evitar la enfermedad de Alzheimer es sumamente complejo y difícil de abordar en edades avanzadas de la vida, donde ya se producen diversos cambios a nivel cerebral, evitar situaciones de riesgo y procurar mejorar el funcionamiento cerebral es más fácil de lograr y con buenos resultados, según múltiples estudios con rigor científico basados en estrategias de prevención poblacional.

Algunos de ellos señalan que llevar hábitos de vida saludables podría reducir hasta un 40% los casos de Alzheimer, o al menos retrasar el debut clínico de la enfermedad.

1- Actividad física: El ejercicio físico regular y no explosivo se asocia a un mantenimiento de la función cognitiva y a un retraso del comienzo de la Enfermedad de Alzheimer.

2- Actividad social: Mantener las conexiones sociales, fomentar sentimientos de autoeficacia y de autoestima y llevar a cabo otro tipo de actividades que conforman la denominada ‘actividad social’ se relacionan con el mantenimiento de la función cerebral.

3- Actividad mental: Muchos estudios han señalado que un alto nivel de educación se asocia a una mayor probabilidad de mantener en el tiempo el funcionamiento cerebral adecuado. Además, tareas como leer libros, asistir a conferencias, participar en juegos de mesa, entre otras, suponen un menor riesgo de deterioro cognitivo y de demencia, si se realizan con asiduidad.

4- Prevención del riesgo cardiovascular: Factores como la hipertensión arterial, hipercolesterolemia, enfermedades cardíacas, tabaquismo y, sobre todo, la diabetes son cruciales en el deterioro mental asociado a la edad. Además, la gravedad de los síntomas cognitivos en personas con Alzheimer se incrementa sustancialmente ante la existencia de factores de riesgo vasculares.

5- Una buena alimentación: La dieta mediterránea se asocia a un menor riesgo de padecer la enfermedad, al incluir antioxidantes, vitamina C y E y omega 3. Además, diversos estudios revelan que la ingesta de pescado al menos una vez por semana produce una reducción del 60% del riesgo de Alzheimer. Por el contrario, el consumo elevado de grasas saturadas y de cobre incrementaría el deterioro cognitivo.

6- Fomentar la reserva motivacional: Se ha relacionado la propensión a la aflicción con la aceleración del deterioro cognitivo. Además, enfermedades mentales como la depresión, también se han asociado a la pérdida de neuronas en el hipocampo y en otras regiones cerebrales. Por lo tanto, hay que procurar ser felices.

domingo, 4 de octubre de 2020

10 síntomas prematuros de demencia a los que debes prestar atención.


Repasamos diez signos tempranos de Alzheimer y otros tipos de demencia a los que deberías prestar atención, pues el diagnóstico precoz de estas enfermedades cognitivas es fundamental para abordarlas y ralentizar su avance.

Según la Organización Mundial de la Salud, la demencia es un síndrome que implica el deterioro de la memoria, el intelecto, el comportamiento y la capacidad para realizar actividades de la vida diaria. Pese a que afecta principalmente a las personas mayores, no se trata de una consecuencia normal del envejecimiento. Por otro lado, aunque suele ocurrir a una edad avanzada -la mayoría de tipos son poco frecuentes en personas menores de 60 años-, existen síntomas tempranos que no deberías perder de vista.

Resumiéndolo mucho, la demencia ocurre cuando las células nerviosas en el cerebro de una persona dejan de funcionar. Existen muchos tipos, como la demencia frontotemporal, pero el más común es la enfermedad de Alzheimer, que acapara más de la mitad de los casos.

A continuación, repasamos diez síntomas tempranos típicos de demencia. Para que una persona reciba este diagnóstico, generalmente debe experimentarse dos o más de ellos, siendo lo suficientemente graves como para dificultar la vida diaria.

10 primeros signos de demencia a los que debes prestar atención:

- Pérdida de memoria: Probablemente el síntoma más conocido de la demencia. Un signo temprano es la dificultad especialmente para recordar información nueva o reciente, como fechas o eventos. Cabe destacar que la mayoría de las personas ocasionalmente olvidan las cosas con mayor frecuencia a medida que envejecen. Sin embargo, es posible recuperar los recuerdos más tarde si la pérdida está relacionada con la edad y no debido a la demencia.

- Dificultad para planificar o resolver problemas: A una persona con demencia le puede resultar difícil seguir un plan, como una receta para cocinar o instrucciones para conducir. La resolución de problemas también puede volverse más desafiante y angustiosa, como las cuentas para las finanzas domésticas.

- Dificultad para realizar tareas familiares: A una persona con demencia le puede resultar difícil completar las tareas personales o profesionales que realiza con regularidad, como cambiar la configuración de un televisor, usar un ordenador, preparar una taza de té o llegar a un lugar conocido.

- Confusiones sobre el momento o el lugar: La demencia puede hacer que sea difícil tener consciencia sobre el paso del tiempo, olvidando también dónde están o no pudiendo situar los eventos en el futuro o en el pasado. La confusión con las fechas es uno de los síntomas más precoces del Alzheimer.

- Problemas para entender la información visual: La información visual puede ser desafiante para una persona con demencia. Puede ser difícil de leer, juzgar distancias o resolver las diferencias entre colores. Alguien que generalmente conduce o hace ciclos puede comenzar a encontrar estas actividades desafiantes.

- Problemas al hablar o escribir: La escritura a mano puede ser menos legible a medida que avanza la demencia, mientras que también son habituales las dificultades para participar en conversaciones -ya que se olvida lo que uno mismo u otra persona han dicho- Es habitual que la ortografía, puntuación y gramática empeoren.

- Colocar mal las cosas: Es posible que una persona con demencia no pueda recordar dónde deja los objetos cotidianos, como la cartera, las llaves, el mando a distancia o documentos importantes. En un primer momento es posible que culpe a otras personas y que además, padezca frustración por no encontrar el paradero de sus objetos.

- Mal juicio o dificultades para la toma de decisiones: Puede ser difícil entender lo que es justo y razonable -por ejemplo, creer que el precio de las cosas sea excesivo o al contrario-, así como descuidar la higiene personal.

- Abandonar la socialización: Una persona con demencia puede no estar interesada en socializar con otras personas, ya sea en su vida familiar o en el trabajo. Pueden volverse retraídos y no hablar con otros, o no prestar atención, abandonando hobbies, pasatiempos o deportes que involucran a otras personas.

- Cambios en la personalidad o estado de ánimo: Una persona con demencia puede experimentar cambios de humor o de personalidad debido a la enfermedad, volviéndose irritables, deprimidos, temerosos o ansiosos. También pueden volverse más desinhibidos o actuar de manera inapropiada.

ticbeat.com

jueves, 24 de septiembre de 2020

Seguridad en la enfermedad de Alzheimer


Una persona con Alzheimer puede vivir confortablemente en su casa o en la casa del cuidador siempre y cuando se hayan tomado las medidas de seguridad apropiadas. 

Conforme la enfermedad va avanzando, la habilidad de la persona va cambiando. Por lo tanto, situaciones que por el momento no son para preocuparse, pueden llegar a ser peligrosas en un futuro.


Seguridad en la casa
Adapte su casa con las necesidades de la persona en mente. Evalúe constantemente las medidas de seguridad conforme van surgiendo asuntos nuevos.

Consejos:

Use aparatos electro-domésticos que se apaguen solos.
Instale una válvula de gas escondida o un interruptor en la estufa.
Ponga seguros arriba o debajo de las puertas exteriores de la casa.

Deambular
Deambular o perderse puede poner a la persona en peligro. Una persona está en riesgo de deambular si la persona regresa de caminar o de manejar más tarde de lo esperado; si la persona piensa que debe llenar una obligación de un trabajo que tuvo anteriormente; o se quiere ir a la casa aunque esté en casa.

Consejos:

Trate de que la persona se mueva y haga ejercicio para reducir la ansiedad, agitación e inquietud.
Asegúrese de llenar las necesidades básicas de la persona (como ir al baño, comer, tomar líquidos).

Manejar
Manejar se convierte en un problema de seguridad cuando la persona no respetó una señal de tráfico, se le olvidó cómo encontrar un lugar que le es familiar o confunde el pedal del freno con el del gas. Las personas con Demencia a veces insisten en manejar y se rehúsan a dar las llaves del auto.

Consejos:

Pídale al doctor que le escriba a la persona una receta que diga "no maneje".
Mantenga el auto fuera de vista. Ver el auto puede actuar como recordatorio visual de que la persona maneje.
Deshabilite el auto removiéndole la tapa del distribuidor o la batería.

Seguridad al viajar
Viajar con una persona con Demencia requiere planear cuidadosamente y tener flexibilidad para garantizar tanto la seguridad y la confortabilidad de la persona como asegurarse de que todos puedan disfrutar.

Consejos:

De ser posible, limítese a viajar a lugares familiares donde vaya a haber pocos cambios en la rutina diaria.
Viaje durante la parte del día que sea mejor para la persona con Demencia.
Infórmele a los que dan servicios en las aerolineas, aeropuertos, terminales de buses y hoteles que usted está viajando con una persona con Demencia y que es posible que usted necesite ayuda.

Prepárese para un desastre
Situaciones desastrosas como huracanes, terremotos o incendios tienen un impacto grande en la seguridad de todos, pero puede ser aún más angustiante y de más confusión para una persona con Demencia.

Consejos:

Decida a dónde iría usted si se ve obligado a evacuar. Casas de familiares o amigos, hoteles y refugios son algunas de las opciones.
Tenga a mano números de teléfono de familiares por si usted tiene que ir a otro lugar durante una emergencia o evacuación; manténgase en contacto con ellos mientras usted está en ruta.
Haga un botiquín de emergencia que incluya documentos importantes , medicamento extra y algún artículo favorito de la persona con demencia que lo pueda calmar y ocupar su atención.

Seguridad con medicamentos
Los medicamentos y cómo manejarlos con seguridad es una preocupación para gente mayor. A las personas con Alzheimer, el doctor les puede recetar medicamentos que les pueden ayudar con los síntomas de la enfermedad, con depresión o falta de sueño, e inclusive a tratar otras condiciones como la Diabetes.

Consejos:

Pídale al doctor o farmacéutico que revise todos los medicamentos para ver si puede haber alguna posible interacción entre ellos.
No cambie la dosis sin consultarle al doctor.
Use una caja de pastillas para organizar los medicamentos. Algo que ayuda es mantener una lista diaria o calendario donde se puede marcar cada dosis conforme se la toma.

Consejos para cuidadores


No hay dos personas que experimenten la enfermedad de Alzheimer de la misma forma. Como resultado, no hay sólo una técnica para el cuidador. Sus responsabilidades de cuidador irán cambiando conforme va progresando la enfermedad.

Cuidar a un ser amado puede ser una tarea de mucha satisfacción pero a la vez, puede ser una responsabilidad que demande mucho. No piense que usted tiene que hacer esto solo. Cuídese a usted mismo buscando apoyo de familiares y amigos y consiga ayuda de los diferentes recursos que hay en su comunidad.

Las siguientes son  estrategias que  Ud. Puede  utilizar  para mejorar la  comunicación con su  paciente: 
-  Evite discutir cuando  la  persona expresa erróneamente alguna información. En estos casos debemos agregar la información en forma solapada  corrigiendo lo que ha expresado en forma incorrecta sin  necesidad  de confrontar o avergonzar a la persona. La persona puede decir: “tengo  un hijo” y usted  puede decir, “sí, uno acá, Juan, y  otro viviendo afuera, Carlos”.  
-  La fantasía y  la realidad comienzan a  mezclarse  a  medida  que la enfermedad progresa. Es posible que nos ocurra  cotidianamente el hecho de  vernos envueltos en  situaciones en las cuales no sabemos qué responder, provocándonos al mismo tiempo sentimientos  de  frustración y  pesar. Si la persona dice: “me están esperando para comer,  mamá ha preparado la comida”, usted puede responder, “tu madre solía esperarte a comer, ¿no? ”  
-  Evite decirle a la persona: “¿no  te  acordás que... ?”, es muy posible que no lo haga y reforzará, de esta  manera, la  falta de  memoria.  -  Trate de  dar claves en lugar de decirle  una  palabra  que  no recuerda  estimulando la conversación, por  ejemplo: “tu blusa  es de  color amar......”, “tomamos una taza de...”  o “ponete el  za...”  
-  Hable en forma clara, lenta y calmada,  sin levantar la  voz. 
-  Señalar o tocar objetos y figuras puede ayudar  a la  persona  a hacerse entender. Utilice también la  imitación para interpretar  lo que la persona quiere  decir o ella no puede expresar.  
-  La música es una excelente  forma de  comunicación,  ayudando a la persona a recordar  palabras  y a  expresar  sentimientos.  La  música  puede también  modificar el ánimo, reduciendo el dolor, la ansiedad  y  la depresión,  que  interfieren con la comunicación.  
-  El trabajo con fotografías es un recurso  para estimular  la expresión de  recuerdos de acontecimientos  pasados,  logrando mejorar la  autoestima y el  reconocimiento ante las demás personas.  

Para reducir los riesgos del ambiente y mejorar  así la seguridad  de su  paciente Ud. puede  tener las  siguientes  sugerencias en  cuenta: Un ambiente  libre  de  riesgos 
-  Escaleras:  evaluar la disposición de  las  barandas, y el uso posible de  una puerta baranda  
- Agregar cerraduras en los placares,  que  sea apropiado que  no utilice.  
- Aconsejar  el uso de un dispositivo de sonido o presión en caso de que deambule de noche (campanillas  en las puertas).  Cuando la  persona  se  mueve,  hace algún ruido o ejerce  presión sobre una almohadilla  colocada junto a la cama, le  indicará que se ha levantado. Estos dispositivos son relativamente  sencillos de  instalar y se adquieren en casas de alarmas o electricidad.  O simplemente en una casa de decoración. 
- Instalar equipamiento de  seguridad  en el baño como  barrales, alfombra antideslizante, asiento de  baño. 
- Distribuir,  en un lugar seguro y fuera del alcance del paciente,  artefactos eléctricos como  tostadora,  secador, cuchillo  eléctrico,  etc. 
- Evaluar la existencia de  protecciones en balcones o ventanas.  
- Retire  las perillas del horno y hornillas para  prevenir incendios o quemaduras. 
- Coloque bajo llave los  objetos peligrosos  como productos químicos,  productos de limpieza,  medicación,  cuchillos,  armas, herramientas  peligrosas. 
- Asegurarse  de que la casa esté adecuadamente  iluminada  para  evitar  una  marcha inestable.  Los lugares poco iluminados y  resbaladizos son peligrosos, en  particular  la cocina, las escaleras, los  baños,  terrazas y balcones.  
- Retirar objetos innecesarios para prevenir caídas y evitar la  confusión. Esto incluye muebles que estén de más,  zapatos, bolsos, etc. 
- Evitar  que cables del teléfono  o televisor estén en el paso.

Si Usted Tiene Alzheimer


La enfermedad de Alzheimer causa cambios graduales e irreversibles en el cerebro. Estos cambios causan problemas con la memoria y la capacidad de tomar decisiones. Puede que usted esté preocupado por los cambios que hasta ahora ha notado.

Aquí hay algunos consejos que le pueden ayudar a sentirse más seguro, a mantenerse activo y a poder manejar las situaciones y hacer lo mejor que se pueda en los años que le quedan por delante.

Cómo manejar la pérdida de memoria
Mientras que usted puede recordar cosas que ocurrieron hace mucho tiempo, eventos más recientes se pueden olvidar rápidamente. Es posible que usted tenga dificultad con el tiempo, acordándose de la gente, o acordándose de la palabra correcta.

Consejos:

Mantenga con usted un cuaderno con usted con nombres de personas, números de teléfono y direcciones incluyendo la suya.
Póngales nombre a los armarios y gavetas con palabras o fotos que describan el contenido de los mismos, como platos, cubiertos, suéteres, calcetines.
Tenga a mano fotos de las personas que usted ve regularmente con el nombre de cada una y lo que hace cada persona.


Cómo manejar sus emociones.
Vivir con los cambio causados por la enfermedad de Alzheimer puede traer una serie de emociones con las que usted no está familiarizado. Estas emociones son una respuesta normal a la enfermedad.

Consejos:

La misma enfermedad lo puede hacer a usted sentir que está perdiendo el control. Compartir con otros lo que usted siente puede ayudarlo a sentirse mejor.
Sentirse enojado está bien. Algo que puede ayudar a veces es pertenecer a un grupo de apoyo o hablar con un consejero que entiende la enfermedad de Alzheimer.
Puede ser que usted se sienta triste cuando tenga que enfrentar los cambios que la enfermedad le trae a su vida. Algo que puede ayudar es pasar tiempo con amigos y familiares o hacer algo de lo que usted disfruta.

Planear para el futuro
Los síntomas que usted está experimentando pueden gradualmente empeorar y usted necesitará más ayuda. No hay forma de predecir cómo ni cuándo esto va a suceder. Tome sus decisiones tanto legales y financieras como de vivienda en la etapa más temprana de la enfermedad que se pueda.

Consejos:

Comuníquele a su familia dónde quiere usted vivir y con quién para planear en el momento cuando usted necesite más cuidados.
Asegúrese de que sus asuntos monetarios estén en manos de alguien confiable como su esposo, hijo(a) o amigo cercano.
Nombre a una persona que tome decisiones acerca de sus cuidados de salud cuando usted ya no pueda hacerlo. Esta persona debe saber cuáles son sus deseos respecto a dichos cuidados de salud y de sus arreglos de vivienda

Tratamientos de la enfermedad de Alzheimer


Actualmente no hay cura para el Alzheimer. Pero tratamientos con drogas y sin drogas pueden ayudar con síntomas cognitivos y de comportamiento.

Síntomas cognitivos: Tratamientos con medicamento
Los síntomas cognitivos afectan la memoria, la sensibilidad, el lenguaje, el juicio y otros procesos de pensamiento. La organización FDA de Estados Unidos (Administración de Alimentos y Drogas de Los Estados Unidos) ha aprobado dos tipos de drogas para tratar los síntomas cognitivos de la enfermedad de Alzheimer.

Los inhibidores de la Colinesterasa que previenen la descomposición de la Acetilcolina que es un mensajero químico muy importante para la memoria y el aprendizaje. Al mantener los niveles de Acetilcolina altos, estas drogas apoyan la comunicación entre las células del sistema nervioso. 

Hay tres inhibidores de la Colinesterasa que suelen ser recetados:
Donepezil (Aricept), aprobado para tratar todas las etapas de Alzheimer.
Rivastigmine (Exelon), aprobado para tratar Alzheimer leve o moderada.
Galantamine (Razadyne), aprobado para tratar Alzheimer leve o moderada. 

Memantine (Namenda) trabaja regulando la actividad del glutamate, un mensajero químico diferente que juega un papel en el aprendizaje y la memoria. Este medicamento está aprobado para tratar el Alzheimer de moderada a severa.

Síntomas de comportamiento: Causas y tratamientos
Mucha gente encuentra que los cambios en el comportamiento de la persona es una de las cosas más difíciles y estresantes de la enfermedad. Esto incluye la ansiedad, agitación agresión y cambios en el dormir. La principal causa detrás de los síntomas de comportamiento o psiquiátricos es el daño progresivo de las células del cerebro.

Otras causas de síntomas de comportamiento incluyen:

Efectos secundarios de las drogas
Los efectos secundarios de las drogas pueden ser causados por el mismo medicamento. La interacción puede ocurrir cuando alguien está tomando varios medicamentos para diferentes condiciones médicas. 

Condiciones médicas
Los síntomas de infección o enfermedad, los cuales se pueden tratar, pueden afectar el comportamiento. La neumonía o infecciones del tracto urinario pueden ser incómodas. Infecciones de oído o de los senos paranasales pueden causar mareos y dolor. 

Influencias del medio ambiente
Situaciones que afectan el comportamiento incluyen mudarse a una residencia nueva privada o a un centro de atención residencial; amenazas que la persona percibe; miedo y fatiga al tratar de hallarle sentido al mundo de confusión.
Síntomas de comportamiento: Tratamientos
Hay dos tipos de tratamientos para los síntomas de comportamiento: tratamiento sin drogas y medicamentos recetados. Los tratamientos sin drogas deben probarse primero.

Tratamientos sin drogas
Los pasos para desarrollar tratamientos sin drogas incluyen:
Identificar los síntomas
Entender las causas
Cambiar el ambiente donde se cuida a la persona los problemas y los obstáculos
Identificar qué ha causado el comportamiento puede ayudarlo a decidir cuál es la mejor forma de enfrentarlo. Algunas veces la causa es algún cambio en el ambiente de la persona, como:

Cuidadores nuevos
Ser admitido en un hospital
La presencia de visitas en la casa
Habérsele pedido a la persona que se bañe o se cambie de ropa
Los medicamentos recetados pueden ser efectivos para controlar algunos síntomas de comportamiento, pero deben ser usados con cuidado y son más efectivos cuando se usan con estrategias que no son drogas. Los medicamentos deben tener como meta síntomas específicos para que la respuesta de la persona al tratamiento pueda ser observada.

Recetar un medicamento para alguien con Alzheimer puede ser muy difícil. El uso de drogas para los síntomas de comportamiento y síntomas psiquiátricos debe ser supervisado de cerca por un médico y por la familia de la persona que tiene Alzheimer.

Diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer


A menudo, la gente con pérdida de memoria severa u otros síntomas de Alzheimer no se dan cuenta del problema. Ellos puede que no quieran ponerle atención a sus síntomas. Estos síntomas a veces son más obvios para los familiares y amigos que para la persona que los tiene. Aunque que no hay un examen que pueda probar que alguien tenga Alzheimer, un doctor puede diagnosticar Alzheimer con un 90% de exactitud.

Cómo encontrar el doctor correcto.
El primer paso es encontrar un doctor con el que usted se sienta bien. Su Asociación de Alzheimer local le puede ayudar.

No hay solo un tipo de doctor que se especializa en diagnosticar o tratar la pérdida de memoria o el Alzheimer. Muchas personas llaman a su médico de atención primaria o internista para hablar de su situación. Los doctores de atención primaria a menudo se encargan del proceso de diagnóstico y dan el tratamiento ellos mismos.

En muchos casos, es posible que el médico de atención primaria refiera al paciente a un especialista tal como un:

Neurólogo, que está especializado en enfermedades del cerebro y del sistema nervioso
Psiquiatra, quien se especializa en desordenes que afectan el estado de ánimo o la forma en que funciona la mente
Psicólogo con entrenamiento avanzado para evaluar la memoria, concentración, capacidad para resolver problemas, lenguaje y otras funciones mentales


Para su visita al doctor.

Cómo se evalúa el estado de ánimo y el estado mental

El estado mental se evalúa para darle al médico una idea general de qué tan bien está funcionando la mente. Este examen da un sentido general sobre si la persona:
está consciente de que tiene síntomas
sabe la fecha, la hora, y adónde está ella
puede recordar una lista corta de palabras, seguir instrucciones y hacer cálculos simples
El doctor puede que le pregunte a la persona su dirección, qué año es y quién es el presidente del país. Puede que al individuo se le pida que deletree una palabra al revés, que dibuje un reloj y que copie un diseño.

El doctor también puede evaluar el estado de ánimo y el sentimiento de bienestar de la persona para detectar si hay depresión u otra enfermedad que puede causar pérdida de memoria y confusión.

Examen físico y exámenes para el diagnóstico
El doctor hará ciertos procedimientos para evaluar la salud en general de la persona como su dieta, tomar la presión arterial, o escuchar su corazón. Se harán pruebas de sangre y de orina y posiblemente se ordenen otros exámenes de laboratorio.

La información que pueden proporcionar estos exámenes puede ayudar a identificar problemas como anemia, diabetes, problemas de los riñones o del hígado, deficiencias de vitaminas, anormalidades de la tiroides y problemas del corazón o de los vasos sanguíneos. Todas estas condiciones pueden causar confusión, problemas de memoria u otros síntomas similares a la Demencia.

Examen neurológico
Un doctor o a veces un Neurólogo que se especializa en problemas del cerebro y del sistema nervioso, evaluará muy cuidadosamente a la persona para determinar si hay señales de otro tipo de problema del cerebro que no es Alzheimer.

El doctor también va a evaluar los reflejos de la persona, el equilibrio, movimiento de los ojos, lenguaje y sensibilidad. El doctor está buscando señales de derrames pequeños o grandes, enfermedad de Parkinson, tumores cerebrales, acumulación de líquido en el cerebro y otros males que pueden perjudicar la memoria o la capacidad de pensar.

El examen neurológico puede incluir un MRI (Imagen por Resonancia Magnética) o CT (tomografía computarizada). Los MRI y CT pueden revelar tumores, evidencia de derrames pequeños o grandes, daño a causa de lesiones por traumas severos de cabeza o acumulación de líquido. Medicare cubre el PET (tomografía por emisión de positrones) como una ayuda para el diagnóstico en ciertos casos .

Cuando el diagnóstico es Alzheimer
Una vez que se hayan completado los exámenes, el doctor revisará los resultados y compartirá sus conclusiones. Un diagnóstico de Alzheimer refleja el mejor juicio de parte del doctor acerca de la causa de los síntomas que la persona tiene.

Usted puede pedirle al doctor que le explique lo siguiente:

- Porqué le dio un diagnóstico de Alzheimer
- En qué etapa de esta enfermedad está la persona
- Qué se puede esperar del futuro
- Pregunte si el doctor puede manejar el cuidado médico de la persona en el futuro, y si no, quién va a ser el doctor de cuidados primarios. De esa forma el doctor que le está dando el diagnóstico lo puede ayudar a hacer su próxima cita o referirlo.

Un diagnóstico de Alzheimer es algo que le va a cambiar la vida no sólo a la persona con la enfermedad sino que a su familia. Aún cuando no hay cura hoy en día, hay tratamientos disponibles que le pueden ayudar con los síntomas.

Comportamientos en la enfermedad de Alzheimer


El Alzheimer causa cambios cerebrales que pueden cambiar la forma en que una persona actúa. Algunos individuos con Alzheimer se ponen ansiosos o agresivos. Otros repiten ciertas preguntas o gestos. Muchos pueden malinterpretar lo que ven y lo que oyen. Es importante entender que la persona no está actuando de esta forma al propio ni lo está tratando de molestar a usted.

Los comportamientos difíciles pueden interferir con la vida diaria, el dormir y pueden llevar a la frustración y a la tensión. El secreto de enfrentar los comportamientos difíciles es:  1)  determinar cuáles son las causas 2) tener paciencia, responder con calma y apoyar a la persona, y 3) encontrar formas para prevenir que los comportamientos sucedan.

Agresión – El comportamiento agresivo puede ser verbal (gritos, ofensas) o físico (pegar, empujar).  Puede ocurrir de pronto, sin ninguna razón aparente, o pueden resultar a causa de una situación frustrante. Cualquiera que sea el caso, es importante tratar de entender qué puede estar causando que la persona esté enojada o disgustada. Las causas del comportamiento agresivo pueden ser cosas como problemas médicos, un ambiente bullicioso, o dolor.

Deambular – Es común que las personas con Demencia deambulen o se pierdan. Generalmente, al deambular, ellos tienen un propósito en mente o una meta como encontrar algún objeto perdido, tratar de cumplir con una tarea de un trabajo que tuvieron anteriormente o "querer ir a casa" aunque estén en casa. Aún así, deambular puede ser peligroso y puede terminar en alguna lesión e inclusive muerte. Ayude a su ser amado a mantenerse seguro inscribiéndolo en el programa de  MedicAlert + Alzheimer's Association Safe Return®.  Este es un programa de identificación a nivel nacional diseñado para asistir a que las personas que deambulan y se pierden retornen.

Ansiedad y agitación – Puede que la persona se sienta ansiosa y agitada, o esté inquieta y tenga que moverse y caminar. La persona puede sentirse incómoda o enojada en ciertos lugares o se enfoque en ciertos detalles. Puede que ella se le pegue a un cuidador específico para que le dé atención y la guíe.

Confusión –Puede que la persona no reconozca gente, lugares o cosas con la que está familiarizada.  Puede que la persona olvide las relaciones que tiene con otros, llame a las personas por otro nombre o esté confundido de dónde es su casa. A la persona también se le puede olvidar para qué sirven ciertos artículos comunes como una pluma o un tenedor.

Alucinaciones – Cuando las personas con Alzheimer tienen alucinaciones, ellos ven, oyen, huelen, prueban y sienten algo que no está ahí. La persona puede ver la cara de un viejo amigo en la cortina o puede oír a gente hablando. Si la alucinación no causa problemas, usted debe ignorarla.  De lo contrario, si esto sucede continuamente, visite a su doctor para determinar si hay alguna otra causa física.

Repetición – La persona con Alzheimer puede repetir lo mismo frecuentemente – como repetir la misma palabra, una pregunta o la misma actividad. En la mayoría de los casos, la persona está buscando calmarse, sentirse seguro, y está buscando la familiaridad. La persona a veces se pasea de un lado a otro o deshace algo que ya estaba terminado. Estas acciones raramente son perjudiciales para la persona con Alzheimer pero pueden ser muy estresantes para el cuidador.

Síndrome vespertino y problemas con el sueño – La persona puede experimentar periodos de mayor confusión, ansiedad y agitación al caer la tarde y puede continuar a través de la noche.  Esto se llama "Sundowning" o Síndrome Vespertino también conocido como "Agitación Vesperal". Los expertos no saben qué lo causa pero hay ciertos factores que contribuyen a este comportamiento como cansancio al final del día o una necesidad de dormir menos de lo que es común en adultos mayores.

Sospecha – La pérdida de memoria y la confusión puede causar que una persona que tiene Alzheimer perciba las cosas de una manera nueva o inusual. Los individuos puede que se vuelvan sospechosos de la gente a su alrededor, y hasta acusar a otros de robarles, de serles infiel e inclusive de comportarse en forma inapropiada. Algunas veces la persona hasta puede malinterpretar lo que ellos ven y oyen