jueves, 20 de mayo de 2021
La inmovilidad: Prevenir males mayores.
lunes, 15 de marzo de 2021
Alguien que me importa vive con demencia. ¿Qué debo hacer sobre el coronavirus?
Si está cuidando a una persona que vive con demencia, puede estar más preocupado por el coronavirus.
viernes, 5 de marzo de 2021
DECALOGO DEL ENVEJECIMIENTO CEREBRAL SALUDABLE
domingo, 8 de noviembre de 2020
¿Cómo diagnosticar a tiempo la enfermedad de Alzheimer?
LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER. SÍNTOMAS y FASES.
Apatia en el Alzheimer
sábado, 7 de noviembre de 2020
Nueve consejos para quien convive con alguien que sufre Alzheimer u otro tipo de demencia

Convivir con alguien que sufre demencia (incluida la enfermedad de Alzheimer) consume tanto tiempo y dedicación, que incluso puede llegar a parecer una vivencia insuperable.
A veces da la sensación es que, por mucho que hagamos de nada sirve; nuestro familiar enfermo sigue pareciéndonos frustrado y confundido.
Sin embargo, hay cosas que podemos hacer para ayudar a que un ser querido con Alzheimer disfrute de sus actividades cotidianas.
Aquí hay algunos consejos que pueden ser de utilidad, incluso cuando, en apariencia pueden parecernos frustradas o confundidas fácilmente, siga estos pasos para ayudarlos a sentirse tranquilos y seguros:

- Cuídese como cuidador para que su familiar se sienta mejor
Aunque parece un consejo baladí, resulta fundamental que quien dedica varias horas al día a cuidar a un ser querido que sufre Alzheimer encuentre “sus” momentos en los que hacer algo que le guste o sencillamente poder “desconectar” del cuidado.
Resulta importantísimo evitar “quemarse” como cuidador. Si no se hace puede suceder que el cuidador se convierta a su vez en enfermo. Para conseguir estos espacios de descanso es importante que los seres queridos del entorno del enfermo se impliquen y no dejen toda la carga del cuidado en una única persona. Además es algo que hay que hacer de forma planificada, no se trata de “echar una mano” cuando el cuidador no puede más sino de, como dice el siguiente consejo, crear una rutina.

- Crear y mantener una rutina
Las personas que sufren Alzheimer suelen vivir mejor si su rutina sigue un horario bastante fijo en el que tanto los espacios como las personas y las “cosas que pasan” siguen un orden que se mantienen. Los cambios pueden ser difíciles para ellos.
Parte de la rutina puede estar formada por una serie de “rituales cotidianos” como utilizar palabras y gestos parecidos cuando se va a hacer una actividad. Por ejemplo una frase, la misma, siempre, cuando nos levantamos para ir a comer, cuando vamos a ir al lavabo o a hacer otra cosa. Algunas familias han descubierto el valor de la música y las canciones para mantener ese “día a día” en el que la persona con Alzheimer se encuentra más cómoda.
En la medida de lo posible conviene que las personas que interactúan con el enfermo sean también las mismas. Por eso conviene que los familiares que se implican en el cuidado no dejen pasar mucho tiempo sin verle y hablar con él o ella.

- Limite la cantidad de sonido y movimiento
Casi todos los que conviven con enfermos de Alzheimer saben lo fácil que es que los ruidos o las multitudes confundan, abrumen e incluso inquieten a sus familiares. Sabiendo esto, podemos adecuar la vida de la persona de forma que, cuando salgamos a pasear (algo muy conveniente), además de seguir un recorrido homogéneo en el que paremos si puede ser en el mismo banco, intentemos acudir a parques en los que no haya mucha gente o gritos. Incluso podemos preferir tiendas pequeñas en las que no haya mucha gente.
Aunque nos parezca que lo mejor es que nuestro familiar vea a toda la familia en ocasiones especiales como la Navidad o una boda, quizás acabemos frustrados cuando se agobie por la presencia de tanta gente que no reconoce o encuentre molesta la presencia de niños pequeños.
La televisión puede tener un papel positivo en algunos momentos del día pero solo cuando estemos “efectivamente” viéndola. Para algunos enfermos puede resultar difícil distinguir entre lo que sucede en la sala y en la televisión, algo que puede resultar muy confuso, por lo que cuando no la estemos viendo es mejor tenerla apagada.

- Pensemos en que cosas “sí” pueden hacer
Aunque solamos caer en pensar en todas las cosas que antes podía hacer y ahora ya no, es posible que deba adoptar un enfoque diferente y centrarnos en lo poco o mucho que todavía puede hacer e incluso disfruta haciendo. El día a día suele “comerse” al cuidador por lo que vale la pena encontrar espacios y momentos en los que cuidar de una forma diferente, sencillamente recordando las cosas que gustaban a quien ahora no nos lo puede decir. ¿En qué era buena o bueno? ¿Con qué lo pasaba bien?
Hay muchas mujeres con Alzheimer para quienes la cocina y algunas labores domésticas han ocupado una parte importante de su vida. ¿Las recordamos cocinando o planchando como una mera obligación o como algo con lo que disfrutaba? Hay que hablarlo. Quizás no pueda preparar todo un plato pero se sienta bien haciendo alguna de las labores o preparativos. Quizás le cuesta hacer muchas cosas pero puede poner orden en un armario en el que guardamos toallas.
Algunas labores repetitivas que durante la juventud ocuparon parte de su vida pueden resultar ahora algo significativo que les haga pasar un buen rato.
Como la memoria a corto plazo se pierde con la enfermedad, es posible que pueda realizar varias veces seguidas una actividad que para el o ella resulta significativa: emparejar calcetines, separar piedrecitas de las lentejas o lijar un trozo de madera. En eso, alguien que sufre Alzheimer es igual que los demás, lo pasa bien ocupando el tiempo en algo con lo que disfruta.

- Hay que salir fuera y consumir energía
Es una continuación del consejo anterior, no olvidemos que algo que a muchos gusta es sencillamente caminar. Muchas familias limitan las salidas de la persona enferma por miedo a que se pierda o pase algo. Lo que hay que hacer es integrar el ejercicio y el salir al exterior en la rutina de la persona.
El sol es importantísimo en la salud de todos. No sólo porque ayuda a que podamos aprovechar algunas vitaminas sino también porque ayuda a situarnos en el momento del día en el que estamos y a poner en hora nuestro reloj interno.En algunas ciudades se están instalando jardines terapéuticos en los parques públicos para que personas con Alzheimer puedan pasar más tiempo en el exterior. Aprovechémoslo.
El hecho de salir al exterior y hacer ejercicio tiene también enormes virtudes que pueden repercutir en el bienestar del mayor. Quien se cansa durante el día duerme y come mejor además de hacer mejores digestiones. Además, cuando camina quien sufre Alzheimer también lo hacemos nosotros.

- Sea comprensivo con quien vive con el Alzheimer
Cuando se sufre Alzheimer resulta muy difícil mejorar las habilidades que se mantienen y aún más recordar instrucciones. Por lo tanto necesita hacer ajustes empezando por las expectativas que tiene sobre lo que puede o no hacer su ser querido.
Una actividad como poner la mesa, formada de varias pequeñas tareas puede ser un indicador de como avanza la enfermedad. Si dejamos que nuestro ser querido se encargue y lo haga cada día, conseguiremos que una actividad vinculada a un momento del día y a la alimentación, le ayude a tener puntos de referencia. A media que aparezcan los errores, es mejor no reprender ni llamar la atención sobre los mismos. Podemos reorganizar discretamente la mesa.

- Controle la toma de decisiones
Las personas con Alzheimer pueden ponerse nerviosas cuando tienen que decidir entre varias opciones. Por eso es bueno tomar el control de las elecciones cotidianas y presentarlas de una forma adecuada.
¿Qué blusa quieres ponerte hoy? Puede ser una pregunta generadora de angustia. Poner dos blusas encima de la cama y aprovechar el rato en que se viste para preguntar algo como “tenemos la blusa azul y la verde, a ver cuál te sienta mejor”, puede ser una opción mejor que, además nos permita, si vemos signos de confusión elegir nosotros una mientras le explicamos algo como “como se acera el verano y ha a hacer calor, mejor la verde que es más ligerita y te sienta mejor”.

- Esté listo para “Sundowning”
Esta palabra inglesa que significa “puesta de sol” se refiere a un empeoramiento de las alteraciones conductuales del enfermo al final de la tarde y principio de la noche. Es como si al llegar la noche los enfermos se volviesen más sensibles e irascibles.
Muchos han intentado dar una explicación a esta situación. Algunos lo han relacionado con alteraciones en los ciclos “noche-día” que sufren los enfermos de Alzheimer. Como si estuviesen en un continuo jet-lag; otros dicen que puede tener que ver con el cansancio acumulado durante el día tanto por parte del enfermo como del cuidador.
No existe una única forma de afrontar esta situación, aunque los siete consejos anteriores pueden servir para prevenir. Algunos expertos recomiendan escuchar al enfermo. En fases no muy avanzadas es posible que pueda decirnos qué le produce malestar o inquietud. Pueden ser miedos relacionados con algo que le ha pasado durante su vida y relaciona con la llegada de la noche como que algo puede pasar o alguien puede entrar en casa. Vale la pena no enfrentarse o descartar de plano e incorporar en la rutina un repaso de las puertas y ventanas para ver que están bien cerradas.
Aún haciendo eso vale la pena armarse de paciencia.

- Esté preparado para pedir ayuda
Cuidar a alguien que sufre Alzheimer requiere entender que estamos en un proceso en el que la persona enferma cada vez estará peor y requerirá más de nosotros. Además hay que asumir que la pérdida de la capacidad cognitiva comporta en muchas ocasiones que la afectividad se viva de forma diferente e incluso que nuestro ser querido se olvide de quiénes somos.
Esto unido al esfuerzo físico que requiere la atención puede llevarnos a necesitar ayuda. Hay que aceptarlo y no considerar que recibir atención domiciliaria, usar un centro de día o incluso el ingreso en una residencia es un fracaso o una traición a nuestro ser querido.
Un buen consejo es acudir a asociaciones de familiares de Alzheimer donde podemos recibir la primera ayuda que es el apoyo y consejo de alguien que ha vivido situaciones parecidas a la nuestra
Fuente:
Diez peticiones de un enfermo de Alzheimer
domingo, 25 de octubre de 2020
¿Qué tipos de alucinaciones son más comunes en la demencia?
A MI CUIDADOR....
sábado, 24 de octubre de 2020
ALIMENTACIÓN
Muchos pacientes de Alzheimer tienen problemas para comer.
Por ejemplo: Una persona puede perder su apetito o la habilidad para evaluar si la comida está muy caliente o muy fria. Además, una persona podría olvidar que apenas ha comido y pide que le sirvan otra vez.
Comience por evaluar el problema, preguntandose a Ud. mismo por qué la persona tiene dificultades para comer.
✔ Dificultades Fisicas.
- Posiblemente, el paciente tiene un problema fisico.
- El paciente podria tener llagas en la boca.
- Tal vez, su dentadura es muy sensible.
- También puede existir una enfermedad de las encias.
- Una boca seca podria ser una dificultad para comer.
- Visite o llame a su médico inmediatamente.
✔ Enfermedad.
Investigue si el paciente sufre de una enfermedad crónica, intestinal, problemas cardiacos o diabetes.
Estos problemas podrían ocacionar la perdida de apetito. La constipación o depresión pueden también disminuir el apetito.
✔ Agitación Y Distracción.
El paciente podria estar agitado o distraido. Si es asi, probablemente no se sentará por mucho tiempo para comer una comida completa.
Si la persona está distraida, Ud. podria pensar acerca de como poder reducir las distracciones en el cuarto
✔ Forma De Comer.
¿Ha Ud. recientemente cambiado la forma de comer?
¿Tiene la persona una forma preferida para comer?
Algunos pacientes de Alzheimer no están acostumbrados a sentarse en la mesa para las tres comidas completas. Ellos preferirían mejor tener varias comidas pequellas o bocadillos nutritivos.
✔ Problemas Visuales.
¿Puede la persona ver adecuadamente?
Un paciente de Alzheimer que había estado perdiendo peso, comenzó a comer al usar sus lentes a la hora de comer.
✔ Medio Ambiente.
¿Hay olores o ruidos desagradables en el cuarto que puedan interferir con la digestión de la persona?
✔ Calidad De La Comida.
La presentación de la comida podria afectar al paciente Después de que Ud, ha evaluado de donde provienen los problemas para comer. Ud deberá hacer los cambios.
➡ PASOS A SEGUIR.
✔ Para Comer, adáptese a la Preferencia del paciente.
Recuerde que Ud. está tratando con una persona que ha tenido preferencias personales y gustos por mucho tiempo.
Cuando Ud prepare la comida, trate de recordar lo que le gusta y lo que no para que él/ella pueda disfrutar sus comidas favoritas.
✔ Evite La confusión a la hora de comer.
Mantenga un ambiente de calma a la hora de comer.
- Disminuya las distracciones, los ruidos y los movimientos bruscos. Ofrezca la comida a tiempos regulares. Haga que la hora de comer sea un evento agradable. Por ejemplo: Sirva los
platos de comida por separado, uno por uno.
- De a la persona un cubierto cada vez. Ud. podria omitir el cuchillo en los cubiertos. Evite usar cubiertos de plástico, ya que pueden quebrarse.
- Evite los platos y manteles con diseños que podrian confundir y distraer al paciente. En la mayoria de los casos, use platos de color blanco contrastando con las carpetas.
- Dé instrucciones simples y facilmente para entender. Por ejemplo: "Levanta el tenedor y pon un poco de comida asi. Ahora, llevalo a tu boca." Sea paciente. No critique los hábitos de comer ni apresure a la persona a comer más rápido.
- Hable claro y suavemente. Sea consistente y repita las instrucciones con las mismas palabras cada vez.
- Sea realista acerca de salir a comer afuera. Evite ir a grandes y ruidosos restaurantes. Seleccione pequeños restaurantes que sean comodos y familiares. Solamente Ud. puede decidir si la persona puede ordenar directamente del menů o como otra alternativa, Ud. podria hacerlo por ella.
- Haga uso positivo de las distracciones. Si la persona se resiste a comer, tome su tiempo involucrando a la persona en otra actividad y regrese a comer más tarde,
- Use aparatos para recordar a la persona acerca de la hora de comer. Ud. podria intentarlo con un reloj que contenga números grandes, una libreta de citas con calendario fácil de leer con letras y números grandes o un pizarrón y gis para recordar el horario diariamente.
✔ Evite Problemas Al Masticar Y Pasar Los Alimentos.
- Evite dar la persona nueces, palomitas de maiz y zanahorias crudas que podrian atorarse en la garganta. En lugar de esto, use alimentos molidos o cortelos en pequeños pedacitos. Ciertos alimentos como el pure de papas, pueden almacenarse en bolsas de plástico y guardarse para su uso más tarde. Explique gentilmente a la persona que deberá comer, masticar y pasar alimentos suavemente
- Motive a la persona para que se siente derecho, con su cabeza ligeramente hacia adelante. Si la cabeza de la persona se inclina hacia atrás, muévala a una posición hacia adelante.
- Sirva alimentos suaves, tales como: manzanas cocidas, huevos revueltos y queso suave. Sirva liquidos espesos, tales como licuados, nectares y jugos o sirva liquidos junto con la comida.
Fuente: Asociación de Alzheimer
domingo, 18 de octubre de 2020
Ejercicio para el paciente con Alzheimer avanzado.
sábado, 17 de octubre de 2020
Seis medidas para evitar los factores de riesgo del Alzheimer

Aunque evitar la enfermedad de Alzheimer es sumamente complejo y difícil de abordar en edades avanzadas de la vida, donde ya se producen diversos cambios a nivel cerebral, evitar situaciones de riesgo y procurar mejorar el funcionamiento cerebral es más fácil de lograr y con buenos resultados, según múltiples estudios con rigor científico basados en estrategias de prevención poblacional.
Algunos de ellos señalan que llevar hábitos de vida saludables podría reducir hasta un 40% los casos de Alzheimer, o al menos retrasar el debut clínico de la enfermedad.
1- Actividad física: El ejercicio físico regular y no explosivo se asocia a un mantenimiento de la función cognitiva y a un retraso del comienzo de la Enfermedad de Alzheimer.
2- Actividad social: Mantener las conexiones sociales, fomentar sentimientos de autoeficacia y de autoestima y llevar a cabo otro tipo de actividades que conforman la denominada ‘actividad social’ se relacionan con el mantenimiento de la función cerebral.
3- Actividad mental: Muchos estudios han señalado que un alto nivel de educación se asocia a una mayor probabilidad de mantener en el tiempo el funcionamiento cerebral adecuado. Además, tareas como leer libros, asistir a conferencias, participar en juegos de mesa, entre otras, suponen un menor riesgo de deterioro cognitivo y de demencia, si se realizan con asiduidad.
4- Prevención del riesgo cardiovascular: Factores como la hipertensión arterial, hipercolesterolemia, enfermedades cardíacas, tabaquismo y, sobre todo, la diabetes son cruciales en el deterioro mental asociado a la edad. Además, la gravedad de los síntomas cognitivos en personas con Alzheimer se incrementa sustancialmente ante la existencia de factores de riesgo vasculares.
5- Una buena alimentación: La dieta mediterránea se asocia a un menor riesgo de padecer la enfermedad, al incluir antioxidantes, vitamina C y E y omega 3. Además, diversos estudios revelan que la ingesta de pescado al menos una vez por semana produce una reducción del 60% del riesgo de Alzheimer. Por el contrario, el consumo elevado de grasas saturadas y de cobre incrementaría el deterioro cognitivo.
6- Fomentar la reserva motivacional: Se ha relacionado la propensión a la aflicción con la aceleración del deterioro cognitivo. Además, enfermedades mentales como la depresión, también se han asociado a la pérdida de neuronas en el hipocampo y en otras regiones cerebrales. Por lo tanto, hay que procurar ser felices.
domingo, 4 de octubre de 2020
10 síntomas prematuros de demencia a los que debes prestar atención.

Repasamos diez signos tempranos de Alzheimer y otros tipos de demencia a los que deberías prestar atención, pues el diagnóstico precoz de estas enfermedades cognitivas es fundamental para abordarlas y ralentizar su avance.
Según la Organización Mundial de la Salud, la demencia es un síndrome que implica el deterioro de la memoria, el intelecto, el comportamiento y la capacidad para realizar actividades de la vida diaria. Pese a que afecta principalmente a las personas mayores, no se trata de una consecuencia normal del envejecimiento. Por otro lado, aunque suele ocurrir a una edad avanzada -la mayoría de tipos son poco frecuentes en personas menores de 60 años-, existen síntomas tempranos que no deberías perder de vista.
Resumiéndolo mucho, la demencia ocurre cuando las células nerviosas en el cerebro de una persona dejan de funcionar. Existen muchos tipos, como la demencia frontotemporal, pero el más común es la enfermedad de Alzheimer, que acapara más de la mitad de los casos.
A continuación, repasamos diez síntomas tempranos típicos de demencia. Para que una persona reciba este diagnóstico, generalmente debe experimentarse dos o más de ellos, siendo lo suficientemente graves como para dificultar la vida diaria.
10 primeros signos de demencia a los que debes prestar atención:
- Pérdida de memoria: Probablemente el síntoma más conocido de la demencia. Un signo temprano es la dificultad especialmente para recordar información nueva o reciente, como fechas o eventos. Cabe destacar que la mayoría de las personas ocasionalmente olvidan las cosas con mayor frecuencia a medida que envejecen. Sin embargo, es posible recuperar los recuerdos más tarde si la pérdida está relacionada con la edad y no debido a la demencia.
- Dificultad para planificar o resolver problemas: A una persona con demencia le puede resultar difícil seguir un plan, como una receta para cocinar o instrucciones para conducir. La resolución de problemas también puede volverse más desafiante y angustiosa, como las cuentas para las finanzas domésticas.
- Dificultad para realizar tareas familiares: A una persona con demencia le puede resultar difícil completar las tareas personales o profesionales que realiza con regularidad, como cambiar la configuración de un televisor, usar un ordenador, preparar una taza de té o llegar a un lugar conocido.
- Confusiones sobre el momento o el lugar: La demencia puede hacer que sea difícil tener consciencia sobre el paso del tiempo, olvidando también dónde están o no pudiendo situar los eventos en el futuro o en el pasado. La confusión con las fechas es uno de los síntomas más precoces del Alzheimer.
- Problemas para entender la información visual: La información visual puede ser desafiante para una persona con demencia. Puede ser difícil de leer, juzgar distancias o resolver las diferencias entre colores. Alguien que generalmente conduce o hace ciclos puede comenzar a encontrar estas actividades desafiantes.
- Problemas al hablar o escribir: La escritura a mano puede ser menos legible a medida que avanza la demencia, mientras que también son habituales las dificultades para participar en conversaciones -ya que se olvida lo que uno mismo u otra persona han dicho- Es habitual que la ortografía, puntuación y gramática empeoren.
- Colocar mal las cosas: Es posible que una persona con demencia no pueda recordar dónde deja los objetos cotidianos, como la cartera, las llaves, el mando a distancia o documentos importantes. En un primer momento es posible que culpe a otras personas y que además, padezca frustración por no encontrar el paradero de sus objetos.
- Mal juicio o dificultades para la toma de decisiones: Puede ser difícil entender lo que es justo y razonable -por ejemplo, creer que el precio de las cosas sea excesivo o al contrario-, así como descuidar la higiene personal.
- Abandonar la socialización: Una persona con demencia puede no estar interesada en socializar con otras personas, ya sea en su vida familiar o en el trabajo. Pueden volverse retraídos y no hablar con otros, o no prestar atención, abandonando hobbies, pasatiempos o deportes que involucran a otras personas.
- Cambios en la personalidad o estado de ánimo: Una persona con demencia puede experimentar cambios de humor o de personalidad debido a la enfermedad, volviéndose irritables, deprimidos, temerosos o ansiosos. También pueden volverse más desinhibidos o actuar de manera inapropiada.
ticbeat.comjueves, 24 de septiembre de 2020
Seguridad en la enfermedad de Alzheimer
Consejos para cuidadores
Si Usted Tiene Alzheimer
Tratamientos de la enfermedad de Alzheimer
Diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer
Comportamientos en la enfermedad de Alzheimer
El Alzheimer causa cambios cerebrales que pueden cambiar la forma en que una persona actúa. Algunos individuos con Alzheimer se ponen ansiosos o agresivos. Otros repiten ciertas preguntas o gestos. Muchos pueden malinterpretar lo que ven y lo que oyen. Es importante entender que la persona no está actuando de esta forma al propio ni lo está tratando de molestar a usted.
Los comportamientos difíciles pueden interferir con la vida diaria, el dormir y pueden llevar a la frustración y a la tensión. El secreto de enfrentar los comportamientos difíciles es: 1) determinar cuáles son las causas 2) tener paciencia, responder con calma y apoyar a la persona, y 3) encontrar formas para prevenir que los comportamientos sucedan.
Agresión – El comportamiento agresivo puede ser verbal (gritos, ofensas) o físico (pegar, empujar). Puede ocurrir de pronto, sin ninguna razón aparente, o pueden resultar a causa de una situación frustrante. Cualquiera que sea el caso, es importante tratar de entender qué puede estar causando que la persona esté enojada o disgustada. Las causas del comportamiento agresivo pueden ser cosas como problemas médicos, un ambiente bullicioso, o dolor.
Deambular – Es común que las personas con Demencia deambulen o se pierdan. Generalmente, al deambular, ellos tienen un propósito en mente o una meta como encontrar algún objeto perdido, tratar de cumplir con una tarea de un trabajo que tuvieron anteriormente o "querer ir a casa" aunque estén en casa. Aún así, deambular puede ser peligroso y puede terminar en alguna lesión e inclusive muerte. Ayude a su ser amado a mantenerse seguro inscribiéndolo en el programa de MedicAlert + Alzheimer's Association Safe Return®. Este es un programa de identificación a nivel nacional diseñado para asistir a que las personas que deambulan y se pierden retornen.
Ansiedad y agitación – Puede que la persona se sienta ansiosa y agitada, o esté inquieta y tenga que moverse y caminar. La persona puede sentirse incómoda o enojada en ciertos lugares o se enfoque en ciertos detalles. Puede que ella se le pegue a un cuidador específico para que le dé atención y la guíe.
Confusión –Puede que la persona no reconozca gente, lugares o cosas con la que está familiarizada. Puede que la persona olvide las relaciones que tiene con otros, llame a las personas por otro nombre o esté confundido de dónde es su casa. A la persona también se le puede olvidar para qué sirven ciertos artículos comunes como una pluma o un tenedor.
Alucinaciones – Cuando las personas con Alzheimer tienen alucinaciones, ellos ven, oyen, huelen, prueban y sienten algo que no está ahí. La persona puede ver la cara de un viejo amigo en la cortina o puede oír a gente hablando. Si la alucinación no causa problemas, usted debe ignorarla. De lo contrario, si esto sucede continuamente, visite a su doctor para determinar si hay alguna otra causa física.
Repetición – La persona con Alzheimer puede repetir lo mismo frecuentemente – como repetir la misma palabra, una pregunta o la misma actividad. En la mayoría de los casos, la persona está buscando calmarse, sentirse seguro, y está buscando la familiaridad. La persona a veces se pasea de un lado a otro o deshace algo que ya estaba terminado. Estas acciones raramente son perjudiciales para la persona con Alzheimer pero pueden ser muy estresantes para el cuidador.
Síndrome vespertino y problemas con el sueño – La persona puede experimentar periodos de mayor confusión, ansiedad y agitación al caer la tarde y puede continuar a través de la noche. Esto se llama "Sundowning" o Síndrome Vespertino también conocido como "Agitación Vesperal". Los expertos no saben qué lo causa pero hay ciertos factores que contribuyen a este comportamiento como cansancio al final del día o una necesidad de dormir menos de lo que es común en adultos mayores.
Sospecha – La pérdida de memoria y la confusión puede causar que una persona que tiene Alzheimer perciba las cosas de una manera nueva o inusual. Los individuos puede que se vuelvan sospechosos de la gente a su alrededor, y hasta acusar a otros de robarles, de serles infiel e inclusive de comportarse en forma inapropiada. Algunas veces la persona hasta puede malinterpretar lo que ellos ven y oyen
