jueves, 11 de octubre de 2018

8 tips para prevenir lesiones en la piel del adulto mayor

La piel actúa como una barrera protectora, otorga impermeabilidad, resistencia, termorregulación y es mediadora de impulsos nerviosos, pero también es uno de los órganos más sensibles cuando se llega a la tercera edad, ya que está más propensa a sufrir daños por exposición, debido a la pérdida de grosor.

El adulto mayor tiene una piel más fina, transparente y seca, ya que sufre un adelgazamiento del 15% a partir de los 60 años.

“Debemos tomar en cuenta la importancia de prevenir lesiones en la piel del adulto mayor, ya que el umbral del dolor, aumenta. Existe una menor resistencia a traumas o golpes. La fragilidad de la piel se acentúa y la cicatrización es lenta”, sostiene Gloria Caycho, bbstetra especializada en geriatría y especialista de Tena, quien brinda los siguientes tips:

1. Usar productos de higiene personal que contengan extracto de avena, el cual ayuda a remover residuos e impurezas de la piel, facilitando su limpieza, dejándola suave y fresca. Asimismo, es recomendable que éstos contengan aroma, que proporciona una sensación de bienestar sobre el cuerpo.

2. Proteger la piel de la humedad aplicando cremas con zinc que construyan una barrera protectora y procurar aislar la piel de secreciones.

3. Usar toallas húmedas que contienen vitamina E y tienen la capacidad de humectar la piel y ayudar a reducir el daño producido por los rayos UV.

4. Hidratar la piel del adulto mayor evitando usar cremas oleosas y más bien usar productos que se absorban rápidamente.

5. La incontinencia urinaria es uno de los problemas más comunes en esta etapa, por ello, para prevenir lesiones en la piel, se recomienda el uso de productos que poseen elásticos curvos que se ajustan suavemente al cuerpo brindando mayor seguridad y comodidad sin irritar la piel.

6. En el caso de estos pacientes, es necesario el uso de sabanillas, que se adaptan a las necesidades del paciente y a las del cuidador. Éstas protegen las sábanas y el colchón, manteniéndolo limpio y seco, libre de posibles fluidos corporales. Otro beneficio es que absorben la humedad, evitando que la piel del adulto mayor se irrite.

7. Evitar la fricción o los masajes, por ello los familiares y cuidadores deben estar informados y capacitados en el cuidado físico y en la movilización del adulto mayor.

8. Realizar higiene diaria con agua tibia, utilizando jabones sin olor, de pH neutro, ya que quitan en menor proporción la grasa de la piel.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

¿Cómo se debe hablar con un paciente de Alzheimer?

¿Cómo se debe hablar con un paciente de Alzheimer?

En el Alzheimer, una de las facultades que se deteriora es el lenguaje, tanto la emisión como la comprensión, lo que inevitablemente dificulta la comunicación con el paciente. “Van perdiendo la iniciativa para el habla, su vocabulario se ve reducido, presentan escasa fluidez verbal, no encuentran las palabras, les cuesta comprender lo que se les dice, etc. Conociendo esta realidad hemos de adaptarnos a ella”, explica Laura Manteca, psicóloga de la Asociación de Familiares y Amigos de Enfermos de Alzheimer y otras Demencias de Zamora (AFA)

Con esta realidad en mente, la experta da una serie de consejos a las familias y familiares para que hablen con el paciente de la mejor manera posible:

Cuidar el contexto de la comunicación (ausencia de ruidos, hablar solo una persona a la vez, captar su atención, etc.).

Iniciar nosotros las conversaciones.

Modular nuestro volumen, tono y ritmo a la hora de hablar, adaptándonos a sus necesidades.

Emplear frases cortas, sencillas y preferiblemente cerradas, facilitándoles la mayor información posible.

Potenciar nuestro lenguaje no verbal, siendo coherente con el verbal.

Dirigirnos a ellos siempre como a un adulto.

Ofrecerles el tiempo que necesitan para procesar la información.

No hablar de ellos delante de ellos.

Tener paciencia ante las continuas repeticiones.

Evitar discutir con la persona ante sus equivocaciones, dado que en ocasiones no son conscientes de ellas y no las van a aceptar como tal.

Cuidado con recordar algo demasiadas veces

Además de los problemas de comunicación, debido a sus déficits de memoria, las personas con Alzheimer tienden a repetir continuamente las mismas preguntas e interesarse por las mismas temáticas que les preocupan o llaman la atención.

“El contenido de esas preguntas es lo que nos va a indicar si debemos o no recordarle continuamente esa realidad. Si implica algo doloroso para la persona, no es necesario hacerle consciente continuamente de ello. En estos casos sería útil reconducirle hacia otro tema o distraerle con algo que le resulte atractivo. Si por el contrario no implica nada conflictivo ni doloroso, podemos recordarle y explicarle cómo es la realidad que él no recuerda, siendo conscientes en todo momento que retendrá esa información de forma momentánea y muy probablemente volverá a preguntarnos por ello, pudiendo en ese momento emplear la estrategia de la distracción o reorientación a otra temática de su interés”, indica Manteca.

Por su parte, Cheles Cantabrana, presidenta de la Confederacion Española de Asociaciones de Familiares de Personas con Alzheimer y otras Demencias (Ceafa), señala que es importante mantener el máximo tiempo posible los recuerdos, pero no a costa de generarle ansiedad por no recordar el nombre de una persona, o la relación familiar que tiene con la misma. “Si la enfermedad está en una fase en la que los recuerdos son escasos, es mejor dejarlo estar y no presionar a la persona para que recuerde”.


Fuente: Cuidate plus 

domingo, 26 de agosto de 2018

Es la vejez, no el Alzheimer

El mal del Alzheimer es la forma más común de demencia; uno de sus principales factores de riesgo es la edad, pero este trastorno no es parte normal del envejecimiento.

La demencia se caracteriza por un deterioro que sufre la memoria. El intelecto, el comportamiento y la capacidad de realizar actividades de la vida diaria, es una de las principales causas de discapacidad y dependencia, entre los adultos mayores de todo el mundo.

Este tipo de demencia no solo impacta en la memoria, también tiene impacto físico,psicológico, social y económico, y esto no solo en las personas que padecen este deterioro mental, si no también en su familia y en las personas que se hacen cargo de ellos.

Cada año se registran 10 millones de casos nuevos de demencia, y el caso del Alzheimer acapara entre un 60% y 70% de los casos.

Hace tiempo se decía que había una epidemia de Alzheimer, en realidad lo que hay es un incremento de la población en etapa de vejez, que en sí es el primer factor de riesgo de esta enfermedad: el avance de la edad, pero esto no implica que haya mas enfermos de Alzheimer que antes, al contrario un estudio multinacional arrojó, que este padecimiento es menor que hace 20 años, gracias a que los factores de riesgo han sido modificados.

Al evaluar la anatomía patológica de esta enfermedad, se encontraron depósitos de una proteína llamada amoloide, la cual es un epifenómeno, pues ocurre en el transcurso de la patología, es por ello que las placas de amoloide aparecen en el cerebro, muchos años antes de que el deterioro cognitivo aparezca.

Aunque el principal factor de riesgo de la demencia es la edad, la enfermedad no es una consecuencia inevitable del envejecimiento; por otro lado, la demencia no solo afecta a adultos mayores, existen formas tempranas en las que sus síntomas se hacen presentes antes de los 65 años, esto representa un 9% de los casos.

Algunas investigaciones encontraron cierta relación entre la aparición del deterioro cognitivo y factores de riesgo, relacionados con el estilo de vida, la inactividad física, la obesidad, dietas malsanas, consumo de tabaco y alcohol, diabetes e hipertensión; otros riesgos potencialmente modificables son la depresión, el bajo nivel educativo, aislamiento social y la inactividad cognitiva.

La enfermedad de Alzheimer se presenta más en mujeres que en hombres; una mujer por lo general vive más que un hombre, tan cierto que, en la franja etaria entre los 80 y 90 años de edad, el cupo femenino es mayor, sin embargo, hay alteraciones que se ha comprobado son disparadas por la menopausia. Otros factores que influyen en el desarrollo de esta enfermedad, son los factores de riesgo cardiovasculares.

La demencia afecta a cada persona de diferente manera, esto dependiendo del impacto de la enfermedad y de la personalidad de la persona, antes de empezar a padecerla, los síntomas se reducen en tres tapas:

Etapa temprana:
Es común que pase desapercibida, pues su inicio se caracteriza por tener tendencia al olvido, pérdida de la noción del tiempo y desubicación espacial, aún estando en lugares familiares o conocidos.

Etapa intermedia:
Los síntomas son más evidentes, la persona se empieza a olvidar de acontecimientos recientes, nombres de personas, se desubican en su propia casa, presentan dificultades al comunicarse y sufren de cambios de comportamiento.

Última etapa:
Prevalece la dependencia e inactividad en su totalidad,las alteraciones de la memoria se convierten en graves y los síntomas se vuelven aún más evidentes; gran pérdida de la noción del tiempo y espacio, dificultad de reconocimiento de familiares y amigos, dificultades al caminar y alteraciones de comportamiento, que suelen terminar en comportamientos agresivos.

Aún no existe cura para el Alzheimer, pero sí hay medicación para combatir los síntomas

Alztivista

jueves, 16 de agosto de 2018

4 Ejercicios para no perder la claridad mental en la vejez.

4 Ejercicios para no perder la claridad mental en la vejez.

El ejercicio sistemático ayuda a estar en buena forma y retrasar los cambios provocados por la edad en todos los órganos, incluyendo el cerebro.

Estos 4 ejercicios sencillos te ayudarán a conservar la memoria y otras funciones cognitivas hasta la vejez.

1. Texto colorido.
Arriba hay una lista de palabras escritas de diferentes colores. Empieza a decir en voz alta el color en el cual está escrita cada palabra. Llega hasta el final y repite en el sentido contrario. Al principio te será difícil porque son hemisferios del cerebro distintos que responden por la percepción del texto y del color.

✔️Beneficio: Previene el Alzheimer, ayuda a establecer nuevas conexiones entre los hemisferios, entrena la concentración y el cambio de atención.

2. Tabla de Schulte.
Concéntrate en la cifra 19 en el centro de este cuadro. Tu objetivo es encontrar el 1 y luego todos los demás números en orden ascendente, fijando tu mirada en cada nueva cifra encontrada. Posteriormente, puedes dibujar una tabla nueva con el orden aleatoreo de las cifras.

✔️Beneficio: Aumenta la velocidad de procesamiento de la información, así como también desarrolla la visión periférica.

3. Señas con los dedos.
Forma con los dedos de tu mano derecha el símbolo de la paz y con los dedos de tu mano izquierda, la señal de “ok“. Luego cambia alternadamente la posición de los dedos para que la mano izquierda muestre ”paz“, y la derecha, “ok”. Repite varias veces. Ahora haz este ejercicio simultáneamente con ambas manos.

✔️Beneficio: Entrena la concentración de la atención y la habilidad de pasar rápidamente de una tarea a otra.

4. Escritura sincronizada.
Toma 2 hojas de papel y un bolígrafo en cada mano. Empieza a dibujar simultáneamente figuras geométricas con ambas manos a la vez. También puedes escribir letras o palabras con la misma cantidad de símbolos.

✔️Beneficio: La escritura sincronizada le enseña al cerebro a hacer varias tareas a la vez, activa ambos hemisferios.

Unos consejos más:

El neurobiólogo Lawrence C. Katz desarrolló un sistema de ejercicios para el cerebro para conservar sus funciones hasta la vejez.

Estos son algunos de los consejos de sus libros:

✔ Entrena tu mano no dominante, realizando con ella las tareas acostumbradas como el cepillado de dientes o del cabello.
✔ Dúchate y realiza otras acciones cotidianas con los ojos cerrados.
✔ Cambia la ruta cuando vas al trabajo, a la tienda u otros sitios recurridos.
✔ Mira videos sin sonido intentando entender a partir de los gestos y movimientos de qué se trata.

Fuente: Genial

domingo, 15 de julio de 2018

La botella

La botella

Un hombre estaba perdido en el desierto, destinado a morir de sed.

Por suerte, llegó a una cabaña vieja, desmoronada sin ventanas, sin techo.

El hombre anduvo por ahí y se encontró con una pequeña sombra donde acomodarse para protegerse del calor y el sol del desierto.

Mirando a su alrededor, vio una vieja bomba de agua, toda oxidada. Se arrastró hacia allí, tomó la manivela y comenzó a bombear, a bombear y a bombear sin parar, pero nada sucedía.

Desilusionado, cayó postrado hacia atrás, y entonces notó que a su lado había una botella vieja.

La miró, la limpió de todo el polvo que la cubría, y pudo leer que decía: "Usted necesita primero preparar la bomba con toda el agua que contiene esta botella mi amigo, después, por favor tenga la gentileza de llenarla nuevamente antes de marchar".

El hombre desenroscó la tapa de la botella, y vio que estaba llena de agua... ¡llena de agua!

De pronto, se vio en un dilema: si bebía aquella agua, él podría sobrevivir, pero si la vertía en esa bomba vieja y oxidada, tal vez obtendría agua fresca, bien fría, del fondo del pozo, y podría tomar toda el agua que quisiese, o tal vez no, tal vez, la bomba no funcionaría y el agua de la botella sería desperdiciada.

¿Qué debiera hacer? ¿Derramar el agua en la bomba y esperar a que saliese agua fresca... o beber el agua vieja de la botella e ignorar el mensaje? ¿Debía perder toda aquella agua en la esperanza de aquellas instrucciones poco confiables escritas no se cuánto tiempo atrás?

Al final, derramó toda el agua en la bomba, agarró la manivela y comenzó a bombear, y la bomba comenzó a rechinar, pero ¡nada pasaba!

La bomba continuaba con sus ruidos y entonces de pronto surgió un hilo de agua, después un pequeño flujo y finalmente, el agua corrió con abundancia... Agua fresca, cristalina.

Llenó la botella y bebió ansiosamente, la llenó otra vez y tomó aún más de su contenido refrescante.

Enseguida, la llenó de nuevo para el próximo viajante, la llenó hasta arriba, tomó la pequeña nota y añadió otra frase: "Créame que funciona, usted tiene que dar toda el agua, antes de obtenerla nuevamente".

“Necesitas vaciarte de ti mismo para poder recibir todas las maravillas que Dios tiene preparadas para ti”

miércoles, 4 de julio de 2018

5 Consejos para prevenir caídas en personas mayores

5 Consejos para prevenir caídas en personas mayores

1 de cada 3 personas mayores de 65 años cae cada año, arriba de 72 años cae cada dos años, arriba de 80 años cae cada año

1.Actívate.  El ejercicio físico es la medida más importante entre todas las que podemos adoptar para disminuir el riesgo de caer. Existen diferentes tipos de ejercicio físico, aeróbicos, de fortalecimien­to muscular, de equilibrio, de flexibilidad Para mantener una buena salud física es conveniente combinar los diferentes ejerci­cios durante la semana. Para que realmente funcione es importante que tengas una rutina establecida, no basta con salir a caminar y pasear al perro unos minutos. La idea es que tengas un programa integral, no se requiere que inviertas demasiado tiempo, quizá solo el 1% de tu tiempo. Centros especializados en ejercicios para personas mayores pueden ayudar.

2.Diseña un entorno anti caídas. Elimina escalones, prefiere las rampas, coloca agarraderas de apoyo en la regadera y en el WC. Ten la iluminación suficiente en lugares dónde requieras hacer tareas que puedan provocar que caigas (como en la cocina, baño, en la alacena). Busca que las cosas que utilices a diario estén a la mano. Evita el uso de alfombras y tapetes. Y si no las quieres quitar fíjalas al piso. Existen muchos otros cambios que puedes hacer en tu casa para evitar caídas.

3.Usa el calzado adecuado. Es recomendable usar zapatillas cerradas, que eviten que podamos tropezar y que no salgan fácilmente del todo, y con un poco de tacón Puedes leer más sobre este tema aquí.

4. Revisa tu estado de salud. La consulta al médico de atención primaria es necesaria cuando ya hemos tenido una caída o si tenemos sensación de inestabilidad o inseguridad al caminar El médico hará una serie de revisiones y exploraciones para poder recomendar las mejores actuaciones pre­ventivas.

5. Alimentate sanamente.  Una alimentación variada es una condición necesaria para un envejecimiento saludable Si nos fijamos en el problema de las caídas, la alimentación también es importante.  Una dieta variada y rica en proteínas, que obten­ dremos de la carne, el pescado, la clara de huevo, la leche o las legumbres, nos ayudará a mantener los músculos sanos y fuertes siempre que lo acompañemos de una buena actividad física

Fuente: Mayores de hoy

lunes, 2 de julio de 2018

5 consejos para prevenir la enfermedad de Alzheimer

5 consejos para prevenir la enfermedad de Alzheimer

Ejercitar la memoria y la capacidad intelectual acompañado de un cambio de hábitos y la adopción de otros más saludables puede retrasar la aparición de la enfermedad

El alzhéimer es una alteración neurodegenerativa primaria que suele presentarse con mayor frecuencia en personas mayores de 65 años, aunque también puede ocurrir en menor porcentaje en personas de una edad más joven. Cuando una persona sufre de alzhéimer empiezan a haber cambios microscópicos en el tejido de ciertas partes de su cerebro y pérdida constante de una sustancia química llamada acetilcolina, que es vital para el funcionamiento cerebral. Esta sustancia está relacionada con la comunicación de las células nerviosas y actividades mentales como el aprendizaje, la memoria y el pensamiento.

Las investigaciones llevadas a cabo hasta el momento no han encontrado una causa exacta del alzhéimer y es difícil determinar con exactitud qué persona está en completo riesgo de padecer esta enfermedad. Sin embargo, hay estudios que han relacionado diferentes factores con el mayor riesgo de sufrir este problema: edad (entre los 60 y 65 años), sexo (las mujeres lo padecen con más frecuencia), herencia familiar, factores genéticos y factores medioambientales (tabaquismo, dietas ricas en grasas, contaminación).

¿Cuáles son los síntomas neurológicos de una persona con alzhéimer?

En un principio surgen pequeñas e imperceptibles pérdidas de la memoria que pueden ignorarse fácilmente. Sin embargo, con el tiempo, esta pérdida de la memoria se hace más notoria a tal punto que la persona se vuelve incapaz de realizar actividades cotidianas y en casos más graves tiene problemas para actividades intelectuales como hablar, comprender, leer, o escribir.

Los síntomas de alzhéimer incluyen:

Pérdida de la memoria a corto plazo: Le es difícil retener nueva información.
Pérdida de la memoria a largo plazo: Le es difícil recordar información personal como las fechas importantes, la profesión e incluso el nombre.
Problemas de razonamiento.
Incomprensión de palabras comunes.
Incapacidad de atarse los zapatos o abotonarse la camisa.
Desorientación.
Cambiar en el carácter: irritabilidad, confusión, apatía, o decaimiento, entre otros.

¿Cómo se puede prevenir el alzhéimer?

El alzhéimer es una enfermedad que se puede prevenir o, por lo menos, prolongar unos años más el estado de bienestar cognitivo. Los expertos recomiendan aprender a detectar los primeros síntomas y ejercitar tanto la memoria como la función intelectual. Algunos de los consejos claves para prevenir o retrasar la aparición de alzhéimer son:

Controlar los factores de riesgo vascular
Mantener equilibrados los niveles de colesterol, azúcar e hipertensión arterial.

Modificar el estilo de vida

Alimentación: Es muy importante llevar una alimentación saludable, ya que se ha comprobado que algunos alimentos pueden influir sobre la posibilidad de desarrollar alzhéimer. Debes incrementar el consumo de alimentos monoinsaturados “buenos” como nueces, cacahuetes, almendras, pistachos, aguacates, canela, o aceitunas; Poliinsaturados como omega 3 y alimentos de hojas verdes; otros nutrientes como la vitamina E, presente en germen de trigo, cereales con cáscara, hojas verdes, nueces; vitamina B12 en productos animales; vitamina B9 (ácido fólico) en alimentos tales como judías, vegetales verdes, naranjas. Reduce el consumo de carnes rojas, alimentos refinados, mantequillas y grasas derivadas de lácteos.

Hacer más ejercicio: El ejercicio físico es muy bueno para la salud en general y también para prevenir el alzhéimer. Diversas investigaciones han encontrado que a partir de las 2 horas semanales de ejercicio se reduce el riesgo de desarrollar esta enfermedad.

No fumar: El tabaquismo es uno de los factores de riesgo del alzhéimer, pues se ha encontrado que las personas adictas al cigarrillo tienden más a sufrir esta enfermedad que aquellas que mantienen el tabaco alejado. Si aún no ha logrado acabar con este mal hábito, recomendamos buscar alternativas para dejar de fumar.

Incrementar la actividad cognitiva: Las actividades cognitivas pueden evitar y prolongar de algún modo la aparición de una enfermedad como el alzhéimer. Numerosos estudios determinan que estas actividades son un ejercicio para las funciones cerebrales y la memoria, por lo que podrían ser claves en la prevención del alzhéimer.
Entre las actividades recomendadas por los expertos encontramos:

Hablar varios idiomas.
Tocar instrumentos musicales.
Leer con frecuencia.
Estudiar una carrera.
Tener más actividad social.

Retarse con juegos intelectuales como ajedrez, crucigramas, rompecabezas, sudokus y todo tipo de juegos para pensar.

Para tener en cuenta…
Hasta ahora no hay una manera exacta de predecir si una persona va a desarrollar una enfermedad como el alzhéimer. Es muy importante tener en cuenta los factores de riesgo, ya que pueden ser claves en la detección temprana de esta enfermedad. Hasta el momento no se puede afirmar que se puede detener su evolución, pero detectarla a tiempo puede ayudar mucho a mejorar la calidad de vida del paciente

Fuente: Mejor con salud