viernes, 10 de mayo de 2019

Tu madre estará ahí, incluso cuando el resto se haya ido

Tu madre estará ahí, incluso cuando el resto se haya ido

Hay muchos tipos de madre y no todas aciertan en cómo hacerlo, también existen madres tóxicas que causan mucho dolor por su estilo de crianza y por un apego malentendido o por una proyección de deseos frustrados impuestos en sus hijos e hijas.
Pero la mayoría de las madres nos quieren y nos cuidan con una responsabilidad y entrega inconmensurable. Tu madre estará ahí, incluso cuando el resto se haya ido. Incluso cuando no sepas quién eres, cuando estés en lo más bajo. Hay que reivindicar su labor, tan minimizada, invisibilizada e incluso menospreciada a veces. Para muchos el mayor orgullo de nuestra vida es haberlas tenido con nosotros.
Las madres que renuncian
Las madres renuncian a muchas más cosas de las que imaginamos para criarnos y hacernos felices. Hace algunos años renunciaban prácticamente a todo porque la sociedad no les permitía ser madres, mujeres y trabajadoras a la misma vez.
Ahora es distinto, se ha evolucionado positivamente, pero todavía queda mucho camino por recorrer hasta el día en el que una madre no renuncie a nada por querer tener un hijo y criarlo sin sentirse culpable.
Aún así, las madres renuncian y en ocasiones, se produce un pozo de tristeza dentro de ellas, quizás lleno de otros sueños también importantes que nunca se llevaron a cabo…
Las madres tienen tanta generosidad y tanto amor por su hijo que al tenerlo en brazos por primera vez, se dan cuenta de que ese bebé no se merecerá en un futuro, cargar con la mochila del “no pudo ser” de su madre. La llevarán ellas como puedan, o simplemente ya no le concederán tanta importancia porque ahora sus hijos son su proyecto.
“La mano que mece la cuna es la mano que gobierna el mundo.”
         -William Ross Wallace-

Para muchas madres ha sido así: su vida, su proyecto. Nadie ahora tiene el derecho de criticarlas ni juzgarlas, porque asumieron el único papel que les dejaron y que han llevado a cabo con brillantez.
Ama de casa: el rostro de las mujeres invisibles
El rol de ama de casa es, paradójicamente, invisible en nuestra sociedad. Y todo a pesar de que es uno de los más importantes...
Las madres que luchan para que la vida de sus hijos sea mejor que la suya
Muchas madres sanan la herida de sus sueños frustrados y de sus anhelos dedicándose por completo a hacer cualquier cosa para que sus hijos algún día puedan llegar a hacer en la vida aquello que les apasiona.
Vernos felices es su logro personal, su premio vital a toda la labor silenciosa que han hecho durante muchos años. Arropándonos cuándo teníamos frío, enseñándonos buenos valores, preocupándose por secar nuestras lágrimas después de un momento duro. Apostando por nosotros cuando nadie lo hizo…
Señalándonos lo que ellas creían que no era el buen camino y si efectivamente no lo era; volvimos a ellas sin ningún reproche por su parte. Ellas están felices por lo que hayas aprendido y por tenerte cerca. Asumen que llegará el momento en el que la marcha de su lado llegará. Sentirán el nido vacío pero el corazón lleno de verte feliz y libre.
Siempre dicen que las madres quieren lo mejor para nosotros y así suele ser. Es por lo que hacen jornada intensiva de veinticuatro horas trabajen o no, por no descuidarnos ni un momento.
Sufren en silencio cuando saben que estamos mal y decaídos.  Sus ojos se llenan de orgullo cuando alguien les dice que somos buenas personas y educados. Se emocionan cuando estábamos en la escuela y se siguen emocionando cuando ya somos adultos.
Cuando parece que todo va mal, ellas siempre están ahí
Ellas nunca te van a abandonar, por mucho que digas que ya no la necesitas… las madres saben que cuando los hijos dicen esas cosas es cuando hay que estar a su lado más que nunca. Volverán a estar contigo, a refugiarte en su hogar que es también el tuyo.
Irás sanándote de las heridas de la vida porque tu madre con su naturalidad y su compañía te da calma, abrigo, comprensión… es a su lado dónde vuelves a entender que no has perdido el norte, lejos de todo estrés y convencionalismos; es cuándo eres más tú que nunca.
“Muchas maravillas hay en el universo; pero la obra maestra de la creación es el corazón materno”
-Ernest Bersot-

Las madres son nuestro refugio, nuestro norte, tienen nuestro corazón y no queremos ni imaginarnos que pasará cuando ellas ya no estén. Es por ello que ahora, en vida, tienes que hacerla feliz y darle tu cariño.
Dedícale el tiempo que se merece y ten presente que como ella te ama, nadie lo hará. El amor entre madres e hijos es inigualable. Siempre hay tiempo para disfrutarlo, porque es lo más sincero y maravilloso de nuestra existencia.

viernes, 12 de abril de 2019

La misión espiritual de tu perro

¿Sabias que tu perro además de hacerte compañía, ha venido con una misión espiritual para apoyarte en los momentos mas difíciles de tu vida?

Los perros son criaturas que se dejan llevar por el amor, el cariño y el cuidado. Son honestos, leales y en extremo fieles. Sí, son animales pero tienen una forma de ser que los ha hecho ganarse el título de “El mejor amigo del hombre”. Entonces, también podrás creer que los perritos puedan ser ángeles que andan entre nosotros con una misión especial para la humanidad.

Los perros son terapeutas emocionales, jamás dudarían en acercarse a ti y darte un buen lengüetazo y acompañarte si te sientes triste o desanimado. Su misión puede estar dedicada a una sola persona o a todo un colectivo. Muchos perros hacen labores impresionantes con una persona o pueden impactar a todo un grupo de personas como lo sería una familia. Una mascota canina en una familia se convierte en un amigo inseparable, pero hay algunos secretos detrás de esa amistad.

Son protectores energéticos

Los perros son ángeles protectores que absorben tanto de ti como de los lugares que habitas las vibraciones de desbalance. Después se purgan con agua, plantas y otros elementos. Ellos hasta se sacrifican por ti cuando hay malas energías que pueden afectarte. Saben cuál es su misión y no dudan en protegerte de lo que sea. Algunas muertes repentinas de perros se deben a esas energías fuertes que absorben.

Una buena forma de purgar esa mala energía de los animalitos es dándoles mucho afecto y cariño. Las caricias les devuelve la alegría.

Ellos te eligen a ti

Más allá de lo que crees, ellos te eligen a ti y no al contrario. Incluso cuando tienes la oportunidad de “elegir” entre muchos perritos, el que te ha elegido se acercará a ti y ganará tu confianza y cariño para que lo selecciones. Y sabrás que has elegido bien, pero no fuiste tú quien eligió.

Son portadores de amor incondicional

Los perros son fieles. A diario te darán muestras de humildad y amor incondicional.Jamás sentirás que tu perro te ha olvidado porque siempre llega a saludarte, mueve su cola de felicidad al verte aun si solo pasaron 5 minutos desde que te dejaron de ver.

Los ángeles caninos pueden crear un vínculo tan especial que incluso la muerte de la persona que más amaban los puede deprimir al punto de dejarse morir porque su misión ya no tiene fin en el mundo, ya no le encuentran el sentido a la vida. Se han conocido casos de que la pérdida del amigo humano lleva a esas mascotas a padecer de una espera “eterna”, la esperanza de que vuelva, y si comprenden que se ha ido para siempre se dejan morir para reunirse con él en otro plano de conciencia.

Son sensibles a vibraciones de todo tipo

Están conectados con vibraciones muy elevadas y son increíblemente sensibles.Ellos son capaces de percibir mucho más de lo que imaginas, son radares energéticos, siempre están alertas incluso cuando los ves descansando. Tienen una sensibilidad auditiva impresionante, al igual que su olfato y visión. Pueden ver a través de dimensiones y planos que las personas no pueden percibir. Es por ello que se ponen inquietos y ansiosos ante una presencia extraña.

Son los perfectos terapeutas emocionales

A nivel personal siempre estarán pendientes de su dueño y la familia que los haya acogido. Velan que todo esté siempre en armonía. Cuando sienten tristeza, depresión, desamor o cualquier sentimiento negativo, buscan la forma de mejorar tu estado de ánimo. El movimiento de su cola emite ondas vibracionales que armonizan el ambiente. Son señales de amor.

Los perros son los mejores amigos, los mejores compañeros de vida; son juguetones e inocentes, ellos simplemente son ángeles que van en 4 patitas alegrándote la vida.

miércoles, 20 de marzo de 2019

Decálogo para una alimentación y nutrición saludable en las personas mayores sanas

1. La dieta saludable ha de ser variada, equilibrada y moderada.
2. Es aconsejable realizar al menos cuatro comidas al día, tomando menores cantidades de alimentos en cada una y procurando especialmente que las cenas sean menos copiosas.
3. Se recomienda un consumo de proteínas de 1-1,25 g/kg. de peso y día. Las proteínas deben tener un equilibrio entre las de origen animal (carnes, pescados, lácteos y huevos) y las de origen vegetal.
4. Los hidratos de carbono deben de aportar un 50-60% de la energía total consumida, principalmente a partir de hidratos de carbono complejos, que se encuentran mayoritariamente en cereales, algunas verduras y hortalizas, frutas y leguminosas. Reducir el aporte de hidratos de carbono simples por debajo del 10%.
5. Las grasas deben aportar un 25-30% de la energía total de la dieta. Las grasas saturadas animales (carne, embutidos, queso…) y vegetales (coco y palma) no deben sobrepasar el 10%, fomentando el consumo de grasas mono y poliinsaturadas (pollo, atún, bonito, salmón…), y usando aceites vegetales (aceite de oliva) para cocinar y aderezar.
6. Aumentar el consumo de fibra hasta 20-25 g/día. Las mayores fuentes de fibra son cereales integrales, frutas con piel, hortalizas y leguminosas.
7. Mantener una ingesta adecuada de vitamina D y calcio.
8. La dieta ha de tener una alta variedad de frutas, verduras y legumbres, por su gran aporte en fibra, vitaminas y minerales. El consumo de pescado ha de ser mayor que el de carnes y se pueden tomar de 3 a 4 huevos por semana. El consumo de lácteos ha de llegar a 3 raciones al día, siendo lo óptimo una cuarta ración en la mujer.
9. Moderar el consumo de azúcar, dulces (menos del 10%) y de sal (menos de 6 g/día), No excluirlos por completo de la dieta. Reducir el consumo de embutidos a un máximo de 1-2 días por semana.
10. Beber líquidos a intervalos regulares aunque no se tenga sed. Es aconsejable limitar las bebidas estimulantes, carbonatadas y alcohólicas.
Fuente: qresi.com

viernes, 15 de febrero de 2019

El estrés del cuidador

El estrés del cuidador

La Enfermedad de Alzheimer no solamente afecta al enfermo sino a toda la familia. La peor carga la lleva usted, el cuidador. El estrés personal y emocional de cuidar a una persona con EA es enorme y Ud. debe planear la manera de manejar la enfermedad en el futuro. El comprender sus propias emociones le ayudará a manejar satisfactoriamente los problemas de la persona y los suyos.
Algunas de las emociones que puede experimentar son: pena, culpa, enojo, vergüenza, soledad y posiblemente otros.
Pena
Esta es una respuesta natural para alguien que haya experimentado una pérdida. Por causa de la EA puede sentir que ha perdido un compañero, un amigo, o uno de los padres y muy a menudo lamentarse por lo que fue esa persona. Justo cuando usted se adapta, Ia persona vuelve a cambiar de nuevo. Puede ser devastador cuando la persona no lo reconoce más. Muchos cuidadores han encontrado que la integración en grupos de autoayuda de Alzheimer es la mejor manera de poder continuar.
Culpa
Es muy común sentirse culpable por sentirse incómodo por el comportamiento de la persona, por enojarse con ella, o por sentir que ya no puede continuar y está pensando en un internamiento. También puede sentirse bien porque cuando el paciente estaba bien no había una buena relación. Puede ser útil hablar con otros cuidadores y amigos sobre estos sentimientos.
Enojo
Su enojo puede estar combinado. Puede estar dirigido a Ia persona, a usted, al médico o a la situación, dependiendo de las circunstancias. Es importante distinguir entre su enojo por el comportamiento de la persona, producto de su enfermedad, y su enojo con la persona. Puede ayudarle el buscar consejos con amigos, familia y grupos de apoyo. A veces, la gente se siente tan enojada que está a punto de lastimar a la persona que está cuidando. Si éste es su sentimiento, debe buscar ayuda profesional.
Puede tener a su cargo varias responsabilidades como pagar cuentas, arreglo de la casa o cocinar. Esta suma de responsabilidades puede resultarle muy estresante. Puede ser útil que lo hable o comparta con otros miembros de la familia o un profesional.
Vergüenza
Usted puede sentir vergüenza cuando la persona tiene un comportamiento inapropiado en público. Su incomodidad puede desaparecer cuando comparta sus sentimientos con otros cuidadores que están pasando por las mismas situaciones. También ayuda el dar explicaciones sobre la enfermedad a amigos y vecinos para que puedan comprender mejor los comportamientos de la persona.
Soledad
Muchos cuidadores terminan apartándose de la sociedad y se limitan a estar con Ia persona enferma en sus casas. Ser un cuidador puede resultarle solitario, puede haber además han perdido la relación “de antes” con la persona que sufre el mal y también es posible haber perdido otros contactos sociales debido a las exigencias de su tarea. La soledad dificulta el sobrellevar los problemas. Es importante mantener las amistades y contactos sociales. Ubique un grupo de soporte y asista a este.

sábado, 15 de diciembre de 2018

Estar preparado para prevenir y actuar ante posibles accidentes en enfermos de Alzheimer

Los enfermos de Alzheimer no prevén los riesgos ni las consecuencias de sus actos y es muy posible que no sepan actuar de forma adecuada ante los mismos, por lo que es preciso protegerles. A continuación listamos una serie de consejos para prevenir, en la medida de lo posible, los accidentes domésticos de las personas con Alzheimer:
- Coloque protecciones en estufas, hornos y aparatos que puedan presentar peligro.
- Tenga bajo llave medicamentos, herramientas y productos tóxicos. Oculte las sustancias u objetos tóxicos o peligrosos (de limpieza, tocador, jardín, cuchillos, objetos cortantes y punzantes, que deben mantenerse fuera del alcance de los paciente, armas de fuego…)
- Coloque pulsadores de seguridad en la cocina y calefacción.
- No deje solo a un paciente de Alzheimer en un coche, cerca de una piscina o un lugar por donde se pueda precipitar.
- Si es posible, no utilice gas, siempre electricidad (cocina, agua caliente, calefacción…).
- Venda el coche. Evite que conduzca; si es necesario, coloque un dispositivo que no permita el arranque.
- Si el paciente fuma, vigílelo mientras lo haga para evitar el riesgo de incendios accidentales.
- Retire cierres interiores de puertas de entrada, de las habitaciones y baños.
- Fotocopie y guarde en un sitio seguro todos los papeles y documentación del enfermo de Alzheimer.
- Haga copias de las llaves en previsión de que las pierda o las guarde en lugares que no pueda recordar.
- Facilítele una placa de identificación que puede estar grabada en el reloj, una pulsera o joya de su gusto, a fin de que esté más dispuesto a llevarla.
- Tenga siempre a mano una fotografía reciente del enfermo, ya que ayudará en su búsqueda si se pierde.
- Conozca el manejo de los sistemas de cierre de puertas y de las llaves de agua y de gas.
- Tenga a mano el teléfono de urgencias sanitarias, policía, de algún familiar…
- Comente a los vecinos su situación familiar.
- Tenga siempre a mano un teléfono móvil para comunicarse de forma rápida.
Los enfermos de Alzheimer no prevén los riesgos ni las consecuencias de sus actos
Fuente: knowalzheimer.com

jueves, 29 de noviembre de 2018

12 consejos para cuidadores de personas con Alzheimer

Cuidar a una persona con Alzheimer es una tarea difícil, ya que requiere de mucha atención y dedicación. La persona cuidadora necesita el soporte de su familia y amigos para superar el día a día y el estado de ánimo cambiante del paciente. No obstante, si cuidas de una persona con Alzhéimer, te recomendamos que sigas ciertas rutinas para que la enfermedad no te supere y conozcas algunos consejos que te ayudarán a desempeñar tu tarea.

Te ofrecemos esta lista con 12 consejos básicos y muy prácticos, que esperamos te resulten útiles:

1. Pregunta al médico y a los expertos: cuando acudas a la consulta con el médico, haz todas las preguntas que tengas, especialmente sobre la progresión de la enfermedad y las opciones de tratamiento que mejor alivian los síntomas. Cuanta más información tengas, mejor podrás ayudar. Ponerse en contacto con asociaciones de pacientes , centros de día y grupos de apoyo es muy recomendable tanto para la persona afectada como para el cuidador y es una excelente forma de conocer en profundidad lo que está sucediendo.

2. Sé flexible y adapta la rutina: aprovecha los momentos del día en que la persona está menos confundida y con más disposición a cooperar para realizar las tareas más difíciles.

3. Comunicación: al hablar con la persona con Alzheimer, llámala por su nombre para asegurar que tienes su atención, háblale con un tono pausado y amable, dándole tiempo para encontrar las palabras correctas y expresarse.

4. Facilítale las tareas diarias: como el vestirse (preparando la ropa de antemano y teniendo el armario bien organizado) o el baño (dejándolo todo preparado), para evitar que el paciente tenga que sortear dificultades.

5. A la hora de comer: si es posible, mantén una rutina familiar, creando un ambiente tranquilo y sírvele platos variados y de su gusto. Escoge utensilios que promuevan su independencia, como los platos hondos o una pajita para beber. También es importante involucrar a la persona en la rutina de poner la mesa o fregar los platos, para que se sienta útil.

6. Actividades: qué hacer durante el día puede ser un verdadero reto. Planifica actividades simples y de su agrado, no le fuerces a hacer cosas que no le gusten y elogia los avances que haga en el transcurso de la actividad. Salir a pasear, hacer ejercicio, trabajar en el jardín o bailar pueden ser buenas opciones.

En un estado avanzado de la enfermedad, también debes tener en cuenta:

7. Incontinencia: se puede convertir en un problema cuando la persona ya no controla sus funciones excretoras. Llévala al baño cada 3 horas para reducir el problema y sé comprensivo cuando ocurran accidentes.

8. La hora de dormir: si la persona con Alzhéimer se siente desorientada, será difícil que concilie el sueño y se encontrará en un estado de agitación. Evita que duerma durante el día y procura mantener siempre la misma hora para ir a dormir. Crear un ambiente tranquilo antes de acostarse le relajará y le ayudará a conciliar el sueño.

9. Alucinaciones y delirios: habla de la situación con el médico para que te oriente sobre cómo actuar en cada caso concreto, pues en ocasiones puede ser un síntoma de una dolencia física. No obstante, es recomendable responder a los sentimientos de la persona y tranquilizarla si siente miedo o incluso distraerla, cambiar de cuarto o salir a dar un paseo para que se calme.

10. Evita que deambule: controla dónde se encuentra en todo momento, para evitar que se desoriente y salga de casa o se aleje del lugar en el que os encontráis. Cierra la puerta con llave y consulta con servicios sociales para solicitar un botón de tele asistencia, que incluye localizador en caso de que se pierda.

11. Evita los peligros: como medicamentos, productos de limpieza o cuchillos, poniéndolos fuera de su alcance a modo de prevención.

12. Evita las situaciones que no conoce: evita las multitudes, los cambios en la rutina y los lugares extraños que puedan causarle confusión o agitación.

Fuente: tucuentasmucho.com

jueves, 8 de noviembre de 2018

Los errores más frecuentes cometidos por cuidadores de enfermos de Alzheimer.

Como probablemente sepas ya, atender a una persona con Alzheimer es una tarea tan dura como compleja. Además de conocer al afectado o afectada y manejar información sobre el proceso que está atravesando, son imprescindibles grandes dosis de esfuerzo, paciencia, constancia, capacidad de comprensión…

En resumen: necesitaremos lo mejor de nosotros mismos en todos los sentidos. Pero incluso poniendo el máximo de nuestra parte, es casi inevitable cometer errores.

Entre los más comunes están los relacionados con la comunicación. Es obvio que, con frecuencia, resulta difícil tanto comprender lo que siente el enfermo como tener la certeza de que él nos ha entendido. Por eso en ocasiones, a menudo sin pretenderlo, intentamos demostrarles que tenemos razón y que ellos están equivocados a través de razonamientos lógicos, como si fuésemos a encender una luz en sus mentes que súbitamente les hiciese ser conscientes de la realidad que les rodea. Lo único que conseguiremos con esta clase de comportamiento es incrementar su estado de confusión y, lo que es peor, provocar que adopten una actitud defensiva.

Es importante aprender a no utilizar un lenguaje negativo: “no hagas eso”, “no digas eso”, “no tienes razón”, “no es cierto” y fórmulas similares son expresiones a evitar en la mayor parte de los casos. Tampoco debemos ‘forzar’ su memoria, por ejemplo con relatos sobre lo que ‘realmente sucedió’ cuando evoquen eventos pasados y percibamos distorsión en el relato.

Pero entonces… ¿qué hacemos? Una de las claves es aprender a comunicarnos más con emociones que con palabras, tanto a la hora de recibir como a la de emitir. Interpretemos el estado de ánimo de la persona que tenemos enfrente más allá de la literalidad de su discurso, busquemos maneras de hacerle sentir bien en lugar de preocuparnos por aclararle nuestra verdad o sus errores. Una forma de conseguir esto es llevar la conversación hacia temas positivos y agradables. También podemos darles muestras sencillas de cariño: en determinado momento, un abrazo o una caricia puede cambiar la irritación por bienestar.

El otro error más habitual es que el cuidador se olvide de sí mismo. Es fundamental mantener la motivación y la autoestima lo más altas posible, encontrar el tiempo y la forma de sentirnos bien a pesar de las dificultades. Recuerda siempre que si tú te dejas ir, habrá dos problemas donde antes había sólo uno. Estas son algunas claves que pueden resultarte de ayuda:

Ni dejar de informarnos, ni empacharnos de datos. Cuando el cuidador tiene vínculos emocionales con el enfermo, es normal que busque información sobre lo que le está pasando. Pero escuchar todo lo que nos dicen, leer todo lo que cae en nuestras manos, puede conducir a un estado de pánico poco justificado. Se trata de encontrar un equilibrio.
Confía en lo que haces. De lo contrario, tu esfuerzo perderá todo el sentido.

No te culpes. No pierdas de vista qué estás haciendo, por qué lo haces y, sobre todo, hasta dónde puedes llegar. No esperes de ti mismo milagros: sólo obtendrás frustraciones.
Aceptar no significa tirar la toalla. Debemos estar preparados para los momentos más duros de la enfermedad y asumir que hay cosas que no podemos revertir. Eso no significa rendirse, ni muchísimo menos.

Guarda tiempo de calidad para ti. Aunque sean diez minutos al día, necesitas reponer con regularidad tu depósito de ánimo. Por mucho que las cosas se tuerzan, no dejes nunca de hacerlo.

Fuente: fundacionmontemadrid.es