viernes, 25 de mayo de 2018

Los héroes del Alzheimer

Los héroes del Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer tiene un comienzo, dura un tiempo indefinido, esto lo saben muy bien la familia de los enfermos, sus cuidadores, pero también tiene un final en el que aún hay mucho que hacer por el enfermo y por su familia. Esto también lo conocemos los profesionales que les atendemos.

Cuidar en el final de la vida de un enfermo de Alzheimer es una tarea difícil, diría que heroica, pero necesaria para el enfermo porque en esta fase final tiene también muchas necesidades que nosotros podemos aliviar. Es un momento muy importante para el familiar-cuidador que necesita demostrarse así mismo que ha hecho todo lo que ha podido hasta el final.

Cuando cuidamos a un enfermo de Alzheimer en su fase final y pasamos junto a él bastante tiempo nos damos cuenta del cariño, de la delicadeza con la que le cuida su familia, sus cuidadores y que además, de esta manera lo están haciendo desde hace años. Sin duda son ellos los verdaderos héroes de esta enfermedad. ¡Qué lección nos dan! a los que “desde fuera” observamos estos cuidados. Ya sabemos que sus familias no desean que la Sociedad les ponga medallas ni que hablemos de ellos todos los días ¡no!, lo que desean es que se les preste la ayuda socio-sanitaria que aún les falta.

De todas las familias que hemos conocido atendiendo a estos enfermos en su fase terminal admiramos su dedicación. Para esas familias su vida es su enfermo. Hemos comprendido que esas familias, aunque con su memoria íntegra y estando conscientes, con total independencia para valerse por sí mismos (todo lo que le falta al enfermo de Alzheimer), también “padecen” la enfermedad. Lo asumen hasta el final y aún después, cuando fallece su familiar,“les falta algo” a lo que ya se habían adaptado y se habían dedicado exclusivamente. Su muerte no supone para el familiar cuidador la liberación de una pesada carga, sino tener que enfrentarse a una nueva forma de vida que había olvidado y que, en muchos casos, ya no les llena.

Por todo ello creemos que son sus familias, sus cuidadores, los verdaderos héroes del Alzheimer. En esta enfermedad está quien la padece, está quien sufre por el enfermo, quien trabaja para mejorar su calidad de vida y quien investiga para encontrar una solución. La familia-cuidadora sufre y trabaja. La figura de estos cuidadores es trascendental para la calidad de vida del enfermo y para la información de su estado al profesional sanitario, ya que llegará el momento en que sea el único referente que el enfermo tenga con el mundo exterior. Todo este tiempo de dedicación a otra persona que sólo mira fijamente a un punto de la habitación, que de tarde en tarde le dedica una enigmática sonrisa, que el único sonido que emite se limita al de su pesada respiración, cuyas muestras de afecto o agradecimiento quedan en la incógnita de una presión de la mano cuando es tomada por su cuidador, hace que el familiar cuidador se convierta en un apéndice de ese cuerpo que yace en una cama o en una silla.

Debemos concienciarnos de la importancia de esta enfermedad y de que los médicos seguirán investigando para llegar a curarla si es posible algún día. Aún no se puede curar esta enfermedad, pero sí se puede conseguir que el enfermo esté bien cuidado y tenga la mejor calidad de vida posible. La ayuda que demos a sus cuidadores se la estaremos dando al propio enfermo. Si los cuidadores son los héroes de esta enfermedad, seamos también todos nosotros un poco héroes con nuestra solidaridad, cada uno con nuestras posibilidades, como individuos, como profesionales, como comunidad, como instituciones, como una sociedad que no debe abandonar a ninguno de sus miembros.

Fuente: Serdomas

jueves, 10 de mayo de 2018

Feliz día de la madre

El amor de una madre es infinito como el firmamento, cristalino como un manantial, puro y sincero como el amor de Dios.

A todas esas grandes mujeres, que nos ayudaron a dar nuestros primeros pasos, las que pasaron noches sin dormir por estar cuidándonos cuando estábamos enfermos, las que nos fortalecían el espíritu con sus palabras cuando los tiempos no eran buenos, las que nos han amado siempre incondicionalmente.

Hoy a muchos la vida nos da la oportunidad de devolverle un poquito de lo mucho que nos dieron… empezando por la vida misma. A todas esas hermosas reinas que tan solo pueden recordar con el corazón.

FELIZ DÍA DE LAS MADRES A TODAS AQUELLAS MUJERES QUE HAN SIDO Y SON EL VIVO REFLEJO DEL AMOR DE DIOS!. ANGELES AMADOS, LUZ DE NUESTROS DÍAS…

#PorEllosValeLaPenaLuchar #Alzheimer #NoMeOlvides #Recuérdame

martes, 24 de abril de 2018

Amistad

Amistad

Todo el mundo puede ser grande... porque cualquiera puede servir.
No tienes que tener un título universitario para servir.
No tienes que hacer que tu sujeto y verbo se pongan de acuerdo para servir.
Sólo necesitas un corazón lleno de gracia.
Un Corazón motivado por amor.

Martin Luther King, Hijo.

Un día Mark caminaba a casa desde la escuela, cuando notó que el muchacho que iba adelante tropezó y tiró todos los libros que cargaba, junto con dos sacos de lana, un bate de béisbol, un guante y una pequeña grabadora. Mark se arrodilló y ayudó al muchacho a recoger todos los artículo que estaban regados.Puesto que iba por el mismo camino, le ayudó a llevar parte de la carga. Mientras caminaban, Mark descubrió que el chico se llamaba Bill; que le encantaban los juegos de video, el béisbol y la historia; que tenía muchos problemas con las demás materias; y que hacía poco tiempo había terminado con su novia.

La casa a la que llegarón primero fue a la de Bill, y este invitó a Mark a tomar un refresco y a mirar un poco de televisión. La tarde transcurrió placenteramente, rieron y conversaron un poco, y después Mark se fue a casa. Continuaron viéndose en la escuela, y almorzaban juntos de vez en cuando. Luego terminaron el ciclo básico. Finalizaron en el mismo colegio de secundaria, en el que habían tenido breves contactos a través de los años. Entonces llegó el tan esperado último año, y tres semanas antes del grado, Bill pregunto a Mark si podían conversar.

Bill le recordó el día que que se habían conocido, hacía algunos años.

-¿No te has preguntado porqué yo llevaba tantas cosas a casa ese día? -preguntó Bill-. Como ves, limpié mi "locker" porque no quería dejar ese desorden a otro. Había escondido algunas pastillas de dormir de mi madre, e iba a casa a suicidarme. Pero después de pasar algún tiempo juntos hablando y riendo, me di cuenta de que si me hubiera suicidado hubiera perdido esos momentos, igual que muchos otros tendría en el futuro. Como ves Mark cuando recogiste mis libros ese día hiciste mucho más. Salvaste mi vida.

John W. Schlatter

En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia. Proverbios 17:17

Las personas que realmente valen la pena son aquellas que te demuestran su amistad en la adversidad...

viernes, 20 de abril de 2018

Alucinaciones y Alzheimer

Alucinaciones y Alzheimer

Cuando una persona con Alzheimer u otra demencia alucina , puede ver, oír, oler, saborear o sentir algo que no está allí. Algunas alucinaciones pueden ser aterradoras, mientras que otras pueden involucrar visiones ordinarias de personas, situaciones u objetos del pasado.

Entendiendo las alucinaciones

Las alucinaciones son falsas percepciones de objetos o eventos que involucran los sentidos. Estas falsas percepciones son causadas por cambios en el cerebro que resultan de la enfermedad de Alzheimer , generalmente en las etapas posteriores de la enfermedad. La persona puede ver la cara de un antiguo amigo en una cortina o puede ver insectos arrastrándose sobre su mano. En otros casos, una persona puede escuchar a alguien hablando e incluso puede entablar una conversación con la persona imaginada.

La enfermedad de Alzheimer y otras demencias no son la única causa de alucinaciones. Otras causas incluyen:

Las alucinaciones causadas por la demencia progresiva generalmente ocurren durante las últimas etapas de la enfermedad.

Esquizofrenia
Problemas físicos, como infecciones renales o de la vejiga, deshidratación, dolor intenso o abuso de alcohol o drogas
Problemas de vista o audición
Medicamentos

Ve al doctor
Si una persona con Alzheimer comienza a tener alucinaciones, es importante que se haga una evaluación médica para descartar otras causas posibles y para determinar si es necesario tomar algún medicamento. La primera línea de tratamiento para los síntomas conductuales de la enfermedad de Alzheimer es el enfoque no farmacológico , pero si estas estrategias fracasan y los síntomas son severos, los medicamentos pueden ser apropiados. Si bien los medicamentos antipsicóticos pueden ser efectivos en algunas situaciones, se asocian con un mayor riesgo de accidente cerebrovascular y muerte en adultos mayores con demencia y deben usarse con cuidado. Trabaje con el médico para conocer los riesgos y beneficios de la medicación antes de tomar una decisión.

Estrategias de afrontamiento

Al responder a las alucinaciones, tenga cuidado. Primero, evalúe la situación y determine si la alucinación es un problema para la persona o para usted. ¿Es la alucinación molesta? ¿Está llevando a la persona a hacer algo peligroso? ¿La vista de una cara desconocida hace que la persona se asuste? Si es así, reaccione con calma y rapidez con palabras tranquilizadoras y un toque reconfortante. No discutas con la persona sobre lo que él o ella ve u oye. Si el comportamiento no es peligroso, es posible que no haya necesidad de intervenir.

Ofrezca tranquilidad
- Responda de una manera calmada y de apoyo. Es posible que desee responder con "No se preocupe, estoy aquí. Te protegeré. Me ocuparé de ti".
- Una palmadita suave puede dirigir la atención de la persona hacia usted y reducir la alucinación.
- Reconozca los sentimientos detrás de la alucinación y trate de descubrir qué significa la alucinación para el individuo. Es posible que desee decir: "Parece como si estuviera preocupado" o "Sé que esto es aterrador para usted".
- Busque información y consejos sobre cómo afrontar los comportamientos asociados con el Alzheimer. Además, obtenga actualizaciones sobre los avances en los tratamientos, la atención y la investigación del Alzheimer.

Usa distracciones
- Sugiera una caminata o muévase a otra habitación. Las alucinaciones aterradoras a menudo desaparecen en áreas bien iluminadas donde otras personas están presentes.
- Trata de dirigir la atención de la persona hacia la música, la conversación o las actividades que disfrutas juntos.

Modificar el ambiente
- Compruebe si hay sonidos que puedan malinterpretarse, como el ruido de un televisor o un aire acondicionado.
- Busque luces que arrojen sombras, reflejos o distorsiones en las superficies de pisos, paredes y muebles. Enciende las luces para reducir las sombras.
- Cubra los espejos con un paño o retírelos si la persona cree que está mirando a un extraño.

martes, 17 de abril de 2018

Tener fé

Tener fé

Tener fé es “ACEPTAR” lo que Dios permite en nuestra vida aunque no lo entendamos, aunque no nos guste.

Si tuviéramos la capacidad de ver el fin desde el principio tal como Él lo ve, entonces podríamos saber por qué a veces conduce nuestra vida por sendas extrañas y contrarias a nuestra razón y a nuestros deseos.

Tener fé es “DAR” cuando no tenemos, cuando nosotros mismos necesitamos.

La fe siempre saca algo valioso de lo aparentemente inexistente; puede hacer que brille el tesoro de la generosidad en medio de la pobreza y el desamparo, llenando de gratitud tanto al que recibe, como al que da.

Tener fé es “CREER” en lugar de recurrir a la duda, que es lo más fácil.

Si la llama de la confianza se extingue, entonces ya no queda más remedio que entregarse al desánimo.

Para muchos creer en nuestras bondades, posibilidades y talentos, tanto como en los de nuestros semejantes, es la energía que mueve la vida hacia grandes derroteros.

Pero todavía hay una forma mas elevada de creer. Saber que nuestra vida está en las manos de Dios y que Él es quien cuida de nosotros.

Tener fé es “GUIAR, DIRIGIR” nuestra vida, pero no con la vista, sino con el corazón.

La razón necesita muchas evidencias para arriesgarse, el corazón necesita sólo un rayo de esperanza.

Las cosas más bellas y grandes que la vida nos regala no se pueden ver, ni siquiera palpar, sólo se pueden acariciar con el espíritu.

Tener fé es “LEVANTARSE” cuando se ha caído.

Los reveses y fracasos en cualquier área de la vida nos entristecen, pero es más triste quedarse lamentándose en el frío suelo de la autocompasión, atrapado por la frustración y la amargura.

Tener fé es “ARRIESGAR” todo a cambio de un sueño, de un amor, de un ideal.

Nada de lo que merece la pena en esta vida puede lograrse sin esa dosis de sacrificio que implica desprenderse de algo o de alguien, a fin de adquirir eso que mejore nuestro propio mundo y el de los demás.

Tener fé es “VER” positivamente hacia adelante, no importa cuán incierto parezca el futuro o cuán doloroso el pasado.

Quien tiene fé hace del hoy un fundamento del mañana y trata de vivirlo de tal manera que cuando sea parte de su pasado, pueda verlo como un grato recuerdo.

Tener fé es “CONFIAR” pero confiar no sólo en las cosas y en las personas, sino en el Dios que obra, actúa y habla a través de las personas.

Muchos confían en lo material, pero viven relaciones huecas con sus semejantes.

Cierto que siempre habrá gente que lastime y traicione tu confianza, así que lo que tienes que hacer es seguir confiando y sólo ser más cuidadoso con aquel en quien confías dos veces.

Tener fé es “BUSCAR” lo imposible: sonreír cuando tus días se encuentran nublados y tus ojos se han secado de tanto llorar.

Tener fé es no dejar nunca de desnudar tus labios con una sonrisa, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes cuándo tu sonrisa puede dar luz y esperanza a la vida de alguien que se encuentre en peor situación que la tuya.

Tener fé es “ANDAR” por los caminos de la vida de la misma forma en que lo hace un niño.

Tomados de la mano de nuestro padre.

Tener fé es dejar nuestros problemas en manos de DIOS y arrojarnos a sus brazos antes que al abismo de la desesperación.

Fé es descansar en Él para que nos cargue, en vez de cargar nosotros nuestra propia colección de problemas.

“Que en tu vida haya suficiente fé para afrontar y esperar que las situaciones difíciles cambien, y la necesaria humildad para aceptar que muchas veces el que tiene que cambiar, eres tú”

lunes, 16 de abril de 2018

Las siete diferencias entre el Alzheimer y la demencia

Las siete diferencias entre el Alzheimer y la Demencia

Tanto la demencia como el Alzheimer se encuentran dentro de las denominadas dolencias neurológicas, siendo ambas irreversibles y degenerativas, lo que implica que las funciones orgánicas dañadas o perdidas del paciente no puedan regenerarse. Pero no son lo mismo, entre sus diferencias destaca que, en el caso del Alzheimer, degenera hasta provocar la muerte de la persona en la mayoría de los casos, mientras que la demencia no es causa directa de fallecimiento. Pero no es la única distinción, existen más. En concreto, destacamos siete.

El Alzheimer es una de las enfermedades que más preocupan a la sociedad y los científicos. Tanto es así, que en lo últimos años se investigan nuevas técnicas para predecir el Alzheimer, una enfermedad que padecen unas 700.000 personas en España y la Organización Mundial de la Salud (OMS) prevé que en 2050 se tripliquen los casos, por lo que el objetivo prioritario es encontrar una cura.

En cuanto a la demencia, es un síndrome que implica el deterioro de la memoria, el intelecto, el comportamiento y la capacidad para realizar actividades de la vida diaria. Aunque afecta principalmente a las personas mayores, la demencia no es consecuencia del envejecimiento. En el mundo hay unos 47 millones de personas que padecen demencia, y cada año se registran 9,9 millones de nuevos casos.

La demencia es una de las principales causas de discapacidad y dependencia entre las personas mayores en el mundo entero. Tiene un impacto físico, psicológico, social y económico en los cuidadores, las familias y la sociedad.

Aunque sean dolencias diferentes, ambas están relacionadas: el Alzheimer es la causa de demencia más común, acapara entre un 60% y un 70% de los casos.

El último Informe Mundial sobre el Alzheimer destaca que en el mundo hay unos 900 millones de personas con 60 años o más y prevé que entre 2015 y 20150 esta cifra aumente a un ritmo considerable.

ALZHEIMER

- Enfermedad neurodegenerativa.
- Es la causa más frecuente de demencia, según un estudio, el Alzheimer representa aproximadamente el 75% de las demencias.
- Puede ser la causa directa de muerte de una persona. Los pacientes suelen vivir 10 años más.
- En cuanto a los síntomas, el Alzheimer hace que se pierda la capacidad para resolver problemas o tomar decisiones. También provoca agresividad, paranoias o alucinaciones, además de una pérdida en la salud física y en las habilidades motoras.
- La edad, ser mujer y la cuestión hereditaria son los principales factores de riesgo.
- Puede aparecer en edades tempranas.
- No tiene cura.

DEMENCIA

- No es una enfermedad, es un síndrome por un deterioro de las capacidades mentales de la persona.
- Puede ser la consecuencia de otras enfermedades.
- No es causa directa de fallecimiento, por lo que el paciente puede vivir muchos años.
- En los síntomas, la demencia hace que se pierda la memoria a corto plazo y la capacidad de sociabilizar o mantener una conversación, pero la capacidad física se mantiene.
- La edad es uno de los principales factores de padecer este síndrome.
- Aparece en pacientes ancianos que pierden sus facultades mentales progresivamente.
- Podría tratarse al paciente.

Fuente: compromiso.atresmedia

martes, 10 de abril de 2018

¡Saca provecho de tus cualidades!

¡Saca provecho de tus cualidades!

Todos los fines de semana el leñador exploraba la montaña, caminaba entre los senderos angostos hasta llegar a una pequeña cascada donde se bañaba y meditaba tratando de poner su espíritu en armonía con la naturaleza.

Una tarde, de regreso a su casa, se topó con un nido de águila caído, conmovido se acercó y lo levantó dándose cuenta que había un huevo aún intacto. Entonces decidió tomarlo con cuidado y llevarlo a su gallinero. No estaba muy seguro de lo que hacía, pero intentar hacer algo le producía tranquilidad.

Una gallina se encargó de empollar el huevo y al cabo de un tiempo el polluelo de águila nació junto a toda una generación de vivaces pollitos. Con quienes se compenetró y aprendió todos los hábitos normales de los pollos.

Paseando por el gallinero en busca de alguna lombriz, la joven águila se sorprendió al ver por primera vez el intrépido vuelo de un águila que exploraba la zona. Su impresión fue tan grande que de inmediato preguntó a las gallinas qué era ese animal que había pasado, "eso es un águila", le dijeron, "cuidate de ellas porque a veces atacan a los pollos".
Nunca olvidó esta advertencia, fue precavido de las águilas hasta cuando murió pensando que era un pollo.

De la manera como tú te veas, de la manera como tú quieras asumir tu naturaleza, de la manera como tú quieras relacionarte con los demás depende tu felicidad.

Puedes sentirte un pollo toda la vida, o puedes reconocer el águila que eres gracias a las muchas cualidades que tienes.

Enfocarte en los errores es un error aún más grande. Enfocarte en los aciertos te impulsará a seguir avanzando. Si quieres ser un ganador, piensa como un ganador, potencia tus cualidades y conviértete en un ganador.

Sácale provecho a tus cualidades. Si lo quieres, puedes alcanzar tu felicidad.