viernes, 29 de julio de 2016

La Demencia con Cuerpos de Lewy

Definición

La demencia con cuerpos de Lewy (DCL) es una enfermedad o síndrome degenerativo y progresivo del cerebro. Comparte algunos síntomas con otras varias enfermedades y a veces se superpone con éstas  sobre todo con dos enfermedades comunes entre los ancianos: el Alzheimer y el Parkinson.
Los pacientes con DCL presentan síntomas conductuales y de la memoria propios de la demencia, semejantes a los de la enfermedad de Alzheimer y, en mayor o menor grado, los síntomas del sistema motor que se observan en el mal de Parkinson. Sin embargo, los síntomas mentales del paciente con DCL pueden fluctuar con frecuencia, los síntomas motores son más benignos que en la enfermedad de Parkinson, y los pacientes con DCL suelen tener alucinaciones visuales muy vívidas.

Datos

El término correcto para referirse a varias de las enfermedades o trastornos que ocasionan demencia es "demencia con cuerpos de Lewy". La demencia es el deterioro gradual y progresivo de la capacidad mental (cognitiva), que afecta a la memoria, los procesos del pensamiento, la conducta y la actividad física. Además de estos síntomas mentales, los pacientes con DCL presentan los síntomas físicos de la enfermedad de Parkinson, entre ellos un leve temblor, rigidez muscular y problemas para moverse. También se presentan importantes alucinaciones visuales.
La DCL se denomina así por unas estructuras proteicas redondas y lisas, llamadas cuerpos de Lewy, que se observan en las neuronas del cerebro afectado. Los cuerpos de Lewy suelen observarse en los núcleos de las neuronas cerebrales de pacientes que padecen diversos trastornos. En la DCL, los cuerpos de Lewy se distribuyen por toda la capa exterior del cerebro (la corteza cerebral) y en la zona profunda del cerebro medio o del tronco cerebral. Estas "estructuras proteicas anormales" las describió por primera vez el Dr. Frederich Heinrich Lewy en 1912, un contemporáneo de Alois Alzheimer, que fue quien definió la otra forma más común de la demencia que lleva su nombre.

En vista de que los cuerpos de Lewy también se suelen encontrar en el cerebro de los pacientes de Alzheimer, Parkinson, síndrome de Down y otras enfermedades, en 1995 los investigadores acordaron emplear el nombre "demencia con cuerpos de Lewy" para describir al mismo tiempo una enfermedad específica (a veces llamada "DCL pura") y toda una gama de trastornos con patología similar o relacionada.
Se considera que la DCL, como proceso patológico definido, representa hasta un 20% de los siete millones de casos de demencia existentes en Estados Unidos, y hasta un tercio de las enfermedades demenciales que presentan los ancianos de este país. Esto significa que la DCL es la segunda forma más común de demencia, después de la enfermedad de Alzheimer.
Los médicos y demás expertos clínicos a veces utilizan otros nombres para referirse a la DCL o a otros síndromes provocados por los cuerpos de Lewy, entre ellos la "enfermedad difusa con cuerpos de Lewy", la "enfermedad cortical con cuerpos de Lewy", la "demencia de Lewy" o la "variante con cuerpos de Lewy de la enfermedad de Alzheimer". Aunque aún se mantiene la polémica sobre la naturaleza de las enfermedades relacionadas con los cuerpos de Lewy, la mayor parte de los profesionales clínicos se ajustan hoy en día a la terminología y a los criterios diagnósticos de la DCL elaborados en 1995 por una conferencia internacional.
Se desconocen las causas de la DCL y no se han identificado factores específicos de riesgo. Se han visto familias con múltiples casos de esta enfermedad, pero no parece existir una marcada tendencia a la transmisión hereditaria. En el futuro, las investigaciones genéticas podrán revelar más información sobre las causas y los factores de riesgo.

Síntomas

En general, los primeros síntomas de la DCL son similares a los del Alzheimer o demencia vascular y son de carácter cognitivo (mental). También es posible que algunos pacientes presenten en primer lugar los síntomas neuromusculares de la enfermedad de Parkinson. Hay un pequeño grupo de pacientes en quienes la enfermedad se inicia con síntomas simultáneos de demencia y de parkinsonismo.
Los principales síntomas son los siguientes:
En la mayor parte de los pacientes de DCL, problemas leves relacionados con la memoria a corto plazo, como el olvido de hechos muy recientes.
  • Breves episodios de confusión sin causa aparente, junto con otros trastornos conductuales o cognitivos. Es posible que el enfermo se desoriente con respecto a la hora o el sitio en que se encuentra; que presente problemas del habla para encontrar palabras o mantener una conversación; que enfrente dificultades de percepción espacial (para encontrar el camino correcto o para resolver ciertos rompecabezas); y problemas del pensamiento como la falta de atención, la inflexibilidad mental, la dificultad para llegar a decisiones, la pérdida del buen juicio y de la comprensión de las cosas.
  • Fluctuación en la manifestación de estos síntomas cognitivos de un momento a otro, de hora en hora, de día en día o de semana en semana. Por ejemplo, el paciente puede conversar normalmente en un día determinado y ser incapaz de hablar al día siguiente  o incluso un momento después. Si bien suele considerarse que esa característica es un componente importante de la DCL, también puede presentarse en otras demencias, y a veces es muy difícil determinar si realmente ocurren las fluctuaciones en un paciente específico.
  • Alucinaciones visuales vívidas y bien definidas. En las primeras etapas de la DCL es posible que el paciente admita y describa las alucinaciones. Hay otros tipos de alucinaciones de menor frecuencia, pero que también ocurren en ocasiones. Pueden ser auditivas ("escuchar" sonidos), olfativas ("oler" algo) o táctiles ("tocar" algo que objetivamente no existe).
  • Las alteraciones motrices del parkinsonismo, que a veces se denominan síntomas "extrapiramidales". Con frecuencia parece que estos síntomas se inician espontáneamente. Entre ellos están la postura flexionada, la marcha arrastrando los pies, una reducción en el vaivén de los brazos, rigidez de las extremidades, propensión a caerse, bradicinesia (lentitud en los movimientos) y temblores.
Los problemas del movimiento se presentan en las fases avanzadas en un 70% de los pacientes con DCL. Pero en un 30% de los enfermos con DCL, y sobre todo en los más ancianos, los síntomas del Parkinson ocurren al inicio, antes de los síntomas demenciales. En estos individuos, el deterioro cognitivo tiende a iniciarse con la depresión o fallos leves de la memoria.

Pruebas y diagnóstico

La demencia con cuerpos de Lewy es difícil de diagnosticar. No sólo se asemeja a otras demencias, sino que se superpone con el Alzheimer, el Parkinson y otras enfermedades que pueden ser muy difíciles de descartar o excluir. En vista de que no existe una prueba específica para diagnosticar la DCL, en la práctica se utilizan diversas pruebas médicas, neurológicas y neuropsicológicas para detectar esta enfermedad y su posible superposición con otros trastornos.
Aunque los cuerpos de Lewy se encuentran en el cerebro de los pacientes de otras enfermedades, y en vista de que las pruebas pueden llevarse a cabo con distintos enfoques, es conveniente entender lo que ocurre en el cerebro del enfermo con DCL. En el cerebro de los pacientes que padecen la demencia con cuerpos de Lewy se presentan tres cambios significativos o características patológicas:
  • La corteza cerebral (capa exterior del cerebro) se degenera o atrofia. Esto puede afectar al razonamiento y al pensamiento complejo, la comprensión, la personalidad, el movimiento, el habla y el lenguaje, los procesos sensoriales y la percepción visual del espacio. También se presenta degeneración en la corteza límbica, situada en el centro del cerebro, que desempeña una función importante con respecto a las emociones y la conducta. Los cuerpos de Lewy se observan en todos los sectores de estas zonas corticales en proceso de degeneración.
  • En el cerebro medio mueren neuronas, especialmente en la "sustancia negra" del tronco cerebral, una zona que también se degenera en la enfermedad de Parkinson. Estas células participan en la producción de la dopamina, que es un neurotransmisor. En las neuronas que subsisten se observan cuerpos de Lewy. El cerebro medio participa en las funciones de la memoria y el aprendizaje, la atención y las habilidades psicomotrices (del movimiento muscular).
  • En el cerebro de los pacientes con DCL se observan unas lesiones denominadas neuritas de Lewy que afectan la función de las neuronas  sobre todo en el hipocampo, que es una zona del cerebro indispensable para fijar nuevos recuerdos.
Sin embargo, ninguno de estos síntomas de la demencia con cuerpos de Lewy es exclusivo de la DCL. Con el ánimo de resolver este problema, en 1995 un grupo internacional de investigadores y clínicos elaboró un conjunto de criterios diagnósticos, conocido como "normas de consenso", que sirven para identificar de manera fiable la DCL.
De presencia obligatoria:
  • Deterioro cognitivo progresivo (disminución de la capacidad pensante) que interfiera con las actividades normales de carácter social o laboral. Los problemas de la memoria no se presentan necesariamente en el primer período, pero sí aparecerán en la medida en que avance la DCL. Se observarán alteraciones de la atención, el lenguaje, la comprensión y el razonamiento, la capacidad aritmética, el pensamiento lógico y la percepción de tiempo y espacio.
Presencia de dos de los siguientes síntomas (con sólo uno de ellos también puede valorarse la posibilidad de DCL):
  • Fluctuación de las funciones cognitivas: variaciones en las funciones mentales, especialmente en la atención y el nivel de alerta.
  • Alucinaciones visuales: se presentan y reiteran alucinaciones detalladas y bien definidas.
  • Parkinsonismo: se presentan problemas motores y del movimiento.
El diagnóstico de DCL es aún más probable si el paciente también presenta caídas reiteradas, desmayos, breves períodos de pérdida de la conciencia e ideas delirantes, o si es sensible a los fármacos neurolépticos que se administren para reducir las alucinaciones y otros síntomas psiquiátricos. Las alucinaciones auditivas, olfativas o táctiles contribuyen al diagnóstico de DCL.
Por último, el momento en que aparezcan los síntomas también es un indicador fiable: si tanto los síntomas mentales como motores se presentan dentro de un lapso de un año, es más probable que la causa radique en la DCL. En general, los signos de demencia vascular o por accidente cerebrovascular reducen la probabilidad de que se trate de una DCL.
En estos momentos no hay mucha claridad sobre el grado de exactitud del diagnóstico clínico de la DCL. Mientras que algunos estudios indican que puede formularse el diagnóstico con un buen grado de fiabilidad, otros muestran que es difícil diagnosticar con exactitud la DCL. En todo caso, deben realizarse otras pruebas para descartar otras causas o trastornos, como la enfermedad de Creutzfeldt Jakob o la enfermedad vascular. Las imágenes cerebrales (con técnicas de TAC o RM) pueden detectar la atrofia del cerebro y ayudarían a descartar un accidente cerebrovascular, un exceso de líquido cefalorraquídeo (hidrocéfalo con presión normal) o un hematoma subdural. Los análisis de sangre y otras pruebas podrían mostrar la deficiencia de vitamina B12, problemas tiroideos, sífilis o el virus de inmunodeficiencia humana (VIH). La depresión también es una causa frecuente de síntomas semejantes a la demencia. Entre otras pruebas adicionales también pueden practicarse el electroencefalograma (EEG) o la punción raquídea. La exploración mediante técnicas de SPECT y PET (tomografía por emisión de positrones) parece promisoria para detectar las diferencias entre la DCL y la enfermedad de Alzheimer.

El Alzheimer y el Parkinson: diferencias y superposición con la DCL

La similitud entre la DCL y las enfermedades de Alzheimer y Parkinson, así como el hecho de que los cuerpos de Lewy también suelen encontrarse en el cerebro de los pacientes con estas dos últimas enfermedades, exigen que los profesionales médicos presten cuidadosa atención a los factores que individualizan la DCL.
  • Los trastornos de la memoria y otros problemas cognitivos se presentan tanto en la DCL como en el Alzheimer. Sin embargo, estos trastornos fluctúan con frecuencia en la DCL.
  • Los pacientes de DCL presentan un mayor grado de depresión que los enfermos de Alzheimer.
  • Los pacientes de las fases avanzadas de la enfermedad de Alzheimer, así como los pacientes de Parkinson que toman medicamentos para mejorar la motricidad y el temblor, también presentan alucinaciones. En la DCL, las alucinaciones se presentan en las fases iniciales, además de ser frecuentes, vívidas y detalladas.
  • Los fármacos neurolépticos (a veces denominados psicotrópicos) que se administran para reducir los llamados síntomas psiquiátricos de la demencia, como las alucinaciones, la agitación o la inquietud, inducen el parkinsonismo en algunos pacientes con DCL.
  • La esperanza de vida es ligeramente menor entre los pacientes con DCL que entre los de Alzheimer.
  • En la autopsia, el cerebro de los pacientes con DCL muestra placas seniles, que son propias de la enfermedad de Alzheimer. Otra característica del Alzheimer, los ovillos neurofibrilares, no se presentan o aparecen con menor frecuencia en los pacientes con DCL, y se concentran en la neocorteza. También pueden observarse otras características del Alzheimer: la pérdida de neuronas en ciertas zonas, las transformaciones espongiformes y la desconexión sináptica, las anomalías neuroquímicas y el déficit de neurotransmisores. Sin embargo, el cerebro de los pacientes con DCL muestra menos deterioro que el de los pacientes de Alzheimer.
  • En la DCL, los problemas del movimiento son espontáneos; los síntomas aparecen súbitamente. 
  • El temblor es menos pronunciado en la DCL que en el Parkinson. También, los pacientes con DCL responden menos a fármacos como la levodopa, que se utilizan en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson. La pérdida de neuronas en la sustancia negra no es tan grave en la DCL.
  • Tanto los pacientes con DCL como con Parkinson pueden presentar desmayos ocasionales y amplias alteraciones de la presión arterial.
  • Algunos enfermos de Parkinson presentan demencia en las fases avanzadas. Por lo general, la demencia es el síntoma inicial en la DCL.
  • Los pacientes con Parkinson pierden el neurotransmisor denominado dopamina; los pacientes con Alzheimer pierden el neurotransmisor denominado acetilcolina. Los pacientes con DCL pierden ambos.
  • En la DCL, tanto los síntomas semejantes al Alzheimer como los similares al Parkinson se presentan dentro de un lapso de un año.
A pesar de estas diferencias, el diagnóstico de demencia con cuerpos de Lewy no excluye el diagnóstico positivo del Alzheimer, el Parkinson u otras enfermedades comunes en la ancianidad.

Duración y tratamiento

Los pacientes con DCL tienen una esperanza de vida de entre 5 y 7 años desde el momento de aparición; el avance de la enfermedad es implacable y conduce a la demencia grave y a la inmovilidad. La DCL no muestra una sucesión de etapas, como es propio de algunas otras demencias. Algunos pacientes muestran un curso muy rápido de la enfermedad. La muerte suele producirse por neumonía u otras enfermedades. No existe una cura o un tratamiento específicos para detener el curso de la enfermedad.
Debe procederse con mucha cautela en el tratamiento de los posibles enfermos con DCL, lo que subraya la necesidad de un diagnóstico exacto. Debe vigilarse muy estrechamente el equilibrio entre los distintos medicamentos, porque algunos pacientes (aunque no todos) presentan reacciones adversas. Los fármacos antipsicóticos neurolépticos (tranquilizantes), como el haloperidol o la tioridazina, que suelen administrarse a los pacientes con Alzheimer para reducir la agitación o las alucinaciones, pueden producir reacciones adversas extremas en muchos pacientes con DCL y pueden provocar síntomas motores. El paciente que recibe estos medicamentos puede quedar catatónico, perder funciones cognitivas o presentar mayor rigidez muscular, consecuencias peligrosas para la vida. De igual modo, la levodopa y otros fármacos empleados para el tratamiento de los síntomas motores del Parkinson pueden incrementar las alucinaciones en los pacientes con DCL y agravar otros síntomas. La levodopa no suele ser muy útil para el tratamiento de los síntomas motores en los pacientes con DCL.
No obstante, algunos tratamientos farmacológicos parecen ser promisorios. Los inhibidores de la colinesterasa, como la tacrina, podrían servir como tratamiento alternativo y han mostrado eficacia contra las alucinaciones. Algunos fármacos antipsicóticos más recientes (seroquel, sertindola) podrían resultar seguros.
Los pacientes con DCL pueden permanecer en el hogar, con frecuentes reevaluaciones médicas y una adecuada vigilancia y supervisión. Los cuidadores deben estar siempre atentos al paciente, por su tendencia a caerse o perder la conciencia. La demencia impide que los pacientes aprendan nuevos hábitos que podrían ayudarles a superar los problemas motores. Es posible que en algunos días necesiten más ayuda que en otros, y pueden sentirse más tranquilos si el cuidador les desvía la atención cuando presenten alucinaciones. Los cuidadores pueden solicitar ayuda a los centros de recursos para cuidadores (Caregiver Resource Centers) existentes en California, y acudir a un centro de diagnóstico bien acreditado para proceder al diagnóstico inicial y el seguimiento. En otros estados del país, las agencias locales y estatales sanitarias y especializadas en la tercera edad podrán ser muy útiles.
https://www.caregiver.org/la-demencia-con-cuerpos-de-lewy

COMUNICÁNDOSE CON PACIENTE DE ALZHEIMER

AYUDANDO A LA PERSONA A COMUNICARSE
ancianosEl ayudar a alguien con Alzheimer a comunicarse requiere paciencia y comprensión.  A continuación damos algunas sugerencias para ayudar a su ser amado a dar el mensaje.
*  Mantengase calmado y tolerante.  Mírelo directamente a los ojos y tóquelo para tranquilizarlo y mostrarle que usted le está escuchando.
*  Demuestre interés en lo que está diciendo o sintiendo.
*  Póngale atención a su voz y gestos para ver si hay indicaciones de lo que él está sintiendo.  Algunas veces, sus emociones son más importantes que lo que está tratando de decir.
*  Si usted no entiendo lo que le está tratando de comunicar, hágaselo saber y anímelo a que le muestre o le haga gestos.
*  Si él no puede encontrar una palabra, se sentiría menos frustrado si usted le ofrece una idea.
*  Si él usa la palabra incorrecta y usted sabe lo que está trantando de decir, dígale la palabra correcta con cariño.  Si esto le molesta a él, no le corrija los errores futuros.
*  Si él está enfadado y no se puede explicar verbalmente, ofrézcale consuelo y tranquiliselo.  El tratar de hacerlo que explique puede enojarlo más.
AYUDANDO A LA PERSONA A ENTENDER
A continuación damos algunas sugerencias acerca de como puede usted ayudar a su ser querido a entender lo que está tratando de comunicarle:
+  Acérquese a él de frente pero recuerde que algunas personas se sienten más cómodos si usted les habla a la distancia de un apretón de manos.
+  Mantenga a un minimo la confusión, distracción y ruidos.
+  Empiece cada conversación identificándose usted y dirigiéndose a él por su nombre para orientarlo y hacerlo que le preste atención.
+  Hable despacio y claramente.  Use un tono de voz más bajo para que se sienta una sensación de calma.  Esto también ayudará a oir a una persona que no oye bien.
+  Póngale atención a su tono de voz.  El tono es tan imporante como las palabras que usted dice, porque la persona que tiene la enfermedad de Alzheimer puede sentir sus emociones.
+  Use palabras y oraciones cortas, simples y conocidas.
+  Expliquele sus acciones y divida los deberes e instrucciones en pasos claros y simples, dando un paso a la vez.
+  Repita las preguntas o la información usando las mismas frases y palabras usadas anteriormente.
+  Hable en términos positivos.  Limite el número de “no” y evite dar órdenes ásperas ó directas.68
+  Evite expresiones que él pueda tomar muy ligeramente, por ejemplo: “métete a la cama”.
+  Demuestre su pregunta dibujando, señalando o tocando las cosas.
+  Use nombres cuando se refiera a otros individuos en lugar de decir “él” o “ella”.
+  Trátelo con dignidad y respeto; recuerde que él es un adulto.  Con frecuencia es fácil menospreciar a alguien porque usted está usando palabras y oraciones simples.  Recuerde que los nombres cariñosos, tales como “querido” pueden sonar condescendientes también.
+  No le haga caso a alucinaciones o delirios inofensivos.  Una confrontación puede hacer peor la situación.  Responda con confianza.  Cambiele la idea hacia otra actividad.
+  Si parece que él no está prestando atención, trate de comunicarse nuevamente después de unos minutos.
+  Use comunicación no – verbal (una sonrisa, un abrazo), para reforzar la comunicación verbal o para comunicarse cuando ya no pueda entender las palabras.
COMUNICACIÓN NO VERBAL
La persona que tiene la enfermedad de Alzheimer puede entender el tocar de las manos mejor que las palabras.  Sosteniéndole la mano o poniendo su brazo alrededor de sus hombros puede transmitirle su mensaje cuando de otra forma no se puede.  Sin embargo, si la persona no le gustaba que lo tocaran antes de contraer la enfermedad de Alzheimer, es probable que haora no le guste que lo toquen tampoco.
Cuando usa la comunicación no – verbal, recuerde moverse muy despacio y tocarlo muy suavemente; no lo asuste.  Pongase de pie o agáchese cara a cara para mirarlo a los ojos.
Una sonrisa puede tranquilizarlo, un abrazo o un beso puede expresar cariño.  Una mirada a los ojos y las expresiones faciales pueden demostrarle que usted le está prestando atención.
La persona que tiene Alzheimer también puede usar la comunicación no verbal para expresar sus sentimientos.  Su observación y sentimientos.  Su observación y sensitividad lo ayudarán a usted a entender su mensaje.

La demencia no es locura


4_1alzheimersEs indispensable tener claros varios aspectos a la hora de atender en casa a una persona con demencia.  El primero es que no hay nadie igual, la naturaleza nos ha hecho a todos diferentes; por tanto, si nos enfermamos, todos reaccionariamos de diferente forma ante una misma enfermedad.  Es cierto que las personas que padecen algún tipo de demencia tienen un grupo de conductas que responden a características del tipo de demencia que padece, pero cada una va a tener una reacción diferente.
Nunca una persona con demencia es igual a otra.
No importa cuál sea el método que usted utilice, lo importante es que se facilite la vida, que la relación entre usted y el enfermo sea lo más armoniosa posible y que ambos (cuidador y enfermo) puedan mejorar la calidad de vida.
La demencia es una degeneración de las células cerebrales, de las neuronas; esto es de carácter progresivo y su origen es desconocido.  Ello provoca un deterioro, como confusión, desorientación, alteraciones en la concentración, olvidos, inestabilidad física, caídas, debilidad, ansiedad, temores, ánimo deprimido, insomnio, apatía, cambios en el comportamiento, hostilidad, irritabilidad, violencia física y verbal, descuido físico, cambios de personalidad, dependencia del cuidador.
Esta enfermedad no es locura, pese a que mucha gente cree que la demencia es locura.
Afecta una gran cantidad de personas y no está relacionado con el nivel educativo de las personas.
Es una enfermedad sociosanitaria y es llamada de esta forma porque afecta aún más que las otras enfermedades a la persona  que convive con los afectados.
Los cuidadores suelen presentar deterioro en las áreas físicas y psíquicas.  Existe un síndrome que se llama síndrome del cuidador:  El deterioro se da por fases.
RECOMENDACIONES
Es importante que la familia comprenda la enfermedad.  Si la persona está todavía trabajando, seráanciana_cuidador_g conveniente pedir la incapacidad laboral por enfermedad.  Es impresindible que se explique a la persona que todavía puede comprender por qué se van a hacer los trámites.
Procure que las salidas a la calle sean siempre en compañia de alguna persona para evitar que se pueda extraviar, además es útil colocarle algún tipo de identificación con el nomre, la dirección y el número de teléfono.  Cuando sale con esta persona, trate de nombrarle los sitios por donde pasan, con el fin de ayudarlos a recordar.  Buscando diferentes tipos de excusas, evite que la persona maneje.
Acepte sin protestar los posibles reproches que en muchas ocasiones el enfermo le va a hacer a causa de las pérdidas o extravios generados por la falta de memoria.  Quítele importancia y explíquele que a usted también se le pierden las cosas.
Ayúdelo a que inicie un diario sobre lo que hizo durante el día, de esta manera llevará un reconocimiento del día, del mes y del  año y le fortalecerá la memoria.
Debido a que pierden su concentración con mucha facilidad, escríbale en una pizarra las tareas que debe hacer, desde la hora  de levantarse, baño, vestirse, desayuno, almuerzo, cena, etc., hasta la hora de acostarse.  Si hay un cambio de itinerario, expliqueselo las veces que sea necesario.
Si se molesta por estas medidas, dígale que es para que a usted no se le olvide.  Un calendario bien grande es de mucha utilidad, en donde usted pueda escribir todos los días.
Generalmente preguntan con mucha frecuencia la hora; por esto conviene tener un reloj grande en el área donde permanece más tiempo.
Simplifique las decisiones, ofrézcale una o dos alternativas para comer, vestir, pasear, etc.
Procure distraerlo cuando se irrite porque se da cuenta de que comete muchos errores u olvidos.  No le corrija porque esto hará que se sienta todavía más frustrado.
Háblele siempre en positivo y despacio, procure no recriminarle ni quejarse.
leyendo-al-abuelo-ankerbEs útil leerles en voz alta, si esto lo irrita o usted ve qu ele genera confusión, dígale que le duelen los ojos y que otro día lo hará.
Si nota que le cuesta concentrarse, invitelo a que él lea un poquito.  Si lo hace por varios días consecutivos y esta respuesta es positiva, es importantísimo que se haga una rutina.
El peligro de las caídas es más frecuente que ocurra durante la noche, por eso es importante no hacer cambios en el mobiliario y poner una luz pequeña por la noche.
Si su paciente se levanta durante la noche y se viste, posiblemente es porque ve la ropa en una silla o el closet abierto.  Si es así, procure que no vea la ropa.
Tenga junto al teléfono una lista de los números más útiles y prácticos para usted, el de sus hijos, médico, hospital, bomberos, cerrajero, ambulancia, etc.
Procure no dejar medicinasque esté tomando a su alcance, guárdelas en un cajón cerrado.  Utilice un organizador de medicinas para evitar equivocaciones. Es indispensable que la responsabilidad del cuidado no recaiga solamente en una persona.
No es conveniente cambiarle residencia porque esto hará que se desoriente más.
No oculte que su familiar padece de esta enfermedad.  Es más, comuniquelo a sus vecinos y amigos.  De esta forma no les extrañará su comportamiento y lo tratarán con más consideración y cariño.  También les hará ver que todos somos enfermos en potencia.
Muchas veces, un centro diurno especializado es muy recomendable para el descanso del cuidador y para que la persona tenga otro tipo de estimulación mental.
Por Lic. Jenny Mora, Psicogerontóloga

DIEZ SEÑALES DE ALARMA DE LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER

DIEZ SEÑALES DE ALARMA DE LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER
 
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1. Pérdida de memoria
Es muy común olvidar nombres de compañeros, números telefónicos, acudir a una cita importante y recordarse de ello más tarde. Pero quienes padecen Alzheimer, pueden tornarse más frecuentes, olvidar más cosas y nunca más volver a acordarse de ellas.

2. Dificultad para llevar a cabo tareas simples, comunes o familiares

La gente ocupada, puede ser que se distraiga de vez en cuando y olvidar algún platillo que está preparando en la cocina, haber dejado algo en la estufa o no haber servido algún platillo. La persona con Alzheimer, no sólo olvidará haber servido la comida, sino haberla hecho o preparado.

3. Problemas de lenguaje
Todo mundo tiene en ocasiones problemas para encontrar la palabra correcta o adecuada, pero una persona con Alzheimer, no sólo olvida palabras sumamente sencillas, sino que además las substituye haciendo sus frases o lenguaje, la mayoría de las veces, incomprensible.

4. Desorientación en el tiempo y el espacio

Es muy normal el olvidar el día o la fecha en la que estamos o de pronto olvidar a dónde vamos o que vamos a comprar ya estando en la tienda; pero la persona con Alzheimer puede fácilmente perderse en su propia calle, su propia colonia, no saber dónde están, ni cómo llegaron ahí, ni tampoco cómo regresar a su casa.

5. Pobreza o disminución de juicio

No llevar u olvidar el suéter, la chamarra o un abrigo en una noche fría es algo muy común que sucede a toda la gente; sin embargo, una persona con Alzheimer, no sólo olvidará por completo lo anterior, sino que además, podrá vestir de manera inapropiada, no sabiendo cómo ponerse la camisa, falda, blusa o el pantalón; vestir varias prendas una sobre la otra, ir en bata a la tienda, ponerse suéter cuando hace mucho calor, entre otras cosas.

6. Problemas de pensamiento abstracto

Llevar un buen balance en el estado de cuenta de una chequera a veces es más complicado de lo que parece; pero una persona con Alzheimer ni siquiera puede hacer operaciones sencillas como sumas o restas, llenar los espacios correspondientes en un cheque o ficha de depósito, indicar su número de cuenta correcto o, incluso, hasta el nombre.

7. Colocar objetos en lugares que no corresponden

Cualquiera puede de repente colocar las llaves o la billetera en un sitio que no corresponde. La persona con Alzheimer no sólo hace esto, sino que además coloca o guarda los objetos en los sitios más inimaginables posibles, como el poner la plancha en el refrigerador, un reloj en la azucarera, la billetera debajo del colchón o el cepillo de dientes en un zapato, y luego no saber dónde los dejó.

8. Cambios en el estado de ánimo o de conducta

Todo mundo experimente cambios de conducta, enojarse, reírse, ponerse triste; pero una persona con Alzheimer, sus cambios van de un lado a otro, pasando de la risa al llanto, del llanto al enojo, del enojo a la risa.

9. Cambios en la personalidad

La personalidad de la gente cambia, por lo común, con la edad; en tanto, la personalidad de una persona con Alzheimer cambia drásticamente volviéndose enojón, suspicaz o miedoso.

10. Pérdida de iniciativa

Es normal que uno se sienta cansado o agotado por el trabajo, las actividades o compromisos sociales y que luego uno quiera descansar. Pero la persona con Alzheimer simplemente ya no le interesa nada, se vuelve sumamente pasivo, apático, indolente, requiriendo ser, más que motivado, casi empujado a salir o hacer algo.

Estimulación Mental del Paciente con Demencia en el Hogar

 ¿Por qué es importante la  estimulación mental?imagen1
Contribuye a enlentecer el desarrollo de la enfermedad.
Asegura que la persona sea funcional y autónoma por un mayor tiempo, lo que va a mejorar la calidad de vida, tanto del paciente como del cuidador.
Mejora habilidades y destrezas físicas, emocionales y sociales, además de la mental.
Le da un sentido de dignidad a las actividades de la vida: SENTIDO A LA VIDA cuando ya no hay posibilidad de mejorar.
*  ¿Qué no se debe hacer a la hora de realizar estimulación mental?.
Nunca obligar a la persona, ¡RESPETO!.
No infantilizar a la persona mayor, ¡DIGNIDAD!.
No forzar a realizar las mismas actividades todo el tiempo:
+ Entender que la persona quizá pueda realizar las actividades pero a su tiempo personal.
+ Evitar lapsos de tiempos prolongados para la estimulación mental.  Permitir a la persona que mida su propio tiempo.
+ No evidenciar los errores, por el contrario reforzar toda participación de la persona, sea ésta correcta o incorrecta.
+ No presionar (“¿Cómo no te vas a acordar?”, “es muy fácil” “así no es”). No contradecir esto podría generar ansiedad para ambos, tanto cuidador como adulto mayor.
imagen2+ FLEXIBILIDAD (cambiar de actividad si así lo requiere la persona).
+ TOLERANCIA Y PACIENCIA.
+ No exponerlos a ambientes de peligro físicos manifiestos.
+ Tomar en cuenta las capacidades de la persona, para sí adaptar las actividades para la misma, y evitar frustraciones y sentimientos de impotencia.
+ Evitar la rigidez: procurar que las actividades sean recreativas y entretenidas.  El objetivo debe ser que pase un rato agradable y al mismo tiempo se mantenga activo.
+ No hablar de la persona en frente de ésta como si no estuviera presente.  Siempre hacerla parte de la situación.
CON RESPECTO A LA VOZ:
+ Utilizar frases e instrucciones cortas y claras.
+   Evitar hablar rápidamente.
+  Usar un tono y volumen de voz adecuado.
*  ¿Cómo debe ser un espacio físico para la estimulación mental?
Buscar espacios amplios, evitar lugares cerrados,  ya que generan ansiedad.
Adaptar los espacios a las necesidades de la persona, de manera tal que todas las cosas en dicho lugar sean manipulables por ellos (as).
Los espacios no deben ser peligrosos:
+ Evitar elementos que obstaculicen su movimiento.
+ Remover objetos con los que puedan dañarse (cuchillos, martillos, clavo, líquidos resbalosos o tóxicos, entre otros).
Iluminación y temperatura adecuadas.
Los espacios no deben estar saturados, pero sí deben ser ricos en estímulos imagen31(piedras, conchas, tarjetas, botones, tornillos, cajas para guardar elementos, etc.).
Espacios libres de ruido e interrupciones que puedan ser distractores para la persona adulta mayor.
Lograr un espacio visualmente agradable para la persona (por ejemplo, buscar el cuarto de la casa que la persona disfrute más).
Evitar colores fuertes en el lugar que puedan alterar el ánimo de la persona.
*  Áreas de trabajo (cocina, oficina entre otros)
COCINA:
Se puede utilizar este espacio para estimular los sentidos de la persona (olfato, vista, tacto, gusto).
Permitir que laven algunas verduras.
Categorizar y ordenar elementos por colores, formas, etc.
Limpiar frijoles.
Acomodar cucharas.
Permitir que hagan actividades como revolver (sustancias que no estén calientes) y amasar.
JARDIN:
Realizar caminatas (esparcimiento).
Observar elementos del jardín (flores, plantas, animales) y conversar sobre los mismos.
Realizar actividades de jardinería, en conjunto con la personas (transplantar, sembrar, regar, cosechar, entre otros).
Etiquetar las diferentes plantas o flores del jardín.
BAÑO:
Conversar con la persona sobre el baño o sobre cualquier otro asunto, como el objetivo de que éste sea un momento AGRADABLE.
Tener música confortable a la hora del baño.
Hacerlos participes de las actividades del baño:
+ Permitirles llevar paños, ropa.
+ Tener jabones, espumas y diferentes elementos de diversos colores, formas y texturas no peligrosos, que puedan ser manipulabes por la persona.
OBJETOS DE OFICINA:
imagen4Utilizar imágenes en revistas, libros, periódicos, con el fin de que la persona converse sobre esto, o que recuerde elementos de la imagien luego de haberla observado (actividad de la memoria).
Utilizar álbumes de fotos y conversar al respecto.
Acomodar lapiceros, lápices, clips, etc.
Proporcionarle hojas, libros para manipular (que se puedan romper, ensuciar, etc.).

martes, 26 de julio de 2016

Los signos y síntomas de la enfermedad de Alzheimer

Signos y Síntomas

Los signos y síntomas de la enfermedad de Alzheimer

Muchas personas experimentan olvidos o retrasos leves de memoria, que son parte del proceso normal de envejecimiento. Todos tenemos dificultad ocasional para recordar una palabra o el nombre de alguien. Sin embargo, una persona con la enfermedad de Alzheimer u otros tipos de demencia, encontrará estos síntomas cada vez más frecuentes y graves.Por ejemplo, cualquiera de nosotros podría olvidar donde colocamos nuestras llaves del vehículo. Una persona con la enfermedad de Alzheimer puede colocar las llaves en un lugar inusual, como el refrigerador. O, él o ella no pueden recordar para que se usan las llaves.

Los signos de alerta temprana de la enfermedad de Alzheimer

Los signos que pueden indicar la enfermedad de Alzheimer pueden incluir:
  • Cambios en la personalidad
  • Deterioro en la capacidad de movimiento o al caminar
  • Dificultad para comunicarse
  • Bajo nivel de energía
  • Pérdida de memoria
  • Cambios de estado de ánimo
  • Problemas de atención y orientación
  • Incapacidad de resolver operaciones aritméticas sencillas
En general, puede ser el momento de solicitar una evaluación por un médico cualificado para determinar si la pérdida de memoria u otro síntoma en usted o un ser amado, esta:
  • Aumentando en frecuencia o gravedad
  • Interfiriendo con las actividades diarias (como tareas laborales o quehaceres del hogar)
  • Haciendo una impresión en sus amigos y familiares

Etapas y síntomas de la enfermedad de Alzheimer

Por lo general la enfermedad de Alzheimer avanza gradualmente, con una duración de dos a 20 años, con un promedio de siete años en los Estados Unidos. Los científicos ahora saben que la enfermedad de Alzheimer existe en el cuerpo de una persona mucho antes de que aparezcan los síntomas. Los investigadores llaman a esto la fase preclínica o pre-sintomática. Una vez que aparecen los síntomas, aumentan en intensidad a medida que una persona con la enfermedad de Alzheimer va desde la primera hasta las etapas finales de la enfermedad.Las etapas de diagnóstico clínico y sus síntomas incluyen:

Deterioro cognitivo leve (DCL) debido a la enfermedad de Alzheimer o efecto prodrómico

Los científicos han identificado una condición entre la pérdida normal de memoria relacionada con la edad y la demencia llamada deterioro cognitivo leve (DCL). Las personas con DCL tienen problemas de memoria, pero son capaces de realizar actividades rutinarias. El DCL a menudo conduce a la enfermedad de Alzheimer, pero no todos los pacientes con DCL desarrollarán Alzheimer.Los síntomas pueden incluir:
  • Problemas de memoria, que los demás perciben
  • Condiciones del estado de ánimo como depresión, ansiedad, irritabilidad o apatía
  • Bajo rendimiento en pruebas cognitivas

Leve (etapa 1)

Al principio de su afección, las personas con la enfermedad de Alzheimer pueden:
  • Ser lentos en su habla y su comprensión
  • Experimentar cambios leves de pérdida de memoria y de su estado de ánimo
  • Tener dificultad para aprender cosas nuevas
  • Perder energía y espontaneidad, aunque los demás no lo puedan notar
  • Perder el hilo del pensamiento a mitad de frase
  • Todavía realizar actividades básicas en forma independiente, pero tal vez necesiten ayuda con las tareas más complicadas

Moderada (etapa 2)

En esta etapa, la persona comienza a ser incapacitada por la enfermedad:
  • Las personas con Alzheimer pueden recordar el pasado distante y, a la vez tener dificultad para recordar hechos recientes.
  • Tienen dificultad para reconocer la fecha, la hora y el lugar.
  • Pueden inventar nuevas palabras a medida que pierden su vocabulario viejo.
  • No pueden reconocer rostros familiares antes conocidos.

Grave (etapa 3)

En esta etapa final, los pacientes de Alzheimer:
  • Pierden la capacidad de masticar e ingerir alimentos
  • Quedan postrados en cama y se vuelven vulnerables a la neumonía y otras enfermedades
  • Se vuelven cada vez menos receptivos
  • Pierden el control corporal y necesitan atención constante
  • No reconocen a nadie
Eventualmente, un paciente de Alzheimer sucumbe a un estado de coma y a la muerte, como resultado de la etapa final de la enfermedad de Alzheimer, o de una condición médica que ocurre simultáneamente como la neumonía.Debido a que un adulto mayor con Alzheimer puede tener varias condiciones médicas, y porque todavía hay un estigma asociado con esta enfermedad, algunos científicos creen que la enfermedad de Alzheimer a menudo se pasa por alto o no se reporta como la primera causa de muerte en los certificados de defunción estatales. La enfermedad fue catalogada como la sexta causa principal de muerte en los Estados Unidos en 2013, según los datos más recientes recopilados por los Centers for Disease Control (Centros para el control y la prevención de enfermedades). Sin embargo, algunos estudios sugieren que la enfermedad de Alzheimer puede ser en realidad la tercera causa de muerte, después de las enfermedades cardíacas y el cáncer.