sábado, 7 de diciembre de 2019

Hagamos conciencia

Los juegos pirotécnicos son bonitos pero hay efectos negativos que no imaginamos, como por ejemplo un enfermo que tiene Alzheimer y al escuchar las detonaciones se asusta demasiado porque no sabe lo que está ocurriendo y se puede descontrolar mucho.... 

Hagamos conciencia! 

viernes, 6 de diciembre de 2019

Cuadernillos de estimulación cognitiva

Les dejamos una web muy interesante donde podrán descargar unos cuadernillos de estimulación cognitiva con varios ejercicios. 

Sólo tienen que ingresar al link y pinchar en el libro para poder obtenerlos. 
Esperamos que les sea de mucha utilidad.

jueves, 5 de diciembre de 2019

Aspectos a tener en cuenta al vivir con una persona anciana.

Aspectos a tener en cuenta al vivir con una persona anciana.

1- Define los límites con todos y cada uno de los que comparten un espacio de vida con vosotros, tanto físicos como mentales. No se debe invadir a nadie sin permiso.

2- Aprende a aceptar las decisiones de la persona. Es posible que no puedan recoger las cosas si las sueltan (límpialas bien antes de dárselas), tanto en la cocina como en el baño, y puede que se olviden de apagar los aparatos y luces, o de cerrar las puertas. No asuma que esa persona está actuando así deliberada o desconsideradamente. Ofrécete a hacer cosas por ellos, si puedes, y espera a ver si lo que viste como una omisión, fue una cosa deliberada por su parte. Por ejemplo, pueden preferir tener una suave luz dada toda la noche en el pasillo.

3- Distingue entre lo que se puede mejorar y lo que no puede ser mejorado en términos de salud, limitaciones funcionales y movilidad. No pienses de antemano que a causa de su edad esta condición es normal, ya que hoy en día muchas investigaciones demuestran que, no sólo se puede mantener una buena salud, y funcionar relativamente bien hasta el último año de vida, sino que incluso, se pueden mejorar algunas condiciones físicas y mentales, con la administración y verificación periódica de suplementos nutricionales metabólicos. Existe discriminación por razones de edad también a causa de la compasión, y no hay que caer en la trampa de pensar que “no hay nada que hacer”.

4- Revisa los medicamentos con ellos (con su consentimiento). Lista los medicamentos, así como las advertencias por la interacción entre ellos, así como las instrucciones para tomar los distintos medicamentos: ya sea tomarlos en ayunas, o tomarlos con los alimentos, etc.

5- Observa los cambios de humor o de comportamiento. A menudo, las personas mayores no reconocen que algo les molesta, o que están con dolor, no pueden dormir, o que tienen problemas para comer, y estas causas pueden ser indicaciones de que se debe buscar ayuda médica profesional.

6- Mantén la casa organizada y despejada, especialmente en las situaciones en que la persona tenga limitada su movilidad, que utilice un andador, una silla de ruedas, u otra ayuda de movilidad, o que su visión sea deficiente. Hablen acerca de la instalación de ayudas para la movilidad (si está dentro de sus posibilidades) y si la persona puede utilizarlas. Esto puede incluir barras en el baño y la bañera, un asiento en la ducha, o una rampa para sillas de ruedas. Una alternativa que ahorra espacio en lugar de la rampa es un elevador eléctrico de sillas de ruedas.

7- Estate atento a la temperatura de la casa. Las personas mayores pueden ser unas veces muy sensibles al frío, y otras veces, al calor.

8- Ten en cuenta las necesidades especiales en la dieta, la ingesta de sal, etc. Las personas mayores tienen a menudo dietas restrictivas, y se ven tentados al igual que el resto de nosotros. El azúcar y la sal son dos alimentos que están a menudo limitados.

9- Ten respeto a esa persona y dale privacidad, tanta como puedas. Ellos pueden necesitar ayuda con la higiene personal, y eso no es una cosa cómoda para cualquiera de nosotros, pero cuando sea posible, deberían tener la mayor privacidad y espacio personal, dentro de lo que podamos decir que se pueda permitir siendo prácticos.

10- Ten mucho cuidado con los estafadores y los defraudadores que se aprovechan de las personas mayores. Esto incluye a los timadores, comerciantes y algunas personas que operan bajo el disfraz de pertenecer a organizaciones religiosas. No te ofendas si tu propia oferta de ayuda es puesta bajo control por otras personas.

11- Mantén cuidadosamente su documentación si no son capaces de hacerlo ellos. Esto debería incluir donde está su familia o aquellas personas que ellos tengan especial interés, y cómo ponerse en contacto con ellos, la información médica de emergencia, registros bancarios, documentos de seguro, información comercial y otros si quieren que usted los cuide.

12- Ayuda a la persona (si eres capaz) a mantener sus necesidades básicas de aseo presentables. A menudo las personas mayores no se pueden cortar las uñas, peinar o cepillar el pelo, o ponerse los zapatos y la corbata.

13- Sé respetuoso, cortés, y consciente de los sentimientos y las ideas de la persona. Evita tratar a esa persona como un niño. Las personas mayores han experimentado la vida mucho más profundamente de lo que suele parecer. Hazles preguntas, aprende de sus experiencias, y anímales a ser felices.

14- Apoya a la persona mayor a tener autonomía para tomar sus propias decisiones en la vida, y no sustituir su propio juicio. Todo adulto tiene la capacidad de tomar por lo menos algunas decisiones, si no todas, a fin de ayudar a mejorar la capacidad de la persona a elegir y hacer lo máximo posible para sí mismo. No asuma que por el mero hecho ser de edad avanzada, la gente no puede manejar sus propios asuntos, incluso si usted no está de acuerdo con ellos.

15- Entiende los antecedentes socioeconómicos de la persona mayor, y los importantes acontecimientos históricos que esa persona ha experimentado. Haber vivido sucesos como guerras, depresiones económicas, desastres y agitaciones políticas, debe de haber producido un gran impacto en una persona, sobre todo durante los años jóvenes de formación.

Mi mamá quiere que le compre una memoria.

Mi mamá quiere que le compre una memoria.

¿Una memoria? Yo quiero que me compres una…
Así respondió  mi madre cuando mi hermana preguntaba por su memoria flash, extraviada en algunas de sus nunca ordenadas carteras.
Cómo explicarle que la memoria que ella quiere no es la que mi hermana buscaba. Cómo, si la que ella necesita se la ha arrebatado el mal de Alzheimer...
Es triste saber que no recuperará su memoria y que, por el contrario, cada día que pase la irá perdiendo más, hasta olvidarse de su propio nombre.

Mi madre padece de Alzheimer. De un día a otro comenzaron a fallarle algunos recuerdos y el presente a confundírsele con el pasado.
Tal vez nunca imaginó  terminar por encontrarse en un mundo perdido. Llora cuando quiere recordar y no puede. Salta de alegría, como una niña, cuando recuerda algo.
Hace un tiempo recitaba poesías, que aprendió mucho antes, para demostrar que estaba curada. Se ríe, contenta, sin saber qué pasa…
Ahora ya no recuerda que tuvo tres hijas y en el mejor de los casos habla de nosotras como si fuéramos pequeñas. Cuando alguien me nombra, pregunta, sin percatarse de que estoy a su lado: “¿Dania?, ¿Dónde está, que hace meses no viene por aquí?”

El Alzheimer, enfermedad degenerativa, afecta al cerebro y origina un deterioro gradual y progresivo de la memoria, de la percepción del tiempo y del espacio, del lenguaje y, finalmente, de la capacidad de cuidar de uno mismo.

Cuando una persona recibe la noticia de que lo padece, su familia cree que todo ha terminado, que algo imposible de superar acaba de ocurrir en sus vidas. Pero no es así. A partir de ese momento hay mucho que hacer por la calidad de vida del enfermo y de sus familiares más cercanos.

Aprender a convivir con el Alzheimer marca la diferencia, determina si en lo adelante será la mejor vida posible para el enfermo y sus familiares, o el drama. Lo más difícil de la enfermedad, tal vez, no es el propio paciente, sino su cuidador.

Ese es el trabajo de mi papá, hoy dedicado por completo a esa otra persona mentalmente impotente que hasta hace poco era su fiel esposa. Mami, su compañera de toda la vida, su cuidadora en el amor y guardiana de todas sus cosas, la que le preparaba el café, sus comidas, su ropa; su apoyo en tantas batallas, ahora es atendida por él, como una hija pequeña.

Mimos, medicinas, baño, alimentos a su hora y hasta algún regaño de vez en vez. Papi ha dejado de vivir por él, para vivir por ella.
Mami ya no lo reconoce y hasta lo ahuyenta de la cama en las noches. Al mismo tiempo, no puede estar sin él y lo busca por toda la casa; una casa que ya le es desconocida y en la cual se pierde.

A los que cuidan enfermos de Alzheimer debería reconocérseles de algún modo esa entrega que a veces dura gran parte de sus vidas. Yo,  por lo pronto, se la reconozco al mío, que con callada paciencia, tiernamente, cuida a mi madre tratando de disimular el sufrimiento que no pueden esconder sus ojos, aparentando una sonrisa que jamás volverá a ser la misma.

Tomado de El Sillón del Abuelo

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Deambulación

Algunas personas que padecen de Alzheimer tienden a deambular y salirse de sus casas o alejarse de quienes las cuidan.

Saber qué hacer para limitar esa conducta puede proteger a la persona y evitar que se extravíe y pierda.

- Asegúrese que la persona lleve consigo algún tipo de identificación o que use una pulsera médica.
- Si la persona se pierde y no es capaz de comunicarse adecuadamente, la identificación servirá para alertar a la gente sobre la condición médica de la persona.
- Notifique con anticipación a los vecinos y a las autoridades locales que la persona tiene la tendencia de deambular.
- Mantenga una fotografía reciente o un video de la persona con Alzheimer para ayudar a la policía en caso de que la persona se pierda.
- Mantenga las puertas cerradas con llave. 
- Considere la opción de colocar una cerradura que se cierra con llave por dentro, o una cerradura adicional colocada en una parte más alta o más baja de la puerta. 
- Si la persona puede abrir la cerradura porque le es familiar, un Nuevo picaporte o cerradura puede ayudar.
- Instale un “sistema de anuncio” que suena cuando la puerta se abre.

ANTICIPARSE A QUE SE PIERDA

ANTICIPARSE A QUE SE PIERDA

Algo que preocupa mucho a los familiares de un enfermo de Alzheimer es que pueda perderse. En un momento puede salir de casa y luego no saber regresar. Si esto ocurre no pierda la calma, pida ayuda a la policía y búsquelo en las cercanías. Ante esta eventualidad lo mejor es prevenir y el uso de una pulsera identificativa puede ser una gran ayuda, simplemente con que grabemos su nombre, “Tengo Alzheimer” y un número de teléfono será un punto mas de seguridad para el paciente.

Ante cualquier comportamiento de este tipo conviene no perder los nervios – y si llegamos a perderlos no castigarnos excesivamente por ello, somos humanos-, no discutir con el enfermo – eso sólo conseguirá alterarlo mas-, buscar siempre una alternativa que pueda ser atractiva para él/ella.

(Imagen de referencia tomada de Internet)

Deambular

6 de 10 personas con Demencia suelen deambular. Una persona con Alzheimer podría no recordar su nombre o dirección, así como sentirse desorientado aún en lugares conocidos. Esto puede ser peligroso ya que podría perderse.

Recuerda que tu ser querido con Alzheimer puede empezar a deambular y es importante que no salga de casa sin un acompañante.