domingo, 12 de diciembre de 2021

Las personas no se olvidan

 “Yo pienso que las personas no se olvidan.


No puedes olvidar quien un día te hizo sonreír, quien te hizo latir el corazón, quien te hizo llorar por horas enteras.


Las personas no se olvidan.

Cambia el modo en el cual las vemos, cambia el lugar que ocupan en nuestro corazón, el lugar que ocupan en nuestra vida.


Hay personas que han sacado lo mejor de mí, sin embargo ahora entre nosotros, hay un simple 'Hola' solamente.


Hay personas que han tomado mi corazón y lo han reducido en miles de pedazos, sin siquiera pensarlo dos veces.


Hay personas que han entrado en mi vida de puntillas… y han salido de ella exactamente del mismo modo.


Hay personas que han creado un desastre, que han trastornado mis planes, que han confundido mis ideas.


Hay personas que pese a todo, aún son parte de mi vida.


Hay personas que han llegado a ella y no se han alejado nunca más.


Hay personas que, pese a que yo jamás las he escuchado, siempre han estado.


Y luego... hay personas que aún no hacen parte de mi vida, pero que algún día tal vez, serán las personas más importantes para mí.


Hay personas que, aunque me hayan hecho derramar lágrimas, me hayan trastornado la vida... me han enseñado a vivir. Me han enseñado a ser aquello que soy. Y, aunque si hoy entre nosotros queda solamente una sonrisa o un simple saludo, formarán parte de mi vida por siempre.


Yo no olvido a quien, al menos una vez, ha tocado mi vida. Porque si lo han hecho, significa que el destino ha querido que me encontrara con ellos antes de continuar mi camino".

La mirada es eterna


Pasarán los años,

ya no seremos aquellos que un día fuimos,

no tendremos, el mismo pelo

ni la misma ropa

ni las mismas ganas...

Pero ni el tiempo

ni toda una vida,

podrán apagar el brillo de unos ojos,

nada ni nadie podrá cambiar la luz de tu mirada,

si estás enamorado, resplandecerá,

si estás enojado, se perderá,

si estás feliz se iluminará,

si estás triste, se apagará.

La mirada siempre permanece, 

te acompaña, 

no cambia, 

no miente jamás,

la mirada es eterna.

Reglas sociales básicas

 Algunas normas sociales que pueden ayudarte.

(Nota: el reto es leerlo todo)


1. No llames a nadie más de dos veces seguidas. Si no responde a tu llamada, asume que tiene algo importante que hacer.


2. Devuelve el dinero que pediste prestado antes de que la otra persona recuerde que te lo prestó. Esto muestra tu integridad y carácter. Lo mismo ocurre con paraguas, bolígrafos y libros.


3. Nunca pidas el plato más caro del menú cuando alguien te invite una cena. Si es posible, pídele que ordene el plato que elija para ti.


4. No hagas preguntas incómodas como “Oh, ¿todavía no estás casado” O “¿No tienes hijos?”, o “¿Por qué no compraste una casa?” O “¿por qué no compras un auto?”. 

No es asunto tuyo.


5. Siempre abre la puerta a la persona que viene detrás de ti. No importa que sea niño o niña, señor, señora o joven. Uno no se hace pequeño tratando bien a alguien en público.


6. Si tomas un taxi con un amigo y paga ahora, intenta pagar la próxima vez.


7. Respeta los diferentes tonos de opinión. Recuerda que lo que es el número 6 para ti será el 9 para la persona que está enfrente. Además, una segunda opinión es buena para una alternativa.


8. Nunca interrumpas a la gente que habla. Dejen que se desenvuelvan. Como dicen, escúchenlos a todos y fíltrenlos a todos.


9. Si estás bromeando con alguien y no parece apreciarlo, para y nunca lo vuelvas a hacer. Esto le anima a hacer más y muestra cuánto lo aprecias.


10. Di “gracias” cuando alguien te ayude.


11. Alaba en público. Critica en privado.


12. Casi nunca hay razón para comentar el peso de una persona. Sólo di: "Te ves fantástico". Si quieren hablar de su pérdida de peso, lo harán.


13. Cuando alguien te muestra una foto en su teléfono, no deslizes a la izquierda o a la derecha. Nunca sabes lo que va a seguir.


14. Si un colega te dice que tiene una cita con el médico, no le preguntes para qué es, simplemente di “Espero que estés bien”. No los pongas en la posición incómoda de tener que contarte sobre su enfermedad personal. Si quieren que lo sepas, lo harán sin tu curiosidad.


15. Trata al agente de mantenimiento con el mismo respeto que al CEO. Nadie está impresionado con la grosería con la que puedes tratar a alguien de tu rango, pero la gente se dará cuenta si los tratas con respeto.


16. Si una persona te habla directamente, mirar tu teléfono es grosero.


17. Nunca des consejos antes de que te los pidan.


18. Cuando conoces a alguien después de un largo tiempo, a menos que quiera hablar de ello, no le preguntes su edad, titulo o su salario.


19. Preocúpate de tus asuntos, a menos que estés directamente interesado - mantente fuera.


20. Quítate las gafas de sol si hablas con alguien en la calle. Es una señal de respeto, además, el contacto visual es tan importante como tu discurso.


21. Nunca hables de tus riquezas en medio de los pobres. Igualmente, no hables de tus hijos en medio de los estériles.


22. Después de leer un buen mensaje, trata de decir “Gracias por el mensaje”.

miércoles, 8 de diciembre de 2021

Pase lo que pase, nos vemos en casa

Mucha gente piensa que vivir en pareja es siempre color de rosa... pero esta es la verdadera realidad.


Vivir con la persona que amas no es lo que todos piensan que es.


No te levantas temprano por la mañana para desayunar juntos en la cama.  

No es acurrucarse en la cama juntos hasta que nos dormimos tranquilamente cada noche.  

No es tener siempre la casa limpia y la comida perfecta recién hecha todos los días.


Vivir con la persona que amas es discutir por cosas simples, como quién olvidó sacar la basura... 

Es dormirse porque el día ha sido duro y estás agotado...

Es discutir por temas financieros…

Es alguien que te quita las sábanas cuando duermes y te despiertas por el frío...

Discutir y saltar por nada, solo por cansancio, etc.


Pero a pesar de todo, todos los días esperas ver a esa persona con muchas ganas o te vas a casa todos los días para encontrarte con esa misma persona que sabes que te ama y se preocupa por ti.


Te ríes en el momento en que accidentalmente hizo algo gracioso, es imitarse el uno al otro, es preparar la cena juntos mientras hablamos y hacer que sea más fácil de llevar porque ambos tuvimos un día complicado.


Es vivir una crisis emocional y tener a alguien que con amor se sienta a tu lado y te abraza y te dice que todo estará bien, que todo irá bien... y tú lo crees.


Es amar a esa misma persona incluso cuando te vuelve jodidamente loco y te saca de tus casillas.

Vivir con la persona que amas es discutir por nimiedades, tontas y constantes...

Pero también es tener un amor que muchas personas pasan la vida buscando. O que muchas veces intentaron arrebatarte, pero ese amor fue mas fuerte... 

No es perfecto y es muy difícil mantenerlo equilibrado todos los días, pero es maravilloso y lo mejor que puedes experimentar, porque si fuera fácil, que pena si fuera fácil, porque entonces, no valdría la pena.


Con altos y bajos pero sigamos juntos.❤️

Algunas personas descansan en el puente


!!Si en casa tienes un enfermo dependiente, tú... tú no tienes puente!!

Salvo que algún familiar te mire a los ojos (no solo te vea) y traduzca tus ojeras en cansancio y aunque tú niegues el estrés que objetivamente se te nota, se ofrezca quedarse con el padre, la madre, o ambos y de su boca escuches: !Vete a descansar, lo necesitas, yo los cuido!. Entonces y solo entonces... !Podrás tener puente!

( Gloria Martin Diez )

domingo, 5 de diciembre de 2021

Las personas con Alzheimer también pueden disfrutar la navidad



Las fiestas de Navidad son una fecha muy importante tanto para niños como para mayores, ya que se acostumbran a celebrar rodeados de familiares y amigos. Son días de festividades, de cambios y es inevitable que afecten a todo el mundo, incluidas las personas que padecen Alzheimer. 

En dos semanas se concentran muchos días de fiestas, fechas que, como es lógico, modifican la rutina que es tan necesaria para las personas afectadas. Al mismo tiempo, pueden ser también momentos emocionalmente dolorosos para los demás porque se suele recordar la Navidad antes de que apareciera la enfermedad.

La persona que padece esta patología neurodegenerativa, va perdiendo las capacidades cognitivas, pero no las emocionales. Es capaz de disfrutar, sentir y sufrir como cualquier otra. Por lo que hay que hacerla sentir querida, respetada y ser parte de la familia.

Es por eso que te presentamos 10 consejos para ayudar a las familias y cuidadores de enfermos de Alzheimer con dos objetivos, por un lado para que el cuidador pueda descansar y recuperar fuerzas, y por otro lado, para que la persona que padece esta enfermedad pueda mantener una rutina para sentirse segura y confiada. Así, todos podrán disfrutar de la Navidad y aprovechar las oportunidades que estas fiestas les brindan.

1- Entorno conocido: es preferible que la persona con Alzheimer celebre estas fiestas en un ambiente familiar. En el caso de hacerlo en un restaurante o la casa de otra persona, hay que procurar que se sienta relajada. “Si hay niños, lo más recomendable es que no se vea afectada por el ruido o los juegos de los pequeños”, señalan los especialistas.
 
2- Hacerlos partícipes de la organización: con trabajos sencillos, como, por ejemplo, poner las servilletas en la mesa. De esta manera, les hacemos sentir que son una pieza clave de nuestra Navidad. Importante no regañarles si no hacen bien alguna de las tareas.
 
3- No limitar los grupos: la persona con Alzheimer también puede participar en estas fiestas. No debemos entrar en conflicto por su forma de vestir, pero con un poco de tacto podemos decirles cómo se deben arreglar para estas fechas.
 
4- El exceso de estímulos puede provocar ansiedad: esta se manifestará en forma de ganas de irse o mal humor. “Para gestionar la ansiedad lo más adecuado es separarlo físicamente del lugar donde estaban y hacer alguna actividad relajada como leer un libro o jugar una partida de dominó.
 
5- No hacerle evidente sus olvidos: la presencia de gente que no ve frecuentemente puede provocar que la persona afectada no reconozca o no recuerde los nombres o quiénes son. “No debemos insistir en que le conoce. ‘Es Pepe’, sencillamente. No reconocer a alguien es un síntoma más de la enfermedad”, aclaran los expertos.
 
6- Vigilar la comida y la bebida: a menudo, las personas con demencia no detectan la sensación de estar llenos y continúan comiendo, lo que puede generar malestar posterior. Con la bebida hay que tener precaución porque puede tener un efecto adverso con la medicación.
 
7- Continuar con la regularidad en las deposiciones y los hábitos de las micciones: el cambio de rutina podría hacer que se olvidaran.
 
8- Mantener la actividad cognitiva y física habitual los días que duren las fiestas: leer, jugar, pasear, pintar, bailar, etc. También hay que procurar mantener los mismos horarios respecto al tratamiento y al reposo.
 
9- Tener un ambiente relajado: sin ruidos estridentes y desagradables, sin alboroto. Debemos mantener la distancia entre la persona con Alzheimer y las posibles causas de estrés. “Es bueno tener pensadas actividades con dibujos para colorear o libros que les interesen. También es recomendable intercalar espacios de descanso entre la comida y la cena”, Asimismo, si en una conversación deja de participar es importante que respetemos sus pausas.
 
10- Dejarse ayudar: tiene que ser una Navidad para disfrutar por todos, por lo que el cuidador principal debe apoyarse en los demás. Es importante organizarse para que no recaiga todo constantemente en la misma persona. El descanso y el disfrute, así como sentirse querido, son necesarios tanto para las personas con Alzheimer como para sus cuidadores.

jueves, 20 de mayo de 2021

La inmovilidad: Prevenir males mayores.



El Alzheimer ataca en tres frentes: el cognitivo (amnesia, apraxia, afasia, agnosia), el conductual (agresividad, falsos reconocimientos, delirios, alucinaciones) y el funcional (pérdida de la capacidad de andar). Frente a éste último, deberemos reconocer cuándo ha llegado el momento en que debemos comenzar otra nueva pelea: la prevención de diversas complicaciones indeseadas que trae consigo la inmovilidad:

Cuando  la  persona  con  alzhéimer  comienza  a  dudar  en  la  marcha, balanceándose  sin  decidirse  a  echar  el  pie  para  el  siguiente  paso, es  que  está  olvidando  cómo  se  camina.  A  partir  de  ese  momento, el  cuidador  deberá  marcar  un  plan  de  paseos  para  mantener  la movilidad del enfermo el máximo tiempo posible. 

Hay  productos  de  apoyo  que  pueden  ayudar  a  mantener  al  enfermo erguido  durante  un  tiempo,  como  el  andador,  aunque  hay  que asesorarse  sobre  si  es  adecuado  para  una  persona  en  concreto  y cuál  es  el  modelo  idóneo  para  cada  caso.  La  silla  de  ruedas  puede ayudarnos  en  un  desplazamiento  largo  y,  luego,  levantar  al  enfermo para que camine. 

Si  es  posible,  acuda  a  un  fisioterapeuta  para  que  intervenga  y marque  pautas,  con  la  intención  de  retrasar  todo  lo  que  se  pueda el ingreso permanente en silla de ruedas. 

Si  el  enfermo  pasa  ya  mucho  tiempo  en  el  sillón  y  ponerle  a  andar entre  dos  personas  es  una  proeza,  hay  que  aceptar  que  le  falta muy  poco  para  perder  completamente  la  movilidad  por  sí  mismo. Elabore  un  plan  de  prevención  de  los  males  que  esto  conlleva. Pregunte  a  su  enfermero  del  centro  de  salud  y  manténgase  en contacto con él. 

Ahora  que  ya  no  puede  andar,  será  preciso  encontrar  una  nueva forma  de  bañar  al  enfermo.  Se  puede  comprar  una  silla  giratoria para  la  bañera  o  bien  encargar  la  sustitución  de  ésta  por  una  ducha  gerontológica  de  las  que  existen  en  el  mercado.  La  higiene escrupulosa es ahora imprescindible.   

Mantenga  bien  hidratada  la  piel  del  enfermo  con  una  crema  que contenga  urea,  con  la  clásica  tipo  Nivea  o  con  un  aceite  especial que  podrá  comprar  en  la  farmacia.  Habrá  que  cambiar  su  absorbente  siempre  que  sea  preciso,  para  evitar  ulceraciones  en  la  piel, muy difíciles de curar. 

Es  muy  importante  que  el  enfermo  no  permanezca  estático  en  el sillón  o  en  la  cama  más  de  dos  horas  seguidas.  Debe  incorporarle y  cambiarle  de  postura  regularmente  para  prevenir  las  escaras  en los  puntos  del  cuerpo  sobre  los  que  se  apoya. 

Podemos  utilizar  productos  de  apoyo,  como  cojines  y  colchones antiescaras  con  bomba  de  aire,  que  nos  ayudarán  en  la  prevención de las úlceras por presión. 

No  es  una  buena  costumbre  mantener al  enfermo  siempre  en  su  silla  de  ruedas;  ésta  debe  usarse  sólo  para  desplazamientos.  Para  el  resto  del  día,  existen sillones  gerontológicos  diseñados  para conseguir  una  buena  postura  y  un adecuado confort. 

Si  el  enfermo  está  encamado,  las  recomendaciones  anteriores  deben  practicarse  con  la  máxima  dedicación.  De aparecer  flemas,  o  cualquier  otra  complicación,  debe  avisarse  al  enfermero para  que  las  extraiga  y  decida  qué hacer en cada caso.