domingo, 25 de octubre de 2020

¿Qué tipos de alucinaciones son más comunes en la demencia?


Existen tantos tipos de alucinaciones como órganos sensoriales poseemos. 

Los tipos de alucinaciones que pueden aparecer  son:  
>  Alucinación visual:  En este caso nuestro familiar  dirá percibir personas, escenas o destellos de luz entre otras cosas. Lo más    frecuente en la demencia es la percepción  visual  de personas fallecidas, en la mayoría de ocasiones familiares.   
>  Alucinación táctil: Este tipo de alucinaciones está relacionado con la percepción de sensaciones térmicas (frío o calor) o la sensación de ser  tocado o tener  algo bajo la piel. Es muy  común que nuestros familiares nos hablen de que sienten un pequeño hormigueo bajo la piel.  
>  Alucinación auditiva: Junto con las visuales, es el  tipo más frecuente en la Demencia. Está relacionado con la percepción en nuestro familiar  de sonidos (como pitidos, murmullos o campanas)  y, sobre todo, de  voces.  
>  Alucinación olfativa: Implica la percepción errónea de olores. Lo más común en la demencia es percibir  olor  a quemado o    podrido.  
>  Alucinación gustativa: En este caso nuestro familiar  percibe sabores normalmente desagradables en la comida, como por    ejemplo sabor a podrido.  
>  Alucinación somática: Esta alucinación está relacionada con la percepción de una experiencia física en el  cuerpo, por ejemplo    que su cuerpo está  vacío o que desprende electricidad.

A MI CUIDADOR....


Ha dicho que tengo Alzheimer, yo no sé si es bueno o malo; pero creo que le preocupa lo que digo y lo que hago.

En el centro de salud, el médico de cabecera
me hace tantas preguntas, como cuando iba a la escuela.
Me lleva a otras consultas: al geriatra, al neurólogo; ellos me hacen muchas pruebas, y varios test el psicólogo.

Se ha enfadado conmigo, porque quemé las tostadas,tiré el vaso de la leche y se me manchó la falda.
No sé en que estaba pensando, esto a mí nunca me pasa;
intentaré arreglarlo, y aquí no ha pasado nada.
Pero ya nunca me deja cocinar, planchar, fregar…
y yo me estoy aburriendo y no paro de enredar.

A veces ella tararea canciones de mis recuerdos; siento muchas emociones, y me vibra todo el cuerpo.

Me suben al autobús, miro por la ventanilla;
veo las calles, las personas, y llego al Centro de Día.
Me reciben sonrientes, esto ahora es mi colegio;
aquí hago muchas cosas, se pasa rápido el tiempo.
Si hablan lo entiendo todo, aunque no sé contestar; y otras veces las palabras se me escapan sin pensar.

Estamos así todo el día, uno frente a otro sentados; si alguien nos acercara, nos cogeríamos las manos.
Nos sentimos muy tranquilos, mirándonos todo el rato;
si no está, le echo de menos, creo que me he enamorado.

Ya no voy en autobús, tampoco veo la calle;
estoy siempre en este sitio, donde no conozco a nadie.
Me dejan en esta cama, estoy sola y tengo miedo;
menos mal que en un ratito me vendrán bonitos sueños.

Ahora me toca la ducha, que me lo haga el pelirrojo; porque me enjuaga el champú sin que se meta en los ojos.
Hoy tiene la cara triste, ¿será que tiene problemas? o puede que simplemente ayer se quedó sin cena.

Luego me viene la rubia; me gusta ver su coleta,
cómo se mueve a los lados mientras ella me sujeta.

Aunque me cae bien a veces, el moreno sonriente; me fastidia más que nada cuando me lava los dientes.

Ella me pone la ropa (la de los ojos brillantes);
me siento como un bebé, me apetece que me abrace.
Vísteme con delicadeza, despacito, prenda a prenda; pues mis articulaciones están un poco maltrechas.

Cuando llega la comida, como bocado a bocado; masticando despacito, o me lo dan triturado.

Me gusta escuchar la música, se pasan todos mis males;
siento mi cuerpo ligero, y hasta parece que baile.

De nuevo estoy en la cama, me arropan como a una niña;
espero dormirme pronto y no tener pesadillas…

Me mira con el ceño fruncido, debo estar sucio y mojado; decide qué hacer conmigo, porque a mí, se me ha olvidado.

Y en toda esta singladura, hay alguien que me acompaña;
que me ayuda, que me entiende, son mis cuidadores....

#CuidandoAlCuidador 
#PorEllosValeLaPenaLuchar

sábado, 24 de octubre de 2020

ALIMENTACIÓN


Muchos pacientes de Alzheimer tienen problemas para comer.

Por ejemplo: Una persona puede perder su apetito o la habilidad para evaluar si la comida está muy caliente o muy fria. Además, una persona podría olvidar que apenas ha comido y pide que le sirvan otra vez.

Comience por evaluar el problema, preguntandose a Ud. mismo por qué la persona tiene dificultades para comer.

✔ Dificultades Fisicas.
- Posiblemente, el paciente tiene un problema fisico.
- El paciente podria tener llagas en la boca.
- Tal vez, su dentadura es muy sensible.
- También puede existir una enfermedad de las encias.
- Una boca seca podria ser una dificultad para comer.
- Visite o llame a su médico inmediatamente.

✔ Enfermedad.
  Investigue si el paciente sufre de una enfermedad crónica, intestinal, problemas cardiacos o diabetes.

Estos problemas podrían ocacionar la perdida de apetito. La constipación o depresión pueden también disminuir el apetito.

✔ Agitación Y Distracción.
El paciente podria estar agitado o distraido. Si es asi, probablemente no se sentará por mucho tiempo para comer una comida completa.
Si la persona está distraida, Ud. podria pensar acerca de como poder reducir las distracciones en el cuarto

✔ Forma De Comer.

¿Ha Ud. recientemente cambiado la forma de comer?
¿Tiene la persona una forma preferida para comer?

Algunos pacientes de Alzheimer no están acostumbrados a sentarse en la mesa para las tres comidas completas. Ellos preferirían mejor tener varias comidas pequellas o bocadillos nutritivos.

✔ Problemas Visuales.
¿Puede la persona ver adecuadamente?

Un paciente de Alzheimer que había estado perdiendo peso, comenzó a comer al usar sus lentes a la hora de comer.

✔ Medio Ambiente.

¿Hay olores o ruidos desagradables en el cuarto que puedan interferir con la digestión de la persona?

✔ Calidad De La Comida.
La presentación de la comida podria afectar al paciente Después de que Ud, ha evaluado de donde provienen los problemas para comer. Ud deberá hacer los cambios.

➡ PASOS A SEGUIR.

✔ Para Comer, adáptese a la Preferencia del paciente.
Recuerde que Ud. está tratando con una persona que ha tenido preferencias personales y gustos por mucho tiempo.
Cuando Ud prepare la comida, trate de recordar lo que le gusta y lo que no para que él/ella pueda disfrutar sus comidas favoritas.

✔ Evite La confusión a la hora de comer.
Mantenga un ambiente de calma a la hora de comer.

- Disminuya las distracciones, los ruidos y los movimientos bruscos. Ofrezca la comida a tiempos regulares. Haga que la hora de comer sea un evento agradable. Por ejemplo: Sirva los
platos de comida por separado, uno por uno.

- De a la persona un cubierto cada vez. Ud. podria omitir el cuchillo en los cubiertos. Evite usar cubiertos de plástico, ya que pueden quebrarse.

- Evite los platos y manteles con diseños que podrian confundir y distraer al paciente. En la mayoria de los casos, use platos de color blanco contrastando con las carpetas.

- Dé instrucciones simples y facilmente para entender. Por ejemplo: "Levanta el tenedor y pon un poco de comida asi. Ahora, llevalo a tu boca." Sea paciente. No critique los hábitos de comer ni apresure a la persona a comer más rápido.

- Hable claro y suavemente. Sea consistente y repita las instrucciones con las mismas palabras cada vez.

- Sea realista acerca de salir a comer afuera. Evite ir a grandes y ruidosos restaurantes. Seleccione pequeños restaurantes que sean comodos y familiares. Solamente Ud. puede decidir si la persona puede ordenar directamente del menů o como otra alternativa, Ud. podria hacerlo por ella.

- Haga uso positivo de las distracciones. Si la persona se resiste a comer, tome su tiempo involucrando a la persona en otra actividad y regrese a comer más tarde,

- Use aparatos para recordar a la persona acerca de la hora de comer. Ud. podria intentarlo con un reloj que contenga números grandes, una libreta de citas con calendario fácil de leer con letras y números grandes o un pizarrón y gis para recordar el horario diariamente.

✔ Evite Problemas Al Masticar Y Pasar Los Alimentos.

- Evite dar la persona nueces, palomitas de maiz y zanahorias crudas que podrian atorarse en la garganta. En lugar de esto, use alimentos molidos o cortelos en pequeños pedacitos. Ciertos alimentos como el pure de papas, pueden almacenarse en bolsas de plástico y guardarse para su uso más tarde. Explique gentilmente a la persona que deberá comer, masticar y pasar alimentos suavemente

- Motive a la persona para que se siente derecho, con su cabeza ligeramente hacia adelante. Si la cabeza de la persona se inclina hacia atrás, muévala a una posición hacia adelante.

- Sirva alimentos suaves, tales como: manzanas cocidas, huevos revueltos y queso suave. Sirva liquidos espesos, tales como licuados, nectares y jugos o sirva liquidos junto con la comida.

Fuente: Asociación de Alzheimer

viernes, 23 de octubre de 2020

INVERSIÓN DE ROLES


Cuando en una familia surge el tener que cuidar a un familiar, la persona cuidadora se ve con frecuencia en la inversión de asumir nuevas tareas y responsabilidades.

Quizás el marido tiene que ocuparse de la casa (que antes no lo había hecho) y la esposa tiene que encargarse de asuntos económicos(quizás antes de ocupaba su marido). Estos eran roles que se habían estereotipado en otros tiempos y con el paso de los años...han ido cambiando.

Asumir nuevas funciones es difícil, pero cuando llega el momento de prestar cuidados de carácter íntimo (bañar al padre o a la madre, cambiar pañales...etc) se abre todo un campo de nuevas responsabilidades.

Muchas cuidadoras habéis hecho este tipo de cosas con vuestros hijos e hijas, pero prestar los mismos cuidados a un marido/mujer, padre/madre es totalmente diferente. Nunca antes había dependido tanto la persona cuidada del familiar cuidador y se produce una inversión de papeles.

El familiar cuidador tiene que prestar cuidados a una persona que antes le atendió a ella. Ahora la responsabilidad del familiar cuidador es atender a la persona enferma y todos los sentimientos hacia esa persona de temor, admiración, resentimiento, celos, amor...entran en juego al asumir ese nuevo papel por ayudar a alguien que tiene tanta influencia sobre la propia vida del familiar cuidador.

El padre o la madre no siempre aceptan fácilmente este papel de dependientes y pueden sentirse tan incómodos como el familiar cuidador se siente en su papel.

A veces se dice que cuando las personas crecen y se convierten en adultos, la relación con los padres cambia de hijo/a-padre/madre a una relación de adultos. Sin embargo, para muchas personas siguen existiendo recuerdos de esa relación paterno/filial. Un tono de voz, una mirada, todas esas emociones pueden hacerlas retroceder  años atrás y sentirse otra vez como cuando tenían 7 u 8 años, un niño "desobediente" o una niña buscando la aprobación y el reconocimiento de sus padres.

Hay mayores que tienen una habilidad especial para hacer que el familiar cuidador se sienta como una niña/o, lo que dificulta el cuidado y asumir el control de la situación y en definitiva, convertirse en el padre/madre de sus propios padres.

Es muy importante que el familiar cuidador sea consciente de esta influencia en sus sentimientos. Convertirse en padre/madre, puede resultar difícil en ciertos aspectos y puede encontrar la resistencia de la persona enferma porque él o ella quiere seguir manteniendo el control. Es decir, entran en juego muchas interacciones y sentimientos profundos, por todo lo cual, es necesario que las decisiones se tomen fríamente y saber con claridad cuales son los sentimientos que le hacen actuar al familiar cuidador de una u otra forma.

Asumir el cuidado, implica toda una revolución emocional, es por eso, que en muchos casos, el familiar cuidador necesita tratamiento psicoterapéutico.

( Gloria Martin Diez )

EL CUADERNO ROJO.


El cartero le entregó el telegrama y mientras Roberto le daba las gracias y empezaba a leerlo, no podía evitar que su cara mostrara una expresión de sorpresa más que de dolor.
 
Eran unas palabras breves y precisas: “Tu padre falleció. Lo sepultaremos mañana a las 18 horas. Mamá”
 
Roberto se quedó como estaba, de pie y mirando al vacío.
No sintió dolor, ni derramó ninguna lágrima, era como si hubiera muerto un extraño.
 
¿Por qué no sentía nada por la muerte de su padre?
 
Con un torbellino de pensamientos confusos en su mente, avisó a su esposa y emprendió viaje hacia la casa de sus padres. Mientras viajaba en silencio sus pensamientos pasaban por su mente a toda velocidad.
 
No tenía deseos de ir al funeral, sólo lo hacía para acompañar a su madre y tratar de aliviar su tristeza.  
Ella sabía que padre e hijo no se llevaban bien, desde aquel día de lluvia en que una serie de acusaciones mutuas, obligó a Roberto a irse para no volver nunca más.
 
Pasaron los años y Roberto vivía cómodamente. Se había casado y formado una familia, pero sólo se acordaba de su madre para su cumpleaños o alguna festividad.
 
A su padre sin embrago lo había borrado de su mente. Desde aquel fatídico día jamás lo vio ni habló con él. Jamás pudo superar el odio que sentía hacia él. 
 
En el velatorio se encontró con pocas personas. En un rincón del salón vio a su madre pálida, débil. Se notaba que había sufrido mucho. Tal vez porque siempre deseó que las cosas terminaran de otra manera. 
Cuando vio a su hijo, lo abrazó mientras lloraba silenciosamente, fue como si de pronto hubiera perdido toda esperanza.
 
Después, Roberto vio el cuerpo sereno de su padre. Estaba envuelto por un manto de rosas rojas, como las que al padre le gustaba cultivar. Pero de los ojos de Roberto no cayó una sola lágrima, su corazón herido no se lo permitía.
 
Se quedó con su madre hasta la noche, la besó y le prometió que regresaría con sus hijos y su esposa para que los conociera. 
Ahora, por fin podría volver a su casa, porque aquella persona que tanto había odiado, ya no estaba en este mundo. Era el fin de la humillación, de las críticas, de los consejos ácidos de un sabelotodo. Por fin podría reinar esa paz que siempre quiso experimentar.  
 
En el momento de la despedida la madre le colocó algo pequeño y rectangular en la mano
 
-Hace mucho tiempo podrías haberlo recibido, le dijo. Pero, sólo después de que él murió lo encontré entre sus cosas más importantes.
Roberto no le dio mucha importancia y emprendió el viaje de regreso. Unos minutos después de haber comenzado el viaje, se acordó y quiso averiguar de qué se trataba lo que le había entregado su madre.
Después de desenvolverlo con cuidado vio un pequeño cuaderno de tapa roja.
 
Era un libro viejo y sus páginas habían quedado amarillentas por el paso de los años y al abrirlo pudo leer en su primera página algo que había escrito su padre:
 
• Hoy nació Roberto, pesó casi cuatro kilos. ¡Es mi primer hijo, estoy muy feliz y mi corazón salta de alegría!
 
El relato continuó apasionando a Roberto, que con un nudo en la garganta, seguía leyendo:
 
• Hoy, mi hijo fue por primera vez a la escuela. Es todo un hombrecito. Cuando lo vi con el uniforme, me emocioné tanto que no pude contener las lágrimas. Le pido a Dios que lo guarde y le de sabiduría para ser un hombre de bien.
 
La emoción de Roberto iba en aumento y el dolor de su corazón cada vez era más intenso, mientras por su mente comenzaban a resurgir imágenes del pasado.
 
• Roberto me pidió una bicicleta, mi salario no es suficiente, pero él se la merece porque es muy estudioso y dedicado. 
• Así que pedí un préstamo y se la compré. Espero poder pagarlo con las horas extras.
• La vida de mi hijo será diferente a la mía, yo no pude estudiar. Desde niño me vi obligado a ayudar a mi padre, pero deseo con todo mi corazón que mi hijo no sufra ni padezca situaciones como las que yo viví.
 
Roberto no podía creer lo que estaba leyendo, era como si un mar de dolor inundara su conciencia. Vinieron a su mente los recuerdos de su adolescencia, como se quejaba a su padre por no tener bicicleta como sus amigos… y continuó leyendo.
 
• Es muy duro para un padre tener que castigar a su hijo, sé que me odiará por esto, pero es la forma en que creo debo educarlo para su propio bien.
• Fue así como aprendí a ser un hombre honrado y esa es la única forma en que soy capaz de educarlo.
 
Roberto cerró los ojos y recordó la noche cuando por causa de una fiesta en su juventud hubiera podido ir a la cárcel. De hecho todos sus amigos pasaron la noche allí. Sólo lo evitó, el que su padre, precisamente esa noche, no le permitió ir al baile con sus amigos.
 
También recordó otra oportunidad en la que no le concedió permiso para salir. Esa vez el auto en el que debía haber estado, chocó y quedó totalmente destrozado contra un árbol. Le parecía casi oír las sirenas y el llanto de toda la ciudad mientras sus cuatro amigos eran llevados al cementerio.
 
Las páginas se sucedían con todo tipo de anotaciones, llenas de respuestas que revelaban en silencio, la tristeza de un padre que lo había amado tanto.
 
Por fin llegó a la última página y leyó:
 
Son las tres de la mañana, ¿Dios, qué hice mal para que mi hijo me odie tanto?
¿Por qué soy considerado culpable, si no hice nada de malo, solo intenté educarlo para que fuera un hombre de bien?
Mi Dios, no permitas que esta injusticia me atormente para siempre. 
Te pido perdón si no he sido el padre que él merecía tener y deseo de todo corazón que me comprenda y me perdone.
 
Estas fueron las últimas palabras de un hombre que, aunque nadie le había enseñado, a su manera intentó ser el mejor padre.
El mundo quizás podía verle como demasiado duro o intransigente, pero en lo más íntimo de su ser había un hombre tierno y lleno del amor de Dios, que nunca supo como expresarlo ni a su propia familia.
 
La aurora rompía el cielo y un nuevo día comenzaba, Roberto cerró el cuaderno, se bajó en la primera estación y regresó de nuevo hacia donde habían vivido sus padres.
Regresó quizás deseoso de que todo hubiera sido un mal sueño, de poder encontrar a su padre con vida y pedirle perdón por todo el mal que le hizo, pero no...
 
Gritó frente a su tumba, hubiera querido poder abrazarlo, pero solo encontró un profundo silencio.
 
Destrozado, fue a ver a su madre. Antes de entrar en la casa vio una rosa roja en el jardín; acarició sus pétalos y recordó como su padre las cuidaba con tanto amor. Esta fue la manera de encontrar paz en su corazón, ya que mientras acariciaba esa rosa, sintió como si acariciara las manos de su padre y descargara su dolor para siempre. Calmado ya, con voz suave se dirigió a su padre muerto: “Si Dios me mandara a elegir, no quisiera tener otro padre que no fueras tú. Gracias por tanto amor y perdóname por haber sido tan ciego”
 
Esta lección le hizo reflexionar, ya que él también era padre y se dio cuenta de que no estaba dando lo mejor de si, ya que las ocupaciones, los problemas y el stress, habían creado un silencio entre él y sus hijos.
 
A partir de ahora, decidió que su vida cambiaría radicalmente y que se compraría un cuaderno de tapa roja para poder anotar cada una de las historias que a partir de ese momento sucedieran en su familia.
 
“La adolescencia y la juventud son los únicos problemas que sólo se solucionan con el tiempo”

lunes, 19 de octubre de 2020

LAS SIETE PALABRAS MÁGICAS


Incorpora estas 7 palabras mágicas a tu vida de hoy en adelante y te  sorprenderás de que sólo bastaba hacer ese cambio de perspectiva.

1
MUÉVETE

Mueve tu casa, tu cama, tu cuerpo. Camina, recorre los lugares que amas  y visita aquellos que aún no has conocido, renueva tus espacios, planta flores nuevas, recorre la vida de otra manera, distinta a lo que has hecho hasta ahora. Sal de la rutina del trabajo, las relaciones toxicas y los patrones de vida.

Cambia tu perspectiva, aléjate de aquellas cosas que te dañan y que ya no son aporte en tu día a día y acércate a quienes te aprecian, te hacen sentir cómod@ y aceptan toda tu autenticidad, a quienes te aman tal como eres. 

No necesitas hacer grandes recorridos para hallar aquello que te hace vibrar, a veces moviendo pequeñas piezas y ordenando las cosas, aparecen las nuevas  oportunidades y los nuevos renaceres.

2
TOCA

Toca tu cuerpo, toca a l@s que amas. Abraza a aquell@s que no has abrazado, a quienes sientas que lo necesitan, incluso a aquell@s que ponen distancias al contacto físico, lo más probable es que sean quienes más necesite el calor del contacto. 

Toca las flores de tu jardín, toca los animales que pasan por tu vida, toca aquellos objetos que adornan tu día, que te traen paz y bellos recuerdos.

Toca un instrumento musical, aunque sea sólo para jugar con la música, verás como al hacerlo cantar, hará vibrar tu corazón. 

Toca los árboles, toca el pasto recién mojado, toca la suave arena de la playa, las rocas, el agua. 

Si el contacto te es ajeno: toca. No lo aplaces ni un día más. Si por el contrario, el tocar te es familiar, afianza esa virtud, úsala para que la vida sea más grata para ti y para quienes alcances con tus manos. 

Tocar es en la cercanía, una manera de concretar el afecto, el amor.

3
ESCUCHA

Siéntate en silencio y entérate de todo lo que está allí, a tu alrededor, para ser escuchado. 

Todos aquellos sonidos a los que jamás le has puesto atención, están esperando que los reconozcas. 

Deleitate con el cantar de los pájaros en las mañanas. Escucha aquellas canciones que hace que tu piel se estremezca. Escucha las olas del mar jugueteando con la playa. 

Escucha la voz de los que amas, la dulce voz de tu hij@, las amadas melodías de tu amante, la voz ya algo cansada, pero llena de historias de quienes nos ganan en años.

Escucha al otro, en todos sus detalles, es un arte el hacer sentir a alguien escuchado. A veces basta con ese gesto, para ayudar, para aplacar ansiedades, para calmar  dolores, por lo tanto, sé generoso y escucha con el corazón. 

Oye el susurro del viento entre las hojas de los árboles, oye la música de la naturaleza entera, es la música de la tierra.

Pero por sobre todo, escúchate a ti. Tu sabio interno, tu alma fiel compañera. Esa que tiene la palabra exacta que necesitas oír. Allí están las respuestas, allí está la verdad. 

Escucha a tu corazón, que tiene un idioma tan diferente, pero que siempre sabemos exactamente lo que nos quiere decir, cada latido, es un mensaje de vida y una confirmación del amor.

4
SIENTE

Siente sin miedo, nada te puede herir, no pierdas la oportunidad de sentir todo aquello que te da la vida, que te hace humano, que te hace único. 

Siente en pleno, en todo lo que eres, aquello que te recorre, cada experiencia. Gozo, frío, dolor, hambre, pena, alegría, paz. No juzgues, solo siente. Cada una se estas sensaciones tienen mensajes para ti, y oportunidades de hacerte un ser más completo. 

No rehuyas la experiencia, no rehuyas el vivirla a fondo. Siente el amor hasta que tu corazón se rinda. 

Siente el cuerpo del que amas, su olor, su calor, sus detalles. Siéntete, tus latidos, tu respiración, como reacciona tu ser a cada cosa que vive. 

Siéntete y arrúllate en ese sentir, esa es la vida que te abraza, eso es esta experiencia física, un festival de  sensaciones que te dan la bienvenida.

5
CONFÍA

Tú sabes que eres parte de algo extraordinario. Si puedes reconocer la maravilla que es la vida manifestada, entonces confía en que esa sabiduría  inexplicable, es un gran poder amoroso, que teje todas estas historias. Y que detrás de ella hay una presencia ilimitada, desconocida quizás, pero tan cercana. Ante tanta perfección, no queda más que confiar.

Confía en los flujos de la realidad, en los caminos que nos llevan a aquello que necesitamos, para retomar lo que en verdad somos. 

Confía en que nada es casual, en que todo es un aprendizaje. Confía en esa mano que silente nos empuja a nuestra maestría. 

Y por sobre todo, confía en ti, en tu poder personal, en la voz de tu intuición. Aquello que resuena en tus oídos, eso es lo que debes hacer, confía. 

Aquello que se te repite una y otra vez, es lo que debes realizar, confía. 

Aquello que no puedes dejar de vivir, es justo lo que la vida te presenta para crecer, confía. 

Aquello que sientes palpitar en tu ser, es todo aquello que te espera para ser encontrado, confía. 

Aquella voz que en susurros, te muestra con exactitud lo que necesitas ver, es la voz de Dios, confía.

6
ENTREGA

Lo mejor de ti, todo aquello que haces tan bien. Tus maravillosos dones, tu cálida sonrisa, la caricia oportuna, la palabra que anima. 

Da tu compañía, tu presencia, tu energía. Entrega tu tiempo como un regalo, tu miradas de empatía, tu contagiosa esperanza. 

Entrega tus ganas de vivir, para despertar al que está desanimado. 

Entrega esa caminata de la mano, de quien te ha elegido, de ese quien tú has escogido. 

Entrega ricas comidas, preparadas con la sal del amor. 

Entrega reuniones que son, un homenaje a la amistad, al compartir. Entrega el silencio que lleve a que el otro se exprese. Da una palmada de cariño, un recorrido por la alegría, un paseo hacia el re-encuentro, un gesto de bienvenida.

7
RECIBE

Cada regalo que te ofrece el destino. Recibe las experiencias de los aprendizajes que vibran en ti y que te buscan sin condiciones. 

Recibe los elogios, que te impulsan a continuar. Recibe cada ofrenda de tu hermano, de cada amanecer, de cada vivencia, de todo cuanto te toca con su mano mágica. 

Recibe el amor a manos llenas, para que lo des a manos llenas. 

Recibe la melodía de la naturaleza, la luz del sol que te saluda cada mañana. 

Recibe la compañía de los que amas, tan incondicional.  

Recibe con amor, todo cuanto eres. 

Recibe con una sonrisa la música, los colores, los aromas y los sabores de la vida. 

Recibe sin apelar, sólo con agradecimiento. 

Recibe con humildad, aquella que te hará entregarte con la misma devoción. 

Recibe agradecido, emocionado, lleno de asombro y certeza, cada regalo de esta vida.

•~•~•~•~•

¡Qué esperas para empezar a ser de tu vida mágica! 

Empieza un día a la vez. Elige un día para cada palabra y empieza ese cambio. 

No hay mejor medicina que amarse a sí  mismo.

10 Consejos para cuidar a una persona mayor.


La provisión de cuidados no se realiza de manera exclusiva en el ámbito del hogar, sino que  se extiende a distintas instituciones públicas y privadas sin embargo, el cuidado familiar, es uno de los escenarios en donde es más visible y común.

Sin duda, cuidar a otro, representa un gran desafío que sólo con trabajo en equipo y con plena conciencia de que una sola persona no puede resolverlo todo, se podrán construir mejores condiciones tanto para los cuidadores como para los dependientes.  A continuación te presentamos 10 consejos para cuidar a una persona mayor en casa.

1. Realizar un diagnóstico de necesidades

Se debe partir de la realidad, hay que enlistar cuáles son las necesidades de nuestro familiar, así como los recursos con los que se cuenta para hacerles frente. Una vez estableciendo qué es lo que se necesita, se procederá a elaborar un plan de acción realista de lo que cada familiar puede aportar, así como buscar los medios y las personas para facilitar el proceso.

2. Hacer acuerdos familiares

Cuando su familiar comienza a volverse dependiente, es necesario llegar a acuerdos familiares respecto a las responsabilidades que cada hijo tomará. Es común que se presenten desacuerdos y roces, la recomendación es establecer una reunión familiar para hablar abiertamente de las expectativas, posibilidades y responsabilidades que cada uno de los integrantes deberá cumplir con el objetivo de fortalecer los lazos familiares.

Si resulta difícil llegar a estos acuerdos le recomendamos acudir con un profesional que pueda orientarlos para hacer que el proceso de adaptación y cambio en la dinámica familiar sea positivo y constructivo.

3. Reunir un buen equipo de profesionales para apoyar

Generalmente un persona mayor presenta diversas patologías, lo más recomendable es contar con un Geriatra que pueda guiarlos como familia en la atención y tratamiento de su familiar.

Si requiere asistencia personalizada y apoyo para realizar las actividades de la vida diaria, considere la opción de contratar un servicio de asistencia para adultos mayores en su hogar, en caso de que requiera cuidados médicos avanzados contacte un servicio de enfermería.

4. Establecer una rutina diaria para su familiar

Es recomendable tener un horario para cada actividad durante el día, desde el desayuno, el aseo personal, actividades recreativas, sociales, entre otras, para que nuestro familiar se acostumbre a realizarlas sin problemas. Contar con una rutina estructurada ayuda a mantener sus actividades en orden haciendo sentir seguro a nuestro familiar además de que promueve que la persona conserve sus horarios de sueño y vigilia; y este siempre activo física y mentalmente.

5. Establecer un plan de seguridad

En una persona mayor se incrementan los riesgos de accidentes ya que sus sentidos comienzan a disminuir, le recomendamos hacer una lista de algunos factores de riesgo y tome acciones al respecto.

Uno de los peligros a los que los adultos mayores se enfrentan continuamente son las caídas. Para evitar que esto suceda, se necesita hacer una revisión del espacio vital de su familiar y quitar obstáculos, tapetes, mesas frágiles en donde pueda tropezarse. También se deben hacer modificaciones en ciertas áreas críticas como el baño, donde se deben instalar barras para sostenerse y colocar tapetes antiderrapantes. Es indispensable contar con buena iluminación y espacios libres para poder circular con facilidad.

Si su familiar presenta deterioro cognitivo debe prever el que pueda salir del domicilio y perderse en los alrededores, para esto le recomendamos mantener la puerta con llave y proporcionarle una identificación que pueda portar todo el día.

6. Llevar un registro de los medicamentos

Es común que el adulto mayor consume varios medicamentos  y pueda llegar a confundirse y duplicar su dosis, por otro lado, existe la tendencia hacia la auto-medicación, esto es muy peligroso y, por lo tanto,  necesario que usted, como familiar, tomar control de la situación. Le recomendamos llevar en una libreta o bitácora el control diario de cada medicamento y usar pastilleros controlados.

7. Establezca un plan alimenticio

En la edad avanzada existe la tendencia a consumir menos alimentos y a que éstos sean de un sólo tipo. Se recomienda llevar una dieta balanceada para prevenir cualquier problema de salud además de ayudar a su familiar a fortalecerse física y mentalmente.

8. Ayúdale a mantenerse física y cognitivamente activo

Hay que prevenir la inmovilidad y los trastornos de memoria. Podemos promover la actividad con una simple caminata diaria, hobbies o actividades dentro del hogar que motiven a su familiar a continuar con una vida activa y saludable.

La memoria tiende a decaer con la edad es por eso que debemos ayudarles a contar con herramientas para estimular su mente como: rompecabezas, acertijos, sopas de letras, crucigramas, entre otros.Estemos siempre al pendiente de que pueda aprender nuevas cosas todos los días.

9. Ayúdale a mantenerse socialmente conectado

Es importante promover la socialización con nuestros familiares y permitir la interacción no sólo con la familia sino con círculos cercanos de amistades. Esto les ayudará a continuar viviendo una vida de calidad y les dará la oportunidad de establecerse nuevas metas, nuevos intereses y estilos de vida para así sentirse más realizados.

10. Brindarle afecto, atención y detalles

A fin de cuentas, lo más importante es el cariño y el amor que podamos brindar a nuestro familiar. Tal vez habrá necesidades materiales que sean difíciles de cubrir, pero el tiempo, los detalles y el afecto que día a día les demos harán que se sientan felices y amados sin importar las condiciones en las que se encuentren.

Por  Bárbara Diego