viernes, 13 de diciembre de 2019

A ti....

A ti, que eres un profesional, un estudiante, un familiar, un cuidador principal, un amigo, un allegado de un enfermo de Alzheimer un esposo/a o compañero quiero ubicarte en la esperanza, a que busques tu apoyo en otros (especialistas, asociaciones, centros), quiero que te formes, que aprendas, que juzgues desde la experiencia y el aprendizaje, quiero que no te rindas , que luches ,que suspires y comprendas que lo que haces te eleva a ser mejor a cada día que comienza y tú que atiendes a esa persona enferma estás rompiendo barreras, las que existen y las tuyas.

La experiencia lleva su tiempo pero alivia enormemente la carga, correspondiendo al cuidador en un cuidado de garantías, primado de rutinas y labores expeditivas que guían positivamente una actuación correcta y que poco a poco irá ganando terreno a esas reacciones negativas: de dolor, de culpa, de miedo y tristeza, tal vez de ira y de incapacidad. Son normales y totalmente comprensibles, somos humanos.....

#CuidarseParaCuidar
#CuidandoAlCuidador

Poesía al Alzheimer

Poesia al Alhzeimer

Tu mente se ha perdido,
por alguna razón extraña,
y no hay invierno, ni verano
ni florida primavera ,
y queda enterrado el otoño
bajo la hojarasca de la vida.
Son gemelos el sol y la luna,
y giran libres , sin órbita
en ese raro universo
dónde sólo tu habitas.

La memoria es un laberinto
y no encuentras la salida.

Atrás se quedan perdidos
los capítulos de tu biografía,
y todos aquellos rostros
que te amaron
son tan sólo humo y ceniza.

Que edad tan incierta…
¡eres de nuevo una niña!
que desaprendes ahora
un poquito cada dia.

Pero cuando me miras,
tus ojos ¡brillan!
y se tiñen de alegría.
No sabes si soy tu madre,
si tu hija,
si tu amiga…
pero a mi… ¡que me importa!
si yo sé que tu corazón late,
y que él nunca me olvida.

Elvira Molina Almoguera

https://neuropsicologosalzheimerasturias.wordpress.com/2015/10/22/poesia-al-alhzeimer/

miércoles, 11 de diciembre de 2019

Cuidar al cuidador

Cuidar al cuidador

El rol del cuidador de la persona con Alzheimer es fundamental en la calidad de vida que pueda llegar a tener el enfermo, pero a la vez puede ser un papel muy doloroso y hasta peligroso para la salud del cuidador.

Se calcula que unas 15 millones de personas cuidan a un enfermo de Alzheimer.

martes, 10 de diciembre de 2019

10 mitos del Alzheimer

10 mitos del Alzheimer.


Mito 1: Con la edad es normal que se pierda la memoria

La pérdida de la memoria y algunas facultades intelectuales es propia de la vejez, pero una cosa es perder la memoria o desconocer una figura familiar y no recuperarla y otra es olvidarse un nombre por ejemplo y después recuperar el recuerdo.

Mito 2: Demencia y Alzheimer son lo mismo

Demencia es un término genérico que significa la pérdida o disminución de funciones mentales como la memoria, temporaria o permanente. Alzheimer es la forma más común de demencia. Es decir, todas las personas que tienen Alzheimer tienen demencia pero no todas las que tienen demencia padecen la enfermedad de Alzheimer.

Mito 3: El Alzheimer siempre es hereditario

Si bien la ciencia ha intentado describir ciertas anomalías cromosómicas en el paciente con Alzheimer, no existe a nivel genético una comprobación de que se trata de una enfermedad genética y por ende, hereditaria. Sólo un 7% de los casos están asociados con los genes que causan la aparición temprana de un Alzheimer de tipo familiar.

Mito 4: El Alzheimer no es una enfermedad fatal

Lamentablemente el Alzheimer no tiene sobrevivientes, dice un informe de la Asociación de Alzheimer. Esto se debe a que la enfermedad destruye las neuronas y produce un deterioro progresivo de las facultades mentales y de funciones corporales, haciendo cada vez más difícil la conexión con los demás.

Mito 5: Sólo la gente muy mayor puede contraer Alzheimer

Existe lo que se llama el "Alzheimer de comienzo temprano", para refirirse a personas de 30, 40 y 50 años que han contraído la enfermedad. De los 5,4 millones de enfermos de Alzheimer que existen en Estados Unidos, unos 200 mil son menores de 65 años, según datos de la Asociación de Alzheimer.

Mito 6: Los edulcorantes con aspartamo traen pérdida de memoria

Desde que fueron aprobados por la FDA, los edulcorantes con aspartamo como el Nutrasweet y el Equal fueron objeto de críticas e investigaciones. Según esa agencia gubernamental no existe evidencia científica de que el aspartamo representa algún riesgo para la memoria.

Mito 7: Nada previene el Alzheimer

Según un informe de Harvard Medical School, el llevar un estilo de vida saludable, realizar ejercicio aeróbico en forma regular, comer sano y mantenerse socialmente activo se relaciona con menores probabilidades de contraer Alzheimer.

Mito 8: Las vacunas antigripales aumentan el riesgo de Alzheimer

Si bien en un momento varios estudios científicos relacionaron las vacunas antigripales con el aumento del riesgo de Alzheimer, sin embargo, la Junta Médica de Carolina del Sur le retiró la licencia al médico que había sugerido eso. Hay varios estudios recientes que relacionan diferentes vacunas con un menor riesgo de contraer Alzheimer, pero el tema continúa aún en investigación.

Mito 9: Las amalgamas dentales de plata aumentan el riesgo de Alzheimer

El mito proviene de que se ha descubierto que la plata incluida en las amalgamas dentales contienen un 50% entre otros componentes, de mercurio. El mercurio es un metal pesado que está comprobado que es tóxico y produce daño en el cerebro y otros órganos.

Mito 10: Todos los pacientes con Alzheimer se tornan agresivos

El Alzheimer es una enfermedad que afecta a las personas en forma diferente y no todos los pacientes con Alzheimer se ponen agresivos. Muchas veces la confusión y la falta de memoria típicos de la enfermedad provocan frustración en el enfermo. Conocer bien el desarrollo de la enfermedad y prever estas frustraciones pueden ayudar al enfermo a manejar su agresividad.

Estoy cuidando de una persona con demencia: ¿Qué puedo hacer?

Si estás cuidando a un persona con demencia y crees que puedes estar afectado por el síndrome del cuidador quemado, hoy te hacemos algunas sugerencias, en el caso de que no estés afectado, igualmente pueden ser de ayuda para evitar enfermar:

Solicitar información y formación adecuada sobre aspectos médicos: evolución de la enfermedad, complicaciones, medicación y conocimientos prácticos para enfrentar los problemas de nutrición, higiene, adaptación del hogar, movilizaciones del paciente, necesidades educativas, etc. Esto incrementa la sensación de control, de eficacia personal y ayuda a comprender mejor todos los síntomas que vemos en nuestro familiar.

Aceptar que las reacciones de agotamiento son frecuentes, e incluso, previsibles en un cuidador. Son reacciones normales que necesitan apoyo.

Pedir ayuda personal al detectar estos signos, no ocultarlos por miedo a asumir que “se está al límite de sus fuerzas” ni tampoco por culpa de no ser un super-cuidador. Sabemos que no es fácil, pero no por ello lo diremos menos.

Promocionar la independencia del enfermo: no debemos realizar lo que el enfermo pueda hacer por sí mismo, aunque lo haga lento o mal.

Saber poner límite a las demandas excesivas del enfermo u otros familiares; saber decir NO, sin sentirse culpable.

No sentirse imprescindible: no lo somos. Necesitamos delegar tareas en otros familiares o personal contratado, sanitario o del hogar.

No temer acudir a un profesional (psiquiatra o psicólogo) y a grupos de auto-ayuda que resultan ser muy útiles.

Marcarse objetivos reales, a corto plazo y factibles. Cuidado con las expectativas irreales (“El enfermo no va a empeorar más de lo que está”), ni tampoco ideas omnipotentes sobre uno (“Yo sólo puedo”).

Cuidar la alimentación con una dieta adecuada y horas de sueño.

No olvidarse de sí mismo, poniéndose siempre en segundo lugar. El “autosacrificio total” no tiene sentido.

Mantener el contacto con amigos y familiares, el aislamiento no es un buen aliado para el cuidador.

Mantenerse automotivado a largo plazo, auto reforzarse en los éxitos, felicitándose a sí mismo por todo lo bueno que va haciendo.

No fijarse sólo en las deficiencias y fallos que se tengan.

Tomarse también cada día una hora para realizar los asuntos propios. Asimismo permitirse un merecido descanso diario o semanal, fuera del contacto directo con el enfermo.

Si se puede, realizar ejercicio físico todos los días, ya que elimina toxinas corporales y despeja la mente.

Expresar abiertamente las frustraciones, temores o resentimientos, emocionalmente siempre es beneficioso.

Planificar las actividades de la semana y del día. Establecer prioridades de tareas, diferenciando lo urgente de lo importante. Decidir qué cosas no va a poder realizarlas con bastante probabilidad. La falta de tiempo es una de las primeras causas de agobio.

Practicar técnicas de relajación psicofísica (Jacobson, Schultz), visualizaciones, Yoga, etc.

Apoyarse en los Centros de día, Residencias de respiro temporal, o Personal contratado de asistencia domiciliaria

sábado, 7 de diciembre de 2019

Algunas personas descansan en el puente.

ALGUNAS PERSONAS DESCANSAN EN EL PUENTE.

!!Si en casa tienes un enfermo dependiente, tú... tú no tienes puente!!

Salvo que algún familiar te mire a los ojos (no solo te vea) y traduzca tus ojeras en cansancio y aunque tú niegues el estrés que objetivamente se te nota, se ofrezca quedarse con el padre, la madre, o ambos y de su boca escuches: !Vete a descansar, lo necesitas, yo los cuido!. Entonces y solo entonces... !Podrás tener puente!

(Gloria Martin Diez)

Cree en ti

Lo mejor que puedes hacer es creer en ti mismo.
No tengas miedo de intentarlo, no tengas miedo de caer, y si lo haces, quítate el polvo de encima, levántate y vuelve a intentarlo.